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Publicado por admin o 7 junio 2011

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Artigos etiquetados ‘España’

La era de la fealdad

Escrito por mpierres o 15 enero 2012

El Pais -ANTONIO MUÑOZ MOLINA 14/01/2012

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Algo más ha ocurrido a lo largo de todos estos años alucinados, los años del delirio que duró tanto y del que no parece que despertemos del todo; algo más, aparte de la sinvergonzonería, del despilfarro, de la arrogancia de los nuevos ricos, de la obsesión por los orígenes, de la creencia alentada por la clase política de que se puede tener todo sin pagar por nada ni responsabilizarse de nada ni agradecer nada. Ahora se abren los ojos, ya sin remedio, y lo que se ve no es solo que de nuevos ricos hemos pasado a nuevos pobres, y que es a los débiles a los que les toca pagar las calamidades desatadas por los poderosos. Lo que se ve, además, es que en todos estos años, sin que nos diéramos mucha cuenta, nos ha ido rodeando e invadiendo un océano de fealdad, un océano que ocupa desde los paisajes que parecían más deshabitados o remotos hasta el corazón de las ciudades. Es una fealdad pública y también privada; una fealdad a escalas inmensas y en tamaños reducidos y no por eso menos viles; se la ve caminando por las calles y cuando se viaja en coche o en tren por esos alrededores cancerosos que nunca terminan y que incluyen siempre centros comerciales, polígonos cimarrones en mitad de páramos, barriadas compactas con torres de muchos pisos que nunca llegarán a ser habitados o urbanizaciones de adosados que se pierden en la lejanía, franquicias de comida basura, prostíbulos con letreros de neón que parpadean débilmente en los mismos secanos y bajo el mismo sol arcaico que tanto emocionaba a los estetas de la generación del 98.

La fealdad de iniciativa privada y de pequeña escala lo asalta a uno desde la puerta de un bar del que sale una musiquilla de máquina tragaperras y un olor a fritangas, desde una de esas tiendas o bazares chinos, desde un atroz salón de juegos junto al que algún jubilado se agrava la bronquitis crónica poco antes de aplastar la colilla en el suelo y del volver adentro para dilapidar la pensión escuchando el Baile de los pajaritos. Es asombroso que tratándose de una fealdad en la que intervienen tantos empeños individuales el efecto general sea tan unitario: el mismo en una calle del centro de Madrid y en una del extrarradio, en el sur o en el norte, en nacionalidades históricas dotadas de una identidad cultural que se remonta al paleolítico o a las cruzadas y en esas otras que se han ido apañando por imitación en las últimas décadas. Justo en ese tiempo en el que más recursos se han invertido en recuperar identidades es cuando se ha logrado una unidad más perfecta: la estética española de lo desaliñado y lo pavoroso.

Casi no se puede decir, porque otro de los muchos logros de esta época ha sido el fomento de orgullos colectivos tan propensos al agravio que la menor crítica conduce al linchamiento, al anatema y la excomunión. Pero en muchas ocasiones, en una capital o en un pueblo de mil habitantes, lo que sorprende, lo que casi estremece, es el grado y las variedades de fealdad que uno va encontrando. Pero a ver quién es el valiente que da un nombre. La arquitectura popular ha sido arrasada casi en todas partes. Y lo que queda muchas veces es un monumento histórico rodeado de horrores, aislado del ecosistema en el que tuvo sentido. Queda el monumento, mal que bien, quedan las extensiones de bloques de pisos con cierres de carpintería metálica y portales de falso mármol, algunos de ellos aderezados con fantasías posmodernas de los años ochenta, quedan los pavimentos de granito y las calles sin aceras y con bolardos o chirimbolos y bancos públicos sin respaldo que a los arqueólogos del porvenir les servirán para fechar la era Zapatero de principios del siglo XXI.

Y quedan otros dos rasgos fundamentales de dicha era: los llamados edificios emblemáticos o icónicos y la escultura de rotonda de tráfico. Ahora es bastante cómico leer las críticas tajantes, aunque retrospectivas, que empiezan a publicarse sobre las extravagancias arquitectónicas de estos últimos veinte años. Pero hasta que Llàtzer Moix publicó en 2010 Arquitectura milagrosa el debate público sobre tales delirios no había existido (o si existía entre los arquitectos no llegaba a nosotros, la plebe no experta y no autorizada a juzgar), y nadie prestaba mucha atención a detalles tan poco relevantes como los costes de la construcción y los del mantenimiento. La era Calatrava también les resolverá problemas de datación a los arqueólogos del futuro lejano, y además les alegrará las excavaciones con hallazgos abundantes, aunque en ocasiones difíciles de interpretar.

Pero quizás el misterio arqueológico definitivo del próximo milenio serán las rotondas o glorietas de tráfico: el Stonehenge y el Machu Picchu y la isla de Pascua de la gran era de la fealdad pública española. Quizás en Kazajistán o en Mongolia o en alguna otra república postsoviética de Asia Central se encontrarán monumentos semejantes. Aproximarse por carretera a cualquier ciudad española es un horror más o menos idéntico en el que no hay más variaciones que el tamaño de las esculturas en las glorietas de tráfico y quizás el perfil distante de la aguja de una catedral. Las hay abstractas y las hay figurativas. Casi todas ellas exaltan algún fundamento de la gloria local. Algunas recuerdan el gusto escultórico de aquellos dos antiguos amigos de Occidente, Sadam Husein y Muamar el Gadafi. Algún historiador del arte con inclinaciones depravadas podría hacer una tesis sobre ese fenómeno estético.

Estoy impaciente porque se termine y se inaugure la que será probablemente la obra maestra de la escultura de glorieta. Ahora mismo las fotos la muestran todavía rodeada de andamios, en medio de un páramo, pero no puede faltar mucho para que esté terminada. Recibirá a los viajeros que lleguen al aeropuerto de Castellón, que fue inaugurado con gran pompa hace casi un año por las autoridades autonómicas y provinciales, pero en el que sigue sin aterrizar ni despegar ningún avión. La escultura, obra del artista Ripollés, es, según la descripción del periódico, “un coloso de metal de 20 toneladas”. Representa, en palabras del propio artista, “una figura a la que le saldrá de la cabeza un avión; ese es el germen y el esperma del nacimiento de la obra”. Parece ser que se trata de un homenaje algo alegórico al expresidente de la Diputación Provincial de Castellón, de cuyo cerebro brotó, por citar al artista, el germen y el esperma de este aeropuerto.

Recordar que la escultura costará 300.000 euros es sin duda una mezquindad. Quién le pone precio al arte. Y al fin y al cabo ese gasto es una nadería en un aeropuerto que ha costado 150 millones de euros, y que costará mantener 8 millones al año. En el caso no improbable de que ningún avión llegue a aterrizar en él, los vecinos de la zona podrán recrearse paseando bucólicamente por las pistas y admirando en silencio la escultura del artista Ripollés. Quizás dentro de mil años el coloso castellonense de 20 toneladas será una de las pocas reliquias visibles de nuestra era de la fealdad.

Arquitectura milagrosa. Hazañas de los arquitectos estrella en la España del Guggenheim. Llàtzer Moix. Anagrama. Barcelona, 2010. 288 páginas. 18 euros. antoniomuñozmolina.es

Arquitectura puntera que muerde el polvo

Escrito por mpierres o 19 agosto 2010

Edificio ideado por el estudio Muñoz Miranda para la nueva sede de EMISAGRA, la Empresa Municipal de Agua de Granada. Fue considerado el mejor por el Comité de Asesoramiento Técnico del concurso, pero no había bastantes recursos ecónomicos. De la misma manera que este proyecto, hay muchos que se han parado o ya no van a nacer por el efecto de la crisis.

Edificio ideado por el estudio Muñoz Miranda para la nueva sede de EMISAGRA, la Empresa Municipal de Agua de Granada. Fue considerado el mejor por el Comité de Asesoramiento Técnico del concurso, pero no había bastantes recursos ecónomicos. De la misma manera que este proyecto, hay muchos que se han parado o ya no van a nacer por el efecto de la crisis.

El Pais - RICCARDO IORI- Madrid- 19.08.2010

Algunos son proyectos que se quedarán en el cajón de los recuerdos. Otros habían ganado concursos que ahora están paralizados, a la espera de que se reactive el mercado. Y finalmente hay investigaciones sobre nuevas ideas urbanísticas que se han quedado en el limbo. Este es el caso, por ejemplo, de Camilo García y Diego Barajas, dos arquitectos de 35 años que dirigen el estudio Husos en Madrid. El año pasado terminaron una investigación impulsada por la Universidad Europea de Madrid y la Air Foundation de Rotterdam, un centro de arquitectura holandés, en la que se formulaba una nueva manera de concebir la vivienda, para integrarla con el lugar de trabajo. El proyecto se llama Viviendas Productivas. Ha sido presentado en Manchester, Oporto, Bucarest y Belo Horizonte, entre otros sitios, pero aún no ha sido aplicado nunca. Está claro que en periodos como estos , en los que ya es difícil trabajar, lo es aún más innovar. “Paradójicamente, creemos que justo en un momento de crisis se vuelve aún más oportuno un plan de este tipo para impulsar la pequeña empresa”, afirma Barajas.

El proyecto consiste en importar algunas características de los centros comerciales a un edificio de viviendas y dar la oportunidad a quien tiene planeado empezar un pequeño comercio de utilizar su hogar como laboratorio y vender su producto en el descansillo. Pasar de pasillos angostos y oscuros a otros donde se pueda estar, instalar paneles informativos que informen de lo que está pasando en las diferentes plantas, escaleras mecánicas y fachadas letrero son algunas de las modificaciones que el proyecto del estudio Husos propone instalar en un edificio de viviendas normal y corriente.

A la clase de los sueños interrumpidos pertenece el proyecto del estudio Mute de Madrid, en el que trabajan cuatro arquitectos, tres mujeres y un hombre, todos ellos menores de 40 años. En abril de 2008 ganaron el concursointernacional para la construcción del mercado municipal de Sanchinarro, en el norte de Madrid. El proyecto se llamaba Mercamorfosis y la filosofía que lo vio nacer suponía la fusión del más clásico de los mercados de barrio con los modernos hipermercados. La crisálida, como también se conoce el proyecto, se ha quedado atrapada en un capullo llamado escasez de dinero que ha obligado el Ayuntamiento a demorar las obras, por lo menos hasta la próxima legislatura, según anunció el Consistorio en enero pasado.

Y finalmente están los que muy probablemente se quedarán en meros sueños. Alejandro Muñoz Miranda es un arquitecto de Granada de 36 años cuyos diseños para la sede de la Empresa Municipal de Agua (Emasagra ) y para la sede del Colegio Oficial de Ingenieros de Caminos, ambos en la ciudad granadina, fueron finalistas en los respectivos concursos y fueron desestimados debido a la crisis. El edificio destinado a la Emasagra era la reproducción de una gota de agua en el momento que toca suelo y en mayo pasado fue elegido el mejor por el Comité de Asesoría Técnico del concurso. La coyuntura económica relegó, sin embargo, todo a una carpeta de archivo. “El dinero que un proyecto requiere para ver la luz no puede ser el único criterio. Si se razonara en términos económicos más amplios, se entendería que una inversión mayor es recuperable por los efectos benéficos que tiene un proyecto innovador en un territorio y por el impacto en el paisaje de la ciudad”, afirma Alejandro Muñoz.

Un futuro anclado en la belleza

Sobre el tema de los sueños interrumpidos de los arquitectos españoles versará también una exposición y un seminario organizado en el ámbito del Congreso de Construtec , el salón de la construcción que ha llegado a su tercera edición y que se celebrará en Ifema, la Fiera de Madrid, desde el 5 al 8 de octubre. Gabriel Allende es el comisario del evento y no quiere dramatizar demasiado la situación: “Queremos que la cita sea la ocasión para transmitir optimismo. Estamos recogiendo proyectos que se han parado o que aún no se han podido desarrollar, pero que están allí y sobre los que se edificará la idea de futuro que tenemos de Madrid”.

Una idea que, según Allende, pasa por el concepto de la belleza: “Es una ocasión para que se entienda que el sentido estético no está solo en la forma que inventa el arquitecto, sino también tiene que hacer brecha en los que proveen a los materiales y a los medios de producción”. Y, por supuesto, en el tejido social en el que las nuevas estructuras van a nacer. “Nuestro objetivo es llegar al ciudadano y que este encuentro permita entender a la gente que la crisis solo ha parado unas obras, pero que las ideas y los proyectos por hacer están vivos, listos para retomar la marcha y que apostar por la belleza es la mejor receta”, resume Allende.

La organización del evento ha contactado hasta ahora con centenares de estudios nacionales y extranjeros que trabajan en la capital, a la búsqueda de proyectos y actuaciones urbanas que se encuentran actualmente en desarrollo, temporalmente parados o sin fecha de comienzo. Hasta ahora, ya unos 60 estudios se han adherido a la iniciativa aportando un centenar de obras. El momentáneo estancamiento del sector de la construcción no afecta de manera particular, según Allende, a los jóvenes arquitectos: “En realidad se ven más afectados los que tienen un estudio clásico, con costes fijos y menor capacidad de adaptación. Los jóvenes, a través de redes y sistemas informáticos, tienen más posibilidades de reinventarse”. El programa de Construtec 2010 se desarrollará bajo el lema La belleza en los medios de producción. Los trabajos presentados en la exposición que mostrará una Madrid entre sueño y futuro serán englobados en un número de la revista Panorama Architecture Newspaper .

Aquel barrio de La Coruña con el que soñaba Corrales

Escrito por mpierres o 19 agosto 2010

Fuente: Scalae.netflores1_1

El arquitecto madrileño vio, con resignación, como una de sus mas alabadas obras urbanas quedaba abandonada al uso, a la política, al tiempo… a la falta de calidad arquitectónica.

A mediados de los años ´70, la Obra Sindical del Hogar encarga a José Antonio Corrales un nuevo barrio que será el asentamiento de una población que crece hacia la periferia, alejándose de la industria. Un asentamiento que es el gran ejemplo de la arquitectura contemporánea coruñesa para generaciones que todavía hoy acuden a ver cómo construir viviendas estéticas, funcionales y económicas, a pesar de que la anarquía se ha convertido en norma a la hora de renovar sus zonas comunes.
Otros arquitectos como Andrés Fernández-Albalat, Ignacio Bescansa, Jacobo Losada o José Luque Sobrini, participan también en el encargo. Un proyecto de 2000 viviendas sobre 17 hectáreas, en el que Corrales se encarga de la Unidad Vecinal nº 3, que incluye pisos y viviendas unifamiliares, una iglesia y una guardería. Aunque el proyecto era bueno, no lo fue tanto la construcción, y tan solo 10 años después se reconstruía la obra obviando algunas de las ideas de Corrales, como los tabiques móviles que modificaban sus estancias.
En el 2004, los arquitectos Miguel Toba y Carlos Muñoz Fontenla acompañaron al octogenario maestro en un proyecto de rehabilitación que pretendía reparar y recuperar las ideas arquitectónicas originales en las zonas comunes de la unidad de viviendas. Las disensiones vecinales a una idea que venía apoyada por el Instituto Galego de Vivenda frustró su realización, y provocó que un decepcionado Corrales se negase a volver a un conjunto residencial que se estudia en universidades de todo el mundo, después de ver como sus avanzados pavimentos  se recubren de charcos, aceras se llenan de hormigón, las barandillas carecen de diseño o antiguos lucernarios de aparcamiento se sustituyen por otros de pavés. Un estado real de abandono. Una restauración en la que no entró el punto de vista arquitectónico. El arquitecto se ponía en contacto mediante cartas con políticos y arquitectos de la época, hasta darse por vencido, y es que como el mismo declaró: “…me di cuenta que el posible interés por la Unidad Vecinal era nulo, pero no solamente en el caso de los políticos, sino también de los arquitectos».
Actualmente, el calamitoso estado de las zonas comunes y algunas de las viviendas convive con el lujo de los unifamiliares que han sido restaurados, y que pueden superar los 700.000 euros de precio de venta.
José Antonio Corrales formaba parte del grupo de inquietos arquitectos madrileños dispuestos a recuperar el terreno perdido tras la guerra, a rescatar la modernidad.
En sus proyectos se manifestaba un absoluto dominio del lenguaje y de la construcción que les permitía abordar los más diversos temas en clave moderna, pero no solo buscaba la estética, sino que tenía un claro compromiso ético. Para él, la arquitectura moderna era la expresión de un modo de vida más justo, más acorde con sus convicciones, con su modo de entender la vida en sociedad; y su contribución a la arquitectura de vivienda, sea colectiva o individual, así lo prueba.
Y es que la compleja arquitectura urbana de Elviña en A Coruña era una obra sin concesiones, radical, en las que la estructura de corredores y comunicaciones verticales, nos ofrece inesperadas experiencias vitales. Eran aquellas sorpresas, hijas de una lógica constructiva recién descubierta, las que perseguía. Mantuvo esta fe en la modernidad a lo largo de toda su vida. Incansable en el trabajo y tomando parte en numerosísimos concursos sin que decayera su entusiasmo por la arquitectura, entregándose a esta con una pasión solo comparable por la que sentía por el cine y la poesía.

Jose Antonio Corrales falleció recientemente, el 25 de julio de 2010.

Astigarraga y Lasarte ganadores de la segunda convocatoria del Concurso para la Lonja de Pasaia

Escrito por mpierres o 22 julio 2010

Fonte: scalae.net

La propuesta del estudio de San Sebastián Astigarraga y Lasarte se ha impuesto frente a Alejandro Zaera y Proes ingeniería y arquitectura que han sido los otros dos finalistas.

Cómo ya se explicó en Scalae en su día, la primera convocatoria, ganada por Alejandro Zaera, se anuló debido a que el pliego de condiciones estipuló unos honorarios y costes del edificio insuficientes para ejecutar la lonja tal y como fue diseñada.

A la segunda convocatoria del concurso se presentaron once equipos de arquitectura e ingeniería entre los que hay tres equipos que ya participaron en el primer concurso: Foreign Office Architects (FOA) de Alejandro Zaera (primer premio), Astigarraga y Lasarte (segundo premio), y el equipo formado por Sertesa y Jon y Naiara Montero. Únicamente el equipo formado por Idom y Actx, decidieron no presentar esta segunda convocatoria despues de haber participado en la primera. A parte de los cuatro equipos citados, también se presentaron a esta convocatoria Proes, Ustaritz, Mangado, Beldarrain, Asmatu, Altair y Ángel de la Hoz, en unión con LKS. De estos once equipos, se seleccionaron tres finalistas que obtuvieron la máxima calificación técnica del jurado, que fueron: Astigarraga y Lasarte, Alejando Zaera y Proes Ingeniería y Arquitectura.

La Comisión de Expertos creada por la Autoridad Portuaria ha escogido finalmente el proyecto de Astigarraga y Lasarte por unanimidad, por “ser el que mejor se integra con el entorno que lo rodea, propiciando una solución adaptada al entorno de la fábrica de hielo y del casco histórico de San Pedro. Se trata de un edificio autónomo que articula la unión entre la nueva ciudad y la histórica conformando la Plaza del Mar”.

La nueva lonja costará 17,5 millones de euros, 1,5 más de lo inicialmente previsto. El proyecto básico deberá estar redactado en dos meses y el definitivo, antes de final de año, de modo que en el primer trimestre de 2011, según apuntó el presidente de la Autoridad Portuaria de Pasajes (APP), Miguel Buen, las obras de construcción puedan salir a licitación. La lonja, que se construirá por fases para no interrumpir su actividad, deberá terminarse en 2013.

La nueva lonja tendrá 15.900 metros cuadrados para la actividad comercial y concederá “importantes ventajas a sus usuarios, que dispondrán de una sola planta para efectuar las operaciones de carga y descarga, además de un parking de 150 plazas.

La intervención trata de resolver los usos comerciales del edificio (compra-venta de pescado) y, al mismo tiempo, abrirlo para el disfrute de los ciudadanos. Respecto al primer reto, los arquitectos señalan que han proyectado un «edificio funcional, con una distribución interior racional, sencilla y rigurosa». Además han convertido la cubierta de la nueva lonja en un jardín elevado. En palabras de los arquitectos, esta cubierta marca la ruta del paseante, «invitándole a disfrutar de un recorrido urbano que captura el paisaje y rescata la belleza, hasta ahora perdida, del lugar».

El cubo de la fábrica de hielo se convertirá en un «gran prisma de vidrio texturado». Los arquitectos indican que se pretende el uso de «una caligrafía arquitectónica sobria y depurada, dotando al edificio cabecera de una gran rotundidad, consiguiendo una pieza singular, emblemática y puntera, símbolo de la nueva y profunda regeneración urbana y portuaria». El cubo dispondrá de una cafetería y de un restaurante. Además, el área de subasta del pescado se podrá ver desde una zona acristalada.

Breve memoria de los propios arquitectos:

Las características del solar en el que se encuentra ubicada la Lonja, y su privilegiada relación con la bahía de Pasaia, hacen que el estudio del tamaño y la escala de la nueva edificación y la integración urbana del conjunto, hayan sido los factores determinantes a la hora de proyectar el nuevo edificio.

La ordenación resultante valora y respeta su emplazamiento, estableciendo una relación prioritaria con el entorno paisajístico vinculado a la bahía de Pasaia. Se ha buscado la integración máxima del nuevo edificio en su entorno urbano, utilizando como herramientas proyectuales ideas próximas a la arquitectura en el paisaje. Estas ideas permiten definir un espacio urbano de relación, un paseo peatonal público en la cubierta del edificio, elevado sobre la mar, que invita a su uso a los paseantes, como un episodio más en el recorrido del paseo marítimo que se propone desde Trintxerpe hasta “Puntas” en San Pedro, convirtiendo esta idea en la otra gran apuesta de la propuesta.

Un espacio urbano abierto, que incorpora al paisaje como su vínculo esencial. Un lugar que guarda con el medio una relación de equilibrio, respeto y armonía, e invita a un diálogo entre naturaleza y ciudad. Un jardín elevado, que envuelve a la cubierta “vistiéndola” con una nueva piel. Esta cubierta ajardinada marca el recorrido del paseante, invitándole a disfrutar de un paseo urbano que captra el paisaje y rescata la belleza, hasta ahora perdida, del lugar. Este planteamiento genera un nuevo equilibrio arquitectónico-urbanístico que creemos absolutamente necesario para esta zona de Pasaia.

La propuesta para el nuevo edificio de la Lonja devolverá al lugar los valores paisajísticos y medio ambientales que el actual edificio le ha tenido arrebatados, rompiendo definitivamente las barreras físicas y ambientales hoy existentes y planteando un nuevo modelo de convivencia urbana, en el que una explotación industrial es capaz de lograr, además de las instalaciones necesarias para garantizar la calidad del producto y la calidad laboral, un espacio de uso público con una identidad propia, un lugar capaz de prolongar la personalidad de Pasaia y plasmar los valores colectivos de sus habitantes, obteniendo un nuevo equilibrio socio-urbanístico, tan necesario para esta zona.

Edificios combativos

Escrito por mpierres o 6 julio 2010

El Pais - INÉS P. CHÁVARRI - Bilbao - 06/07/2010

santiago_cirugedaEl arquitecto Santiago Cirugeda lucha por devolver las ciudades a sus habitantes - El creador participa en un curso de la UPV

Santiago Cirugeda (Sevilla, 1971) es un arquitecto de guerrillas. Su sueño nunca ha sido firmar un edificio como el Guggenheim, ni pasar a la posteridad por su obra, sinodevolver a los ciudadanos aquello que les pertenece: las ciudades. Acabó estudiando arquitectura de casualidad, empujado por su padre, que “tenía miedo a que acabase metido en Bellas Artes”, y desde su estudio, Recetas Urbanas, lleva 15 años removiendo conciencias arquitectónicas. Cirugeda, de visita en Bilbao, participa en un curso de verano de la UPV sobre usos y abusos del patrimonio histórico y advierte que la ciudad tiene una oportunidad única con Zorrozaurre para regenerar el área, contando con la voz de los vecinos y diversos colectivos sociales.

Las criaturas de Cirugeda, hechas a base de materiales reciclados, bordean la legalidad y cuentan siempre con un marcado carácter social y reivindicativo. “Más de una vez he terminado en comisaría” explica el arquitecto, entre otras cosas, por la ocupación de solares abandonados, la construcción en andamios, la toma de azoteas o la instalación de injertos en edificios que roban espacio a la calle. Todo deriva de la concepción que el arquitecto tiene sobre su oficio y el espacio en el que trabaja.

“La ciudad nace como un elemento que intenta solucionar un problema de convivencia. El problema es que se diseña en momentos de esplendor económico, que hacen que crezca, levantando grandes infraestructuras, pero se obvia, y es fundamental para el desarrollo de políticas urbanas, al otro, ése al que yo llamo hombre invisible; el ciudadano”, apunta Cirugeda.

El arquitecto, además, visitó ayer por la tarde Zorrozaurre. No hace mucho que ha estado por allí. La semana pasada participó en otro taller en la vieja zona industrial de Bilbao. No duda en qué hacer si le dejasen meter mano en el proyecto de remodelación urbanística.

El primer paso sería conservar ciertos enclaves de tejido industrial “algo que es patrimonio vasco, parte de la cultura vasca”. Para luego permitir, de forma temporal y hasta que el proyecto no termine de ver la luz, “que los vecinos puedan crear un centro cultural, huertos o la instalación de pequeñas empresas, facilitar el alquiler y sobre todo atraer gente nueva y crear un foco social y cultural importante”, añade.

Cirugeda volverá al País Vasco el 19 de julio para participar en un encuentro de arquitectura colectiva en Pasaia; antes, recorrerá otras ciudades de España porque como asegura el “bla, bla, bla” o los “bolos de verano” es lo que le da de comer. Su estudio trabaja sin dinero o por adelantado, pero con una premisa que le permite sobrevivi: nunca se presenta a un concurso de arquitectura y todo lo que consigue de la administración pública es porque él de antemano presenta un proyecto.

Los paisajistas se hacen hueco para ganar el Parque Central

Escrito por mpierres o 5 julio 2010

El Pais - PABLO FERRI - Valencia - 03/07/2010

Rogers, Hadid y Zaera, entre los cinco seleccionados

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, anunció ayer el nombre de los cinco equipos finalistas del concurso para diseñar el Parque Central, el futuro gran pulmón verde del centro de la ciudad. Entre los agraciados figuran los equipos de Richard Rogers y Zaha Hadid, ambos ganadores del premio Pritzker; el de Alejandro Zaera Polo, con experiencia en el diseño de jardines; Kathryn Gustafson, de quien la alcaldesa destacó su candidatura “claramente orientada al parque” y la tripleta liderada por el estudio holandés West 8, con el arquitecto y paisajista Adriaan Geuze al mando. Tanto la alcaldesa como sus acompañantes ayer, el presidente del jurado y concejal de Grandes Proyectos, Alfonso Grau y el director de la sociedad Valencia Parque Central, Salvador Martínez Ciscar, subrayaron la importancia del paisajismo en esta actuación. De hecho, Grau ya avisó hace mes y medio de que habría sorpresas con los elegidos.

Barberá agradeció repetidamente a los 36 equipos su participación y argumentó, antes de nombrar a los elegidos, que “para ahora se pedía su adecuación a la obra de urbanización y paisaje”. Los seleccionados tendrán hasta diciembre para desarrollar sus anteproyectos que, según Martínez Ciscar, ya serán “perfectamente ejecutables”.

El ganador, al margen de matizar sus bocetos, se hará con los tres millones de euros del premio, mientras que los finalistas se quedarán con 50.000. Según Alfonso Grau, el ganador tendrá hasta un año para redactar el proyecto definitivo de ejecución del parque.Que se eligiese solo a cinco equipos tenía sus inconvenientes. Norman Foster y Rafael Moneo, sendos premios Pritzker, se quedaron fuera. Fermín Vázquez, coautor del edificio Veles e Vents de la Copa del América, también, como Patxi Mangado, autor del pabellón de España en la Expo de Zaragoza. Y así, hasta 31. Barberá agradeció la participación de todos y Grau explicó, sui generis, uno de los motivos de la selección: “Todos los alumnos que se van a examinar saben qué puede salir en la prueba, pero no todos hacen el mismo examen”. “Lo que se ha estudiado”, añadió, “es la idoneidad de cada empresa”.

De los elegidos, Richard Rogers, autor de la T4 del aeropuerto de Barajas, se apoyará en el despacho del arquitecto valenciano José María Tomás; Zaera Polo y su despacho, FOA, trabajarán con Aicequip, el despacho del también valenciano Juan Añón; Gustafson lo hará con Borgos, que se encargó de la restauración del mercado de Colón en Valencia; Adriaan Geuze y West 8 se ampararán en dos ingenierías, Sener y Gestec, y Zaha Hadid hará lo propio con Idom ingeniería, que ha diseñado la estación provisional del AVE en la ciudad.

La primera fase ha concluido. Una vez seleccionados, los cinco equipos tendrán hasta diciembre para desarrollar un anteproyecto del Parque Central. Un jurado compuesto por técnicos del Ayuntamiento y presidido por Alfonso Grau elegirá al mejor. El jardín ocupará alrededor de 23 hectáreas -el de Viveros alcanza 17- de la playa de vías férreas que separa al centro de Valencia de sus barrios del sur, a la espalda de la Estación del Norte.

Al margen del parque, la actuación comprende el soterramiento de las vías y la supresión del puente de la avenida Giorgeta y del túnel de las grandes vías de Germanías y Ramón y Cajal.

Arquitectura Española: Auditorio Atlántida de Josep Llinás

Escrito por mpierres o 26 mayo 2010

dzn_auditorium-by-josep-llinas-1Fontes: Dezeen.com e Scalae.net

Fotografias: Filippo Poli.

El pasado 23 de abril, día de San Jorge, abrió sus puertas la nueva sede del complejo Atlàntida de Vic, que sustituye al histórico teatro que tuvo que cerrar puertas a causa de la aluminosis.

Ubicado en un entorno urbano complejo limitado a norte por los patios traseros de la calle Bisbe Torras i Bages, formada por casas bajas entre medianeras, a este por el antiguo barrio de las curtidurías, enfrentado con la muralla medieval del casco antiguo, y a sur por el río Mèder, el nuevo complejo de la Atlàntida de Vic resuelve de un plumazo este pedazo de ciudad alojando en su interior un programa muy complejo consistente en un teatro, un auditorio, una escuela de música y un restaurante.
Llinàs ha proyectado una gigantesca cubierta facetada, terminada en zinc, que arranca a nivel de los patios interiores de manzana de la calle Torras i Bages, que ventilan unas casas de tamaño demasiado pequeño para aceptar un edificio tan grande a su lado, para subir hasta la altura de la caja escénica y formar, al otro lado, una nueva fachada al río Mèder, porosa y con porches. Este gesto convierte los detrases en un frente urbano que organiza la entrega del nuevo ensanche que desde allí se extiende al sur y al oeste de Vic. Gran parte del volumen se ha enterrado para armonizar la altura requerida por el edificio con la que puede soportar el entorno.
En la memoria de proyecto se explica esta estrategia de proyecto como la voluntad de disponer un edificio que se apoye contra la trama existente para, des de allí, disolver las líneas de propiedad del solar que no se apoyan contra ninguna edificación, trazadas arbitrariamente, con el margen verde definido por la orilla del Mèder.
Las fachadas quedan minimizadas y se usan para ventilar e iluminar aquellas partes del programa que así lo requieren, como la Escuela de Música o el restaurante. Cuando éstas forman el límite exterior se acaban en piedra negra. Cuando están formadas por algún corte entre los diversos pliegues de la cubierta, más introvertidas y de una altura mayor que las anteriores (a veces superpuestas a ellas en un plano retrasado varios metros) se acaban en chapa de latón brillante, color oro.
Una de las casas de la calle Torras i Bages, llamada “can Serratosa”, antigua sede de la Escuela de Música de Vic, reutilizada ahora para alojar sus partes comunes. Es un pequeño edificio tardomodernista proyectado por Manel Joaquim Raspall de planta baja y dos pisos, alojada en una parcela larga y estrecha que organiza su fachada principal abierta contra el lateral de su propia parcela. Este gesto se ha aprovechado para dotar al edificio de un pasaje público interior que conecta el río con la ciudad a través del mismo, vertebrando todo el programa y dándole sentido urbano, conectando diversos patios abiertos entre pliegue y pliegue de la cubierta en un recorrido semiexterior.

Arquitectura denuncia que el nuevo grado en Ingeniería de Edificación es ‘ilegal’

Escrito por mpierres o 1 mayo 2010

El Mundo- Europa Press -29.04.2010

La Escuela Técnica Superior de Arquitectura (ETSA) de la Universidad de Sevilla se ha mostrado este jueves “muy en desacuerdo” con dos de las decisiones adoptadas el miércoles por el Consejo de Gobierno de la Hispalense al considerar, por un lado, que la nueva denominación del título de la antigua Escuela de Aparejadores -ahora Grado en Ingeniería de la Edificación- es “ilegal”, y por otra, al entender que la implantación del nuevo Grado en Ingeniería Civil es “una forma de quitar más competencias a los arquitectos”.

Fuentes de la dirección de la ETSA argumentaron que el pasado marzo ya el Tribunal Supremo dictó una sentencia en la que éste concluía, a raíz de un recurso interpuesto por el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales, que la denominación de “Graduado en Ingeniería de la Edificación era ilegal y, por tanto, la anulaba”.

Según dichas fuentes, la Universidad de Sevilla “sabía de esta sentencia y, aún así, ayer aprobó la Ingeniería de Edificación” en Consejo de Gobierno, algo que calificaron de “incomprensible”.

Conflicto con la Escuela de Ingenieros

Concretamente, la sentencia del Supremo establece que la denominación del título de Graduado en Ingeniería de la Edificación “puede provocar confusionismo en la ciudadanía porque es un calificativo tan genérico que induciría a pensar que los Arquitectos Técnicos tienen en detrimento de otros profesionales una competencia exclusiva en materia de edificación”.

Así que el Tribunal concluyó que “no existe la profesión regulada de ‘Ingeniero en Edificación’, sino la profesión regulada de Arquitecto Técnico” y, por tanto, falló a favor de anular tanto el nombre del Grado como de la titulación resultante de ella.

Además, criticaron la implantación, de cara también al nuevo curso, del Grado en Ingeniería Civil en la Escuela Superior de Ingeniería en lugar de en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, ya que, a su juicio, “los verdaderos ingenieros civiles de España son los arquitectos, que no sólo construyen sino que diseñan y saben de infraestructuras y materiales”.

De hecho, según estas fuentes, “las enseñanzas de este tipo que ahora se pretenden impartir en Ingeniería ya se venían dando en la Escuela de Arquitectura”, por lo que instaron a la Universidad de Sevilla a implantar dicho título, el primero en España de estas características, en la ETSA. De lo contrario, añadieron, “se podrá interpretar que esto es un intento más de entrar en las competencias de los arquitectos, que es lo que gusta tanto a unos como a otros”, criticaron.

Un gueto para los ricos

Escrito por mpierres o 14 abril 2010

El arquitecto y promotor Joaquín Torres en un chalé de La Finca, donde viven Cristiano Ronaldo y Antonio Catalán.-

El arquitecto y promotor Joaquín Torres en un chalé de La Finca, donde viven Cristiano Ronaldo y Antonio Catalán.-

El Pais- Reportaxe-PATRICIA GOSÁLVEZ - Madrid - 12/04/2010

Futbolistas, empresarios y famosos habitan las mansiones de A-Cero en La Finca

“Es un poco como El show de Truman, ¿no?”. Joaquín Torres Vérez, arquitecto y promotor, admite con una carcajada la extrañeza que siente un mortal paseando por la exclusiva urbanización Los Lagos de La Finca. Como en la película de Jim Carrey, el césped es perfecto y decenas de cámaras te vigilan: cuando cruzas una de las garitas de entrada, cuando conduces por los viales adornados de lavandas, cuando pasas por el lago de los patos…

Este rincón madrileño, entre Somosaguas y Pozuelo, es uno de los guetos más exclusivos de España. Un recinto aislado del mundo exterior para los muy ricos. Muy. Las mejores casas alcanzan los 12 millones de euros. Aquí viven Alejandro Sanz o Antonio Catalán, dueño de la cadena de hoteles AC. Empresarios que hicieron buenos negocios como Francisco Correa (cabecilla del Gürtel), políticos como Juan José Güemes y, sobre todo, futbolistas: Raúl, Fernando Torres y Cristiano Ronaldo, que vive, de alquiler, en una de “las casas más baratas” del recinto (12.000 euros al mes).

Todos los chalés de La Finca van firmados por A-Cero, el estudio de Joaquín Torres (en el que trabajan 70 personas). “Me tocó la lotería”, dice el arquitecto de su suerte. Hace unos años, el constructor Luis García Cereceda lo eligió para diseñar su urbanización porque le había gustado una mansión suya. Un contrato para 180 casoplones (de momento hay 100 construidos y 50 habitados). Los primeros 21, de 1.000 metros cuadrados, costaban 2.700.000 euros. “Se vendieron en una semana, yo flipaba”, admite Torres.

Lo curioso de La Finca es que quien compre una parcela (de 3.000 a 10.000 metros cuadrados por entre 5 y 7 millones) está obligado a hacerse una casa y a que se la diseñe A-Cero. “Son como trajes a medida”, explica el arquitecto. Pero no todo se puede elegir: “Yo nunca haría una mansión neoclásica”. Por muchos millones que uno ponga, aquí no hay columnatas que valgan; en toda la urbanización no se ve una teja. Los modernos chalés de Torres se inspiran “en la escultura de Oteiza o Chillida”. Angulosas moles de travertino u hormigón con grandes ventanales y puertas de castillo contemporáneo. Tan grandes, que una vez un político madrileño invitado a una fiesta se quedó con el coche esperando en la puerta:pensaba que era la del garaje.

Los príncipes del dinero quieren que sus palacios del siglo XXI sean únicos. “Todo el mundo quiere ser más que el anterior, que su casa sea la más especial”, reflexiona el arquitecto. “Pero al final, piden más o menos lo mismo: piscina cubierta, gimnasio luminoso, sala de cine privada, no ver al servicio… Hasta en la excentricidad, la gente es muy común”. Lo más raro que le han pedido aquí: galerías de tiro y búnkeres acorazados. En Dubai, donde trabaja cada vez más (”allí sí hay dinero”), ha alicatado en oro una piscina.

Cercano y hablador, Torres es consciente del derroche que le rodea. “No quiero pertenecer a este mundo de excesos, pero tengo una relación muy cercana con mis clientes, y el ser humano se acostumbra a todo, sobre todo a lo bueno”, dice. Asume que las razones del éxito de La Finca no dependen en exclusiva de su llamativa arquitectura: “Por un lado, se ha puesto de moda. Tiene un factor aspiracional, pero, sobre todo, los ricos la eligen por la seguridad. Están obsesionados”. Doble perímetro, detectores de movimiento, cámaras de infrarrojos, patrullas constantes… “Es un sistema acorazado, aquí puedes dormir con la puerta abierta”, dice el arquitecto, que vive en la urbanización por mandato del constructor. “No me lo puedo permitir”, le dijo Torres a Cereceda cuando le comunicó que tenía que mudarse. “Ya podrás”, le dijo el promotor. A pesar de las condiciones favorables en las que compró su mansión, Torres la acaba de vender por nueve millones y se ha ido a un chalé más económico (donde Cristiano). “Estas casas son un pozo sin fondo, necesitas cinco personas de servicio. Sólo en mantenimiento se te pueden ir 25.000 euros al mes”. A bordo de su Audi visitamos un par de hogares millonarios. Un garaje tiene el mismo suelo que el salón (la dueña creyó que sería lo primero que verían sus invitados); en un semisótano hay gimnasio, discoteca y piscina cubierta, en una cocina cabe un piso de persona normal… Parecen hoteles de cinco estrellas, no casas.

“He sido un privilegiado, profesional y personalmente”, dice Torres (su padre, Juan, fue socio de Florentino Pérez en la constructora ACS). “Con la arquitectura no te forras, pero yo he ganado dinero”, admite, “no digo que no sea un buen arquitecto, me tengo por un tío con talento, pero hay gente con muchísimo más que sin embargo no ha tenido mis oportunidades”. Pasamos frente a la enésima mansión de travertino. “Esa la compraron el otro día por 11 millones”, dice Torres, “fue un ruso”.

Los arquitectos creen que Matas les manipuló para ocultar el origen de su fianza

Escrito por mpierres o 12 abril 2010

El Pais - 10-04-2010

El Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España “lamentó” ayer, a través de una nota pública y de una carta dirigida a sus miles de asociados, la “confusión, en claro perjuicio de la imagen social de nuestra profesión”, que creó el ex presidente balear y ex ministro Jaume Matas al derivar hacia Arquia Caja de Arquitectos el pago de la mitad de su fianza de tres millones de euros que le impuso el juez para eludir el ingreso en prisión.

“Fue una burda maniobra de distracción” que “causó un gran rechazo”, según Luís Corral, presidente de los arquitectos de Mallorca, porque se daba a entender que la caja corporativa avaló o financió al supuesto corrupto, cuando no era así. La cúpula del consejo advirtió que se reserva el derecho de emprender acciones legales “para reparar el daño causado a la imagen social de nuestra entidad y exigir las responsabilidades que en consecuencia procedan”.

Matas logró un crédito de tres millones en el Banco de Valencia y, luego, dividió el dinero en dos cantidades iguales, pese a que pudo haber ingresado directamente la totalidad del importe. El ex político del PP es titular de una cuenta en Arquia ligada a una hipoteca de 600.000 euros que se subrogó en 2006 al comprar a un arquitecto un palacete de Palma por más de un millón de euros.

Dos días en la cuenta

Un directivo de Arquia dijo que Matas no tiene actividad alguna en su cuenta, más allá del pago de la cuota hipotecaria, y que ingresó en la misma 1,5 millones procedentes del Banco de Valencia y, sólo dos días después, ordenó que se transfiriera a la cuenta judicial. Con esta maniobra, daba a entender que había logrado completar la fianza con importes de orígenes diversos, cuando en realidad los tres millones procedían del mismo lugar: el Banco de Valencia, del grupo Bancaja, que gestionan sus amigos José Luís Olivas y Domingo Parra.

La portavoz del PSOE valenciano, Cristina Moreno, lamentó que “sea precisamente una caja valenciana, controlada por un ex presidente del PP, la que preste el dinero a otro ex alto cargo del PP para que evite la cárcel”. Por su parte presidente de la caja de Baleares Sa Nostra, Fernando Alzamora -designado por el PP balear, que mantiene la mayoría en el consejo-, dijo que su entidad no hubiera financiado la fianza de tres millones que ha abonado el ex político “porque nunca ha sido cliente nuestro”.

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