replicas de relojes
replicas de relojes splash
Publicado por admin o 7 Xuño 2011

Presidente: D. Manuel Abelleira Argibay  presidente.pontevedra@coag.es
Tesoreira: Dña. María Pierres López tesorera.pontevedra@coag.es
Secretario: D. Anselmo Villanueva Peón secretario.pontevedra@coag.es
Podedes contactar directamente coa Xunta Directiva a través da seguinte dirección de correo:
xd.pontevedra@coag.es

 

Artigos etiquetados ‘prensa’

Historias de la arquitectura ‘mileurista’

Escrito por mpierres o 23 Novembro 2011

Vivienda sostenible en Teo (A Coruña), del estudio de arquitectos Iterare.- HÉCTOR SANTOS-DÍEZ / BIS IMAGES

Vivienda sostenible en Teo (A Coruña), del estudio de arquitectos Iterare.- HÉCTOR SANTOS-DÍEZ / BIS IMAGES

El Pais - ANATXU ZABALBEASCOA- Madrid -23.11.2011

La crisis económica ha puesto en peligro el final de mes de muchos profesionales pero, a la vez, ha dado origen a una nueva estética hecha de escasos medios y gran ambición

“Hacer de paletas nos va a enriquecer”. Habla David Lorente, del estudio de Sabadell H Arquitectes. Y su trayectoria permite creerle. Tienen trabajo. También reconocimiento. Acaban de ganar el Premio Joven Enor por un gimnasio levantado con prefabricados en Barberá del Vallés (Barcelona). Sin embargo, les cuesta llegar a fin de mes. Se han vuelto habituales las situaciones que les exigen más horas de trabajo y mayor imaginación. Cuando firmaron el proyecto ejecutivo de la Casa 712 en Gualba (Barcelona), el banco se desdijo. De la hipoteca apalabrada de 240.000 euros, concedió la mitad. Tuvieron que rehacer los planos y reducir la tarifa. Tantas dificultades desembocaron en una gran lección: quitar todo lo que se puede quitar encierra una arquitectura distinta. La crisis económica no se ha traducido en la arquitectura española en una crisis de ideas, al contrario, una nueva ética está produciendo una nueva estética. De escasos medios y gran ambición.

La situación no es nueva. “Hace 10 años que cobramos por debajo del convenio (21.000 euros al año). Y eso, para un empleado, es ilegal”, continúa Lorente. El asunto es peliagudo: “Si nos legalizamos, cerramos”. También candente: la arquitectura es de las profesiones que más se ha transformado con el acceso masivo a una educación superior. Con tantos proyectistas en la calle, la tarta que repartir da para poco. La opción de hacer dinero queda en manos de las inmobiliarias interesadas en construir -no en hacer arquitectura-, y la antigua usanza -que trataba la profesión como un club en lugar de como una empresa- solo resulta viable para los profesionales de familia rica. Así, la única posibilidad es cambiar las cosas. Y eso pasa por, sin resignarse, tomar la precariedad laboral como una oportunidad para redefinir los valores de una nueva arquitectura.

Lo que sucede en Sabadell tiene un eco en Sevilla. Allí, María González y Juanjo López de la Cruz, también al borde de los 40 años, forman el estudio Sol89 desde hace 10 años. Han tenido suerte ganando un par de concursos. Aun así, en su estudio son los únicos fijos: ellos hacen las maquetas, las mediciones, las facturas, las memorias y la limpieza. Nadie coge el teléfono si están en la obra o dando clases. Les gusta la enseñanza y desde hace un lustro son profesores en la Escuela de Sevilla. “Por entonces todos estaban construyendo, y en aquella época conseguir un puesto compitiendo con 12 personas era una misión razonable”, explica López de la Cruz. Las cosas han cambiado. La crisis ha disparado la vocación docente y 70 aspirantes a profesor disputan hoy cada plaza.

“Haber ido a la contra nos ha beneficiado”, explican los responsables de Sol89. En su despacho los costes son mínimos. Esa austeridad es una actitud. Y se traslada a la obra. Sus proyectos barajan presupuestos de entre 600 y 800 euros el metro cuadrado. En el Puerto de Huelva, donde debían levantar un Centro de Formación, encontraron un edificio prefabricado abandonado. Frente a la inercia de demoler, se plantearon reciclar. Su pabellón reciclado demostró que reutilizar puede ser una opción que pasa por apoyar, en lugar de cimentar, y valora la ligereza por encima de la perpetuidad. Ese proyecto les sirvió para ensayar la investigación sobre estrategias de reutilización en barriadas que realizan en la universidad. Hacer piruetas para sobrevivir se refleja en un nuevo ingenio. Pero los arquitectos de Sol89 aseguran que parten con ventaja. Están acostumbrados a trabajar desde la escasez: “De Despeñaperros para arriba mueven otras cifras”, comentan. Al tiempo que insisten en quitarse el halo de heroicidad: “Hay compañeros que lo están pasando mucho peor. Somos de los que tenemos suerte”.

Sin cinismos, se podría decir que también el madrileño Enrique Krahe tiene suerte. Y ese es el drama. Levantó el Teatro Municipal de Zafra, en Badajoz, un edificio trufado de ideas y respeto que abre una vía de futuro en la tradición constructiva local y que le valió premios como el Lamp de iluminación. Luego ganó el primer premio para construir una residencia de estudiantes en Noruega en la que trabaja. Aun así, Krahe pertenece al grupo de los ni-siquiera-mileuristas que han decidido tomarse la precariedad como una oportunidad para la investigación. Vive del despacho y de algunos talleres. “Aunque ya puestos a perder el pudor para hablar de estos temas, he de decir que también he vivido de mi mujer”, cuenta desde Delft. Pasa medio mes en esa ciudad holandesa porque en esa universidad trabaja su mujer, ingeniera aeronáutica. No es el único que le levanta un monumento a su pareja. Quienes lo hacen consideran un avance el hecho de que ahora se pueda hablar del tema, un reflejo más de los cambios sociales que a los arquitectos les ha tocado vivir multiplicados. ¿Por qué? Porque al aumento de profesionales, debido al acceso masivo a la educación, ellos suman un recién creado sindicato.

Todos los roles están cambiando. El del cliente, también. Krahe cuenta cómo el dueño de una casa que construye cerca de Madrid ha dejado de trabajar en Telefónica para hacer de constructor de su vivienda. “Es ingeniero, y no sabe de esto. Pero como es muy empollón, ha asumido el papel. ¿Quién vigilaría mejor la construcción de su casa?”. Krahe habla de la urgencia de replantear la fórmula tradicional, en la que el arquitecto verificaba en la obra el acuerdo entre esta y los planos. “Hoy la obra es parte activa, allí se realiza la mitad del proyecto”, explica. Eso recorta la gente empleada, reduce drásticamente los gastos pero también limita la cantidad de trabajo que un arquitecto puede hacer.

Está claro que los arquitectos tienen que cambiar. Y ese cambio está alterando la arquitectura. Los socios de Iterare, en Santiago de Compostela, han cuajado cinco edificios sobresalientes recuperando, sin nostalgia, métodos constructivos del pasado que combinan con soluciones actuales y con ideas procedentes de otras culturas. Esos proyectos desinhibidos resultan contenidos, escuetos, pero no rígidos. Detallistas, pero no relamidos, transmiten naturalidad. Resultan creíbles. Y es que lo que sucede en Sabadell, Sevilla o Madrid también se vive en Galicia.

Allí, Jacobo Malde, Santiago Rey, Blanca Carballal, Daniel Dapena e Ismael Ameneiros formaron Iterare hace tres años. Habían trabajado en una gran ingeniería nacional, donde aprendieron a construir con precisión y profesionalidad. Sin embargo, se juntaron porque querían aportar algo más: una arquitectura de resistencia, capaz de aguantar agresiones con bajo mantenimiento pero sin bunquerizarse. De acuerdo con ese objetivo, firmaron su primera vivienda de aire nórdico para la matrona de los hijos de Ismael. Tras ella, la prima de esta realizó el segundo encargo, un nuevo experimento que combinaba madera local y prefabricación con un presupuesto inferior a 900 euros por metro cuadrado. Más tarde, fue el arquitecto municipal de Teo, donde se encuentran esas dos casas, quien les encargó su primera piedra de batalla: el centro social de Teo, un edificio partido en tres volúmenes para ahorrar en mantenimiento y abrirse a nuevos usos en el extrarradio de la ciudad.

Las oportunidades para quien está dispuesto a dejarse los días se multiplican. Pero no dan para sobrevivir. Hoy, a punto de concluir otro centro sociocultural, que sustituye dos barracas y una uralita en un barrio de viviendas de realojo en Ferrol y con una emocionante tribuna en el campo de fútbol de Vilalba (Lugo) terminada, los arquitectos de Iterare se van a separar. Ismael tiene dos hijos y dice, más en serio que en broma, que ha sopesado meterse a carnicero. A la escasez de proyectos cabe sumar la bajada en el porcentaje de los presupuestos y el aumento en la implicación de los arquitectos. Todo eso está paradójicamente alumbrando una generación de edificios modélicos, imaginativos y realistas que representan, para los arquitectos, más responsabilidades y más dedicación por menos dinero. Con todo, y con cinco logros personales que son cinco logros sociales, los integrantes de este estudio de Santiago se tienen que separar. Tampoco son mileuristas. No llegan a poder sobrevivir. Asumen no enriquecerse, aceptan esforzarse para hacer algo en lo que creen, pero no pueden dejar de pagar la factura de la luz.

La democratización de la arquitectura está produciendo cambios que retan a los proyectistas tanto como a la propia disciplina. “La arquitectura va detrás de los cambios sociales, recogiendo sus efectos y dejando testimonio de esos cambios y de las transformaciones que se producen en la sociedad, ya sea por razones económicas o catastrofistas”, sostiene Ángela García de Paredes, tercera generación en una saga de arquitectos que vive con holgura tras décadas de probar suerte, y tenerla, en todo tipo de concursos públicos. La situación económica, pero también un terremoto o la revolución industrial, cambian la arquitectura. García de Paredes lo ha visto pasar. Y está convencida de que, al margen de las adversidades, la arquitectura debe responder. “Hay muchos ejemplos de arquitectura de alta calidad producida en momentos de gran escasez”.

Os novos valores buscan raíces

Escrito por mpierres o 25 Outubro 2011

escuela_hosteleria_medina_sidoniaEl Pais- ANATXU ZABALBEASCOA - Madrid - 23/10/2011

Muchos jóvenes arquitectos recuperan el contexto para arraigar sus edificios

A la manera de las cubiertas que remontan la loma de Medina Sidonia, en Cádiz, María González (Huelva, 1975) y Juanjo de la Cruz (Sevilla, 1975) quisieron atrapar el espacio que llevaba décadas vacío entre los gruesos muros del antiguo matadero mediante una nueva cubierta de cerámica cocida. Es esa cubierta la que dibuja la cara de la nueva Escuela de Hostelería de la ciudad. Con sus patios-chimenea y sus maceteros de hierbas aromáticas para emplear en la escuela, la cerámica se expresa en un idioma propio que hace evolucionar el que habla el lugar. Los patios también permitían que una celosía fuera la cara de una escuela infantil que firmaron en Ayamonte los mismos arquitectos.

En su web, ambos, profesores en la Escuela de Arquitectura de Sevilla, citan al escritor francés Julien Gracq, que en su ensayo Escribiendo leyendo aseguraba que la escritura se origina en la lectura, que se escribe porque otros antes que nosotros han escrito, y que se lee porque otros antes que nosotros han leído. Esa idea de conocerse, sumarse, reinventarse y reconocerse es lo que practican cada vez más arquitectos españoles, más fascinados por colaborar en la construcción de entornos de buena vida que por la voluntad de brillar durante una día.

La idea es la de arrimar el hombro, pero también la de pertenecer y echar raíces sin recurrir a la nostalgia ni renunciar al progreso. González y De la Cruz (que firman como Sol89, el nombre y el número de la calle sevillana desde la que trabajan) no están solos.

También el Palacio de Congresos que Jesús Ulargui y Eduardo Pesquera levantaron en Santa Eulalia del Río, en Ibiza, se arraiga en un bosque de pinos frente al mar, dividiéndose en múltiples volúmenes pero manteniendo el trazado urbano. Insertado en el terreno con muros de contención y dejándose cubrir por una capa vegetal, tiene tres elementos que hablan, de nuevo, desde la cubierta para explicar los usos del edificio como escena y lugar de ensayo. Pesquera y Ulargui hablan de “construir con retales” y de trasladarlos de la arquitectura popular a la actualidad.

biblioteca_municipal_canada_rosal

En Cartagena, el no tan joven Martín Lejárraga lleva años haciendo algo similar. En su casa-taller para un pintor y dos gatos, reconoce el trabajo de un arquitecto anterior, Lorenzo Ros, a la hora de proyectar una vivienda como un lugar agradable para vivir en la grisura de los años cincuenta. “Puedes estudiar la historia, documentarte con imágenes de casas soñadas, analizar las de amigos y enemigos, pero al final encargar la tuya no es un asunto fácil”, explica Ángel Charris, el pintor convertido en cliente de Lejárraga.

Moderna, lúcida y realista, la casa habla de la modernidad de su dueño, del juicio de su arquitecto, pero también de las raíces del lugar, de la escala del barrio y de los materiales de la ciudad. Ese diálogo a tres bandas es el que juegan muchas de las arquitecturas de hoy. Ambiciosas y sensatas, pausadas y rotundas, saben que el partido más importante se juega en casa.

Patrimonio Unesco: La obra de Le Corbusier, candidata; el Machu Picchu, bajo sospecha

Escrito por mpierres o 19 Xullo 2011

villa-saboyaEL MUNDO.es | 17.06.2011 /Madrid

 

El conjunto de la obra del arquitecto suizo Le Corbusier es uno de los candidatos más destacados a entrar en la lista de Bienes Culturales y Naturales Excepcionales de la Unesco, cuyos responsables se reunirán la semana que viene.

Junto a la obra de Le Corbusier, 704 bienes culturales y 180 bienes naturales presentarán sus candidaturas. 151 países están representados en esta ‘oposición’, incluida España, que presentará el Paisaje cultural de la Sierra de Tramuntana, en Mallorca.

En la agenda de la próxima reunión de la Unesco aparece también un asunto problemático: el deterioro en la conservación del conjunto del Machu Pichu, en Perú, que podría entrar en la categoría de ‘patrimonio en peligro’ de la Unesco. En esa lista negra aparecen 34 lugares, incluidas las Islas Galápagos, el primer bien reconocido por la Unesco como patrimonio mundial.

En caso de que el Machu Picchu entrara en la lista de patrimonio en peligro, la Unesco condicionaría sus ayudas a la conservación del conjunto al hecho de que Perú limitara el número de visitantes que acceden a él. El Gobierno peruano, que este año ha celebrado el centenario del descubrimiento de los yacimientos del Machu Picchu, intenta evitar esa limitación.

Un quiosco de Álvaro Siza no limbo

Escrito por mpierres o 13 Xullo 2011

Maqueta del quiosco de bebidas que el Ayuntamiento quiere colocar en la cuesta de Moyano.

Maqueta del quiosco de bebidas que el Ayuntamiento quiere colocar en la cuesta de Moyano.

El Pais -M. JOSÉ DÍAZ DE TUESTA - Madrid - 07/07/2011

Un proyecto que el Consistorio encargó al premio Pritzker para la cuesta de Moyano lleva dos años paralizado - Técnicos de la Comunidad lo rechazan por su diseño

¿Otro desencuentro entre el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón y la presidenta Esperanza Aguirre? ¿O se trata de otra frenada de la Comunidad a los proyectos urbanísticos del alcalde? La historia del quiosco diseñado para la cuesta de Moyano se parece bastante a lo ocurrido con el plan del Prado-Recoletos. También ha acabado atascado.

Hace un par de años, el Ayuntamiento de Madrid solicitó a los arquitectos del plan de reforma del eje Prado-Recoletos, Álvaro Siza y Juan Miguel Hernández León, un quiosco para bebidas. En el pliego de condiciones se establecía que los arquitectos serían los encargados de diseñar el mobiliario urbano del singular eje, donde se concentran los principales museos de la ciudad.

Hernández León le dejó el protagonismo a Álvaro Siza (Matosinhos, Portugal, 1933). Sabía que al portugués le gusta mucho diseñar mobiliario. Siza es uno de los arquitectos europeos más influyentes y Premio Pritzker 1992 -el Nobel de Arquitectura- por la reconstrucción del barrio del Chiado en Lisboa.

Al estar ubicado en zona patrimonial protegida, el proyecto del quiosco, iniciativa aplaudida también por los libreros, tenía que pasar por la comisión local de Patrimonio Histórico. Este órgano está integrado por técnicos de la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento y el Colegio de Arquitectos, donde se encuentra Hernández León. Pero la comisión rechazó el proyecto, a instancias de los representantes del Gobierno regional, según fuentes del proceso.

La justificación que dieron fue que el quiosco estaba fuera de escala y que “no les gustaba”, añaden las mismas fuentes. La comisión de Patrimonio solicitó a los arquitectos una “corrección” del diseño. En la segunda vista de Patrimonio local, Hernández León defendió la obra a partir de imágenes y simulaciones realizadas por el arquitecto portugués. Y el quiosco de Siza volvió a ser rechazado por los mismos técnicos. Las razones volvieron a ser las mismas. “La escala es un concepto relativo”, alega Hernández León; “depende de con qué lo compares y respecto a qué. ¿Respecto a la plaza de Atocha?, ¿a la verja?”, se pregunta con sorna. “Es muy discutible, no entiendo tanto problema para una obra efímera y de bajo presupuesto”.

El Ayuntamiento asegura que sigue “a la espera de la autorización vinculante y preceptiva de la Comunidad de Madrid”. Y desde el Ejecutivo regional insisten en que el quiosco “está parado en la comisión local”, sin especificar quiénes son los técnicos que se oponen. Siza, que prefiere no hacer declaraciones, se ha inspirado en los quioscos antiguos de Madrid para realizar el de la cuesta de Moyano. Y remite a otra referencia: una pequeña capilla entre los árboles del bosque del cementerio de Estocolmo.

Hernández León recurre a la ironía para explicar ese rechazo a la obra de Siza: “Me resulta sorprendente esa negativa. Entiendo, dada la gran sensibilidad que los técnicos tienen para el mobiliario urbano, y no hay más que ver la proliferación de sillas de plástico por Madrid, que no les guste un diseño de un Pritzker”.

Casi 125.000 inmuebles de Galicia tienen deficiencias

Escrito por mpierres o 6 Xuño 2011

El Correo Gallego - ROI RODRÍGUEZ SANTIAGO- 06.06.2011

Un 15% del total de 880.013 edificios están en estado ruinoso, malo o deficiente//A Coruña es la provincia que más concentra// Los arquitectos ven en la rehabilitación el único nicho de empleo

Casi el 15% de los edificios gallegos están en estado ruinoso, malo o deficiente, y muchos de ellos -como se ve en las fotos de la página 9- piden a gritos una reforma. Del total de 880.013 inmuebles de la comunidad, según los últimos datos, 123.371 no están en buenas condiciones frente a los 756.566 que hay en perfecto estado de revista. Estas cifras, unidas a que la obra nueva está “parada” explican, como reconocen los profesionales, que la rehabilitación sea “el principal nicho de trabajo” del sector de la construcción.

Según LDC, líder en Administración de Comunidades, de los 319.016 edificios de la provincia de A Coruña, 41.523 -a la cabeza de Galicia- son ruinosos (3.650), están en estado malo (8.415) o están en estado deficiente (29.458), por los 277.494 cuya situación es buena. En Lugo, sobre 141.726 inmuebles hay 1.456 en ruinas, 5.590 en mal estado y 18.799 en estado deficiente. En total, 25.845 frente a 115.881 que están bien. Ourense concentra 22.845 edificaciones claramente candidatas a una reforma (1.623 ruinosos; 3.699 en mal estado y 17.523 en estado deficiente), mientras que 132.804 aguantan. Finalmente, en la provincia de Pontevedra hay que 33.518 inmuebles que optan a la rehabilitación por 230.465 en estado OK.

En cuanto a las siete grandes ciudades gallegas, la estadística indica que es Vigo la urbe que cuenta con más edificios que esperan ser remozados, con un total de 4.782. Le siguen Lugo con 3.458 y A Coruña con 3.427 si se suman los que están en estado ruinoso, malo y deficiente. Ourense, por su parte, contabiliza 2.759; Ferrol 2.235; Santiago 2.172 y Pontevedra 1.596. No obstante, ojo, porque el propio estudio concreta que en el caso de las ciudades habría que aumentar este número en una media del 25%.

Los cascos viejos concentran, en gran parte de los casos, el mayor número de casas fantasma y que son terreno abonado para que profesionales como los arquitectos puedan desarrollar su labor, aunque también hay ejemplos en plenas millas de oro como se ve a la derecha, en Vigo.El presidente de la delegación de Pontevedra del Colegio de Arquitectos de Galicia, Manuel Abelleira, reconoció que ante la ausencia de nuevas promociones, estas edificaciones en mal estado y susceptibles de ser rahabilitadas, son una “gran oportunidad”.

La delegación pontevedresa del Colegio de Arquitectos, indica, está trabajando para que el concello instaure en la ciudad la Inspeccción Técnica de Edificios (ITE), una especie de ITV como la que pasan los coches, en este caso orientada al control periódico de los inmuebles que sobrepasan cierta edad y que serviría para detectar y solucionar a tiempo las deficiencias. “En Vigo y el casco vello de Ferrol está funcionando muy bien”, constató Abelleira, “y puede ser también una oportunidad de trabajo para los arquitectos de cara a conseguir encargos”, dijo.

Los problemas del ladrillo. Sobre los males del ladrillo, Abelleira insiste en que el principal sigue siendo la falta de crédito, lo que hace que en muchas ocasiones la alternativa sea emigrar a países más prósperos en obras como Brasil. “Para un arquitecto que empiece puede ser un mercado interesante, aunque uno ya consagrado tiene difícil salir de España por los proyectos en marcha, la responsabilidad civil, etcétera”, añadió. A su juicio, el futuro de la profesión pasa por una arquitectura “de más calidad, orientada a la vivienda bioclimática…”, aunque “no siempre es fácil convencer al cliente para que asuma ese plus”.

“As dificultades son acicates”. Entrevista: Carlos Quintáns

Escrito por mpierres o 2 Maio 2011

carlos-quintansLa Voz de Galicia - Nacho Mirás Fole -02.05.2011

Consola escoitar que as puñaladas urbanísticas que desangran a Galicia poden ter cura, que o tempo de espremer a paisaxe pasou. Carlos Quintáns Eiras (Senande-Muxía, 1962) é un deses arquitectos que usan o lapis para acariñar a paisaxe, non para cravalo nel.

-Seguro que a crise do ladrillo non vén acompañada de crise de creatividade…

-Sempre pensei que as dificultades son acicates. As crises son dolorosas, pero son boas porque che forzan a facer cousas. A crise tamén permite visualizarnos a aqueles que estabamos a ter unha actitude distinta. Desde o punto de vista educativo, este momento é especial.

-¿Pero non resulta frustrante proxectar e non poder construír?

-Depende. Se cadra, antes estábanse construíndo cousas que non valían a pena.

-Teñen fama de ser profesionais caros…

-Algúns arquitectos. Cando che compras un coche, que pode ter unha franxa de vida duns dez anos, ¿canto tempo dedicas a pensar que coche vasche comprar? Posiblemente, unha décima parte do tempo que vai durar. A túa vivenda é o maior investimento de toda a túa vida. Ten unha duración mínima de cincuenta anos. Deberías dedicarlle a pensala, polo menos, tanto tempo como ao coche. Non ten sentido buscar o mellor médico, o mellor concesionario de coches e , con todo, un arquitecto que che diga a todo que si, que non che axude a razoar e que se limite a ver como podes legalizar a obra e xa. Un arquitecto non ten por que ser máis caro.

-Difícil atopar un alcalde que non queira transcender cunha gran obra pública, faga ou non faga falta…

-Alcaldes e outros políticos. A xente é cada vez máis consciente de que hai cousas que non é necesario facer. Hai que saber explicar onde se gasta o diñeiro e onde non. Cada un debe saber onde está a rendibilidade política, pero non se pode gastar o diñeiro inutilmente.

-Alguén como vostede, que crea, que racionaliza, ¿non sofre vendo como está Galicia?

-Pódese arranxar. Pero hai que ver isto como unha guerra. Ou, como dixo Manolo Rivas, é un pobo que se está matando a si mesmo. Pero si ten remedio.

-¿Metendo a pa?

-Hai que derrubar moitas cousas, evidentemente, pero ten que haber un momento no que se pare a destrución. Podes varrer a casa cando non a estás ensuciando ao mesmo tempo. Unha vez que paremos de ensuciar, poderemos varrer. Á marxe da pa, haberá situacións nas cales unha certa destrución poida xerar un bo remedio. O que non entendo é que haxa quen saque rendibilidade política permitindo a destrución do país.

-Pero se derruba pouco, ¿non? Saen sentenzas, pero se executan poucas…

-É certo que se fala de edificios que son moi daniños e que se deben tirar. Pero, posiblemente, son daniñas pezas moito máis pequenas sobre as que non hai sentenzas. É necesario derrubar; agora ben: están a producirse derribas en lugares onde non eran necesarios. O recente si que convén derrubalo, e canto antes; hai que dar mostras de saúde. Pero, insisto, aquilo que, se se derruba, mellora significativamente o lugar. ¿Que se gañou tirando o chiringuito da praia de Mera?

-¿Que parte de culpa teñen os arquitectos nas barbaridades urbanísticas?

-Moitas veces é o estimulador do dano. Pero é coma se vas a un médico que ten un pésimo historial. Cando alguén vai falar co arquitecto xa sabe con quen trata, as súas obras están á vista.

-¿A saída profesional pasa por emigrar?

-En España estamos moi ben formados, por iso un arquitecto español está moi ben valorado en calquera parte do mundo. Pero a profesión ten máis saídas que unicamente a construción.

El TS suspende a denominación Enxeñería de Edificación na UPV-EHU

Escrito por admin o 21 Abril 2011

El País- EFE - Bilbao - 14/04/2011

El Tribunal Supremo (TS) ha acordado la suspensión cautelar de la denominación de Graduado en Ingeniería de la Edificación para títulos que imparte la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) así como las de Burgos y San Pablo-CEU. La resolución, a la que ha accedido Efe, responde a un petición del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales, incluida en un recurso contencioso administrativo contra el acuerdo del Consejo de Ministros de diciembre de 2010 que establece el carácter oficial de esos grados universitarios y la inscripción en el Registro de Universidades, Centros y Títulos.

Según el TS, el recurrente argumenta que la cuestión de fondo ya fue resuelta hace un año por este tribunal, cuando declaró la nulidad del nombre de Graduado en Ingeniería de la Edificación dado por el Gobierno en 2007 a los planes de estudios de títulos que habilitaran para el ejercicio de la profesión regulada de Arquitecto Técnico.

“La nueva denominación de título ‘Graduado en Ingeniería de la Edificación’ induce a confusión”, en contra de la Ley de Universidades, que prevé que el nombre de los estudios universitarios oficiales deberá facilitar la identificación de la profesión para la que capacitan y no podrá conducir a error, según argumentó el Supremo en marzo de 2010. El tribunal recuerda, con motivo de la suspensión cautelar, que otra sentencia, basada en la citada, anuló ya el carácter oficial e inscripción del título de ese mismo nombre de la Universidad Antonio de Nebrija.

Os aires modernos da arquitectura española

Escrito por mpierres o 22 Marzo 2011

facultad_geologicas_biologicas_1965-1969_oviedo1El Pais -Mª José Díaz de Tuesta- Madrid- 22.03.2011

Frente a la arquitectura especulativa de las últimas décadas, tan ansiosa por encontrar efectos especiales, está sin ir muy lejos una arquitectura basada en la racionalidad, en el uso preciso de los materiales y con una cualidad ética: cumplir una función social. Estos valores llegaron de la mano del Movimiento Moderno que en España se sitúa entre 1925 a 1965. Luego se abandonaron en los años ochenta con el culto a la posmodernidad y ahora se percibe un cierto regreso, quizá a fuerza de la crisis. Ejemplos magníficos hay unos cuantos repartidos por toda la geografía española. La Fundación Docomomo , que se dedica a documentar, cuidar y difundir ese impagable patrimonio, acaba de publicar el primer volumen de Equipamientos Lugares públicos y nuevos programas, 1925-1965. Recoge con apreciable minuciosidad, con su ficha, planos, fotografías y una breve descripción, 300 obras ordenadas por comunidades autónomas de edificios educativos, sanitarios, religiosos y administrativos. El segundo tomo se encargará de los comerciales, turísticos, de ocio, deportes y de transportes.

“Es necesaria una mirada al pasado para descifrar lo que somos, porque cada estilo es el reflejo de las inquietudes y los gustos de una determinada época”, dice Celestino García Braña, presidente de la Fundación. “Por ejemplo, la Alhambra fue cantera y cueva de ladrones hasta que los románticos se fijaron en ella porque conectaba con ese interés que tenían por los cultos exóticos”.

Los edificios de la modernidad dicen adiós a los estilos anteriores basados en lenguajes históricos: neorromanticismo, barroco, neoclásico…e irrumpen con un lenguaje funcional, técnico y con la expresividad de los nuevos materiales, el hormigón, el hierro y el vidrio. Uno de los ejemplos es el Centro de Investigaciones Geológicas, en Madrid, de Miguel Fisac. “Toda la expresividad del edificio se concentra en el uso del hormigón”, aprecia García Braña. Del mismo arquitecto se derribó no hace tantos años, en 1999, La Pagoda, algo que los arquitectos compararon como “la quema de un “miró”. ¿Hoy hubiera sido derribada? “Quiero creer que no”, afirma el presidente de esa Fundación que ejerce de “vigilante” de esos edificios. “El patrimonio hay que crearlo día a día y las administraciones públicas y la sociedad tienen que ser conscientes de ello”.

Espacios religiosos

En cuanto a los espacios religiosos, los aires renovadores que llegaron con el Concilio Vaticano II encajaron bien con esa nueva visión de la arquitectura. En pleno debate sobre la arquitectura de culto, en los años cincuenta, prolifera la construcción de iglesias. Una de las más originales por su imagen y por el uso del hormigón y superficies de vidrieras es la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Guadalupe (1965), en Madrid, de Félix Candela, que empieza a construir en España tras un largo exilio en México. También se integran en este movimiento, Nuestra Señora de Aránzazu (1955), en Oñate, Guipúzcoa, de Sáenz de Oíza y Luis Laorga o la iglesia de Fuencisla (1965), en Madrid, de José María García de Paredes. Esa nueva arquitectura también entró de lleno en los colegios cuya organización cambió radicalmente. La luz es vital, el aula debe ser un espacio iluminado uniformemente, pero los rayos de sol no pueden molestar, tienen que ser indirectos, así que la orientación norte es esencial.

El colegio de Las Teresianas (1969), en Córdoba, de Rafael de la Hoz, el Colegio Mayor Casa de Brasil (1962), de Alfonso D`Escragnolle y Fernando Moreno, en Madrid, o el de Nuestra Señora de Santa María (1962), de Fernández Alba, también en Madrid, con las aulas que se repiten dispuestas para buscar el sol son dos buenos ejemplos de que la función no solo es una cuestión de estilo, sino la que organiza todo el edificio. Junto con la funcionalidad, la austeridad de medios era otro de los valores supremos del Movimiento Moderno y que según García Braña vuelve a tener razón de ser: “O sea, más humildad”.

Vigo, a estrana cidade

Escrito por mpierres o 4 Febreiro 2011

El Pais - Blog Paco Nadal - El Viajero- 02.02.2011

El MARCO, el Museo de Arte Contemporáneo de Vigo

Sigo mi viaje por Galicia. Voy subiendo desde la desembocadura del Miño, es decir desde la frontera con Portugal, hacia las Rías Baixas. Y mi siguiente parada es Vigo.

Vigo siempre me ha parecido una ciudad extraña. En el imaginario colectivo del viajero Vigo es una ciudad industrial, moderna, bulliciosa, caótica y demasiado transformada. Es verdad que no tiene la monumentalidad del casco histórico de Pontevedra o de Santiago.

Pero Vigo tiene un punto especial, una faceta cosmopolita y cultural, canalla y burguesa a la vez, que la hace envidiable. Hay algo que engancha en esta ciudad que ha crecido sin respetar su pasado (ves fotos de lo que fue la Ribeira del Berbés y de lo que es ahora y te caes muerto), pero que es vibrante y dinámica. Que tiene rincones aún de sórdido puerto de ultramar, con lupanares en los callejones que suben a la praza do Rei que traen memorias de las putas tristes de García Márquez. Y rincones fabulosos como la rúa Príncipe o la rúa Colón, con la mejor arquitectura burguesa de España, palacios eclécticos de poderosas fachadas, importantes galerías de arte, algunos de los mejores museos de Galicia.

Muchos piensan que la movida de los 80 fue un invento de Madrid y de Tierno Galván. Pero Vigo fue la co-capital de aquella experiencia que dejó grandes grupos y grandes obras, y también muchos damnificados por el camino.

Si queréis descubrir esta cara vanguardista de la ciudad más industrial de Galicia, os recomiendo dos museos:

Por un lado, el MARCO, el Museo de Arte Contemporáneo, una inteligente rehabilitación de los antiguos juzgados de la rúa Príncipe. Las salas giran en torno a un patio circular cubierto que tiene más de terma romana que de cárcel municipal decimonónica. Ahora mismo (y hasta el 24 de abril) hay colgada una exposición retrospectiva del fotógrafo gallego Virxilio Vieitez que os recomiendo vivamente.

El otro espacio es el Museo do Mar de Galicia, una genial intervención de César Portela, uno de mis arquitectos más respetados, junto con el italiano Aldo Rossi sobre una antigua fábrica de pescado a orillas del mar, camino de la playa de Samil. El museo engloba de manera portentosa las viejas naves industriales, las nuevas construcciones, el faro, el espigón, las ruinas de un castro de la Edad del Bronce que aparecieron debajo y el mar, como un elemento más. Una pasada de edificio.

Formas extrañas y sugerentes para una ciudad extraña y sugerente.

Y este es el Museo do Mar de Galicia

A xoia do arquitecto ten goteras

Escrito por mpierres o 25 Xaneiro 2011

El País - Santiago- 24 Enero 2011

Los propietarios de viviendas en edificios emblemáticos están obligados a seguir normas de conservación que encarecen y dificultan las reformas

La vida dentro de esa casa mil veces fotografiada también tiene goteras. Residir en un edificio con valor arquitectónico en el que Patrimonio pone mil ojos acarrea también muchos requisitos y cuidados. Los propietarios son conscientes de que deben mimar el acervo que tienen bajo sus pies pero reclaman más facilidades de la Administración.

Galerías al Atlántico A Coruña

Vivir asomado a las galerías de La Marina coruñesa, la fachada atlántica de la ciudad, es un lujo para la vista y “un castigo para el bolsillo”. Hace 21 años que Juan Chas y su familia viven en un señorial edificio de 1887 en la calle Riego del Agua. La ley obliga a los propietarios de los edificios protegidos por su valor patrimonial a respetar las estructuras originales y emplear idénticos materiales en cualquier pequeña reforma, que casi siempre se atasca en un laberinto de permisos burocráticos “que se eternizan en el Ayuntamiento”.

El suelo del piso es de madera de pino tea y las escaleras de las seis plantas, de castaño. Reemplazarlo por los mismos materiales les sale por un pico. “Ya casi no hay pino tea y los escalones los tienen que hacer peldaño a peldaño”, asegura este propietario. Cuenta que su comunidad de vecinos, que habitan seis familias, tiene que pintar la fachada cada tres años (6.000 euros) para frenar las humedades y llevan otros dos ahorrando para sustituir la maquinaria del ascensor. “Cada vez que pedimos un presupuesto, es totalmente desorbitado”, se queja, cansado de las derramas extraordinarias y de unas ayudas “escasas” que tardan en cobrar. “Parece que en vez de una obra, tenemos por delante una restauración”, lamenta.

En septiembre de 2010, el fuego prendió en la cocina del restaurante que ocupa los bajos del edificio contiguo, gemelo al suyo, y trepó rápidamente por las vigas de madera. Los bomberos tuvieron que evacuar a dos familias por la ventana y los daños fueron considerables. Cuenta Chas que los vecinos llevan meses detrás de los materiales adecuados para reponer el suelo, hecho a base de tablones de madera de siete metros, que buscaron, incluso, en otras casas viejas.

Con este panorama, reconoce que hay quien trampea la casa “con arreglos de PVC”, que contravienen las directrices de Patrimonio. “Para el político es muy fácil hiperproteger, pero sin ayudas ágiles y sustanciosas no le podemos hacer frente”. Asegura que su comunidad son conscientes del patrimonio arquitectónico que tienen bajo los pies, que se esfuerzan en preservar, pero reclama a la Administración más apoyo económico. “Si es patrimonio de todos, tendremos que contribuir todos. La protección, si no se acompaña de ayudas públicas, es una trampa”, concluye Chas.

La forma sigue a la función Vigo

El edificio donde vive José Bar Blanco en Marqués de Valladares número 27 (Vigo) es uno de los mejores ejemplos de arquitectura moderna de Galicia -junto con la fábrica de Coca-Cola en A Coruña de Andrés Fernández-Albalat y Antonio Tenreiro-. Lo proyectó su padre, José Bar Boó, en 1960. Superada la etapa más represora del franquismo, Bar Boó formó parte de una nueva generación de arquitectos titulados en la Escuela de Madrid que aspiraba a cambiar la estética regionalista de país ensimismado y provinciano que tanto le gustaba al dictador. “La importancia histórica del edificio Plastibar -así se llama- radica precisamente en que representa en Galicia el retorno a la modernidad en arquitectura. Es un ejemplo claro del racionalismo europeo más puro”, explica Bar Blanco, también arquitecto.

“El edificio, en origen una promoción familiar que le dio a Bar Boó una oportunidad para poder ensayar nuevas ideas, se estratifica en tres niveles siguiendo el principio de form follows function [la forma sigue a la función], que pueden leerse perfectamente en el plano de fachada”, describe José Bar, que ocupa un estudio en la sexta planta. Su padre personalizó para cada familiar los pisos, incluido el diseño del mobiliario, que se organizan alrededor de un espectacular patio-jardín interior.

Para conservarlo hace falta, además de dinero, respeto por el proyecto original. “Un desastroso acuerdo de la comunidad que permitía a cada propietario sustituir, por su cuenta y a su libre albedrío, las carpinterías en muros cortina de fachadas, las ha convertido en un desorganizado muestrario de diferentes materiales”. Por la comunidad de vecinos han pasado presupuestos astronómicos que no cumplieron las expectativas. “Más grave aún fue la supresión de la calefacción central, con caldera de gasoil, que se eliminó al interpretar voluntariosamente el comprador de los bajos comerciales que el cuarto de la caldera le pertenecía”. Es el peaje que ha pagado la obra con el paso del tiempo, que aún así conserva en buena medida su complejidad original.

Ciudad barroca Santiago

Desde hace 63 años, Jaime Romero vive en el mismo piso en el que nació. Solo le ha sido infiel durante una breve etapa de estudiante en A Coruña y por las escapadas veraniegas a las que casi le obliga la situación de su casa: en la compostelana plaza del Toural, número 1, escenario de conciertos, espectáculos y concentraciones. El edificio fue construido por el arquitecto municipal Manuel Prado y Vallo en 1856 y su sólida edificación apenas da problemas.

Aunque la distribución de la vivienda ya no es la misma que Romero recuerda de su infancia, los grandes cambios se realizaron hace más de 30 años, antes de que existiesen normas como las actuales, que vigilan cada cambio en los edificios de la ciudad histórica. La última reforma importante que llevó a cabo fue el arreglo de la galería exterior, que ocupa todo el frontal del edificios y los dos laterales. Él decidió seguir las pautas del Consorcio de la ciudad y mantuvo el material original en madera “aunque medio Santiago está con aluminio y PVC”. A cambio, recibió una subvención. Eso sí, que tuvo que declarar a Hacienda “que viene a recoger parte de lo que te dan, como si fuese un ingreso más”.

La zona, en pleno casco viejo de Santiago, añade también otros inconvenientes, como no poder acceder al servicio de ciertas compañías de teléfono o al gas ciudad. Las casas no tienen tampoco garaje y hay limitaciones estrictas de circulación. Sin embargo, Romero recuerda cuando la plaza se convertía cada noche en un aparcamiento y prefiere una zona monumental peatonalizada.

Colegio modernista Ferrol

Desde lejos, su mirador hexagonal y colgante, recuerda a la torre de un castillo alemán. Es uno de los edificios más singulares de la ciudad y su estructura modernista está ligada a un nombre propio: Rodolfo Ucha. El chalé Antón fue construido en 1918 por el arquitecto ferrolano como vivienda familiar y se transformó en un colegio de la mano de una congregación religiosa.

Bajo sus tejas rojas, se cobijan, de lunes a viernes, unos 250 alumnos y los 24 profesores del Jesús Maestro, un centro concertado para escolares de tres a 16 años, que es, además, uno de los edificios más fotografiados y protegidos por su valía arquitectónica. Nueve religiosas lo habitan todo el año. Goteras, filtraciones de aire y problemas con el enrejado están a la orden del día, explica Pilar, la monja que dirige y habita el colegio.

“Intentamos mantener la estructura de la casa, porque es una joya, pero dificultades para el mantenimiento las tenemos todas”, se queja. Cuenta que, por las desgastadas ventanas de madera, se cuelan ráfagas de aire que enfrían la casa y disparan el gasto de calefacción, aunque parte del alumnado ya está alojado en un ala nueva del edificio.

Asegura que les han denegado “todas las ayudas” que han solicitado para obras y rehabilitaciones y están a expensas de que la dirección de Patrimonio de la Xunta les autorice el pintado de la fachada y la reparación de las rejas y balcones con un coste astronómico. “Sólo revisar y arreglar el enrejado ya es un gasto muy grande”, explica la directora. “Prácticamente ya hemos desistido de pedir las subvenciones, porque no tenemos ayudas de nadie”, añade. Hay alguna gotera, admite, pero defiende que la construcción es sólida y recia. La revisan con mucha frecuencia para asegurarse de que las vigas de madera y la cubierta están en buen estado.

Como arquitecto municipal, Ucha estampó su huella modernista en una veintena de edificios protegidos y enclavados en el céntrico barrio de A Magdalena durante el primer cuarto del siglo XX. El remodelado teatro Jofre, el edificio del Casino, el hotel Suizo o la Casa Romero -antigua sede del banco Simeón- son algunas de sus refinadas creaciones de art noveau reconocibles por su profusión de galerías, balaustradas y balcones circulares.

Capilla medieval Ourense

En el corazón del Ourense histórico, la plaza de San Cosme es una reliquia medieval perfectamente conservada. En ella convivió la capilla y un hospital anexo, hoy en día reconvertido en vivienda. La antigua ermita, de estilo plateresco, fue mandada construir en 1521 por el cirujano Juan Lérez. La inscripción fundacional se mantiene en la clave del arco, en los ángulos figuran los escudos del fundador y en uno de los extremos, un campanil. Desde 1982, alberga el belén esculpido por el artista ourensano Arturo Baltar. Una escena navideña de grandes dimensiones compuesta a base de pequeñas figuras de barro cocido que representa escenas tradicionales del rural gallego.

El edificio anexo lo ocupan cuatro viviendas -dos por planta- y un restaurante en el bajo, con almacén en una puerta contigua, que antiguamente ocupaban las caballerizas de la Guardia Civil. Paradójicamente, las originarias caballerizas de la Benemérita se convirtieron en sellado refugio de perseguidos por el franquismo.

Información elaborada por Lorena Bustabad, María Fernández, Cristina Huete y María Pampín.

That lineage can be seen in the Rolex Oyster fake watches Perpetual's straightforward and practical design. Legibility is cheap ralph lauren shirts strong and the dial design offers nothing more than is necessary to display the time.