replicas de relojes
replicas de relojes splash
Publicado por admin o 7 junio 2011

Presidente: D. Manuel Abelleira Argibay  presidente.pontevedra@colexiodearquitectos.org
Tesorera: Dña. María Pierres López tesorera.pontevedra@colexiodearquitectos.org
Secretario: D. Wenceslao López Velasco secretario.pontevedra@colexiodearquitectos.org
Podeis contactar directamente con la Junta Directiva a través de la siguiente dirección de correo:
xd.pontevedra@colexiodearquitectos.org

 

Jean Nouvel pierde altura

Escrito por mpierres o 12 octubre 2009

Público - 12.10.2009

jntv04Lo que se atisbaba como un ejemplo más del poder de la sociedad civil para derrotar la propuesta de un Premio Pritzker se ha convertido en un agrio debate que enfrenta a arquitectos, ciudadanos y medios de comunicación sobre las necesidades de las metrópolis contemporáneas.

La Comisión de Urbanismo de Nueva York presidida por Amanda Burden acordó hace unas semanas rebajar 60 metros de la Tour de Verre de Jean Nouvel después de que los medios de comunicación reflejasen la oposición de los vecinos. La decisión seguramente hizo que Nouvel se acordara de su colega Renzo Piano, que en 2006 vio cómo Harlem le tumbó un proyecto para renovar la Universidad de Columbia; aunque no ha debido de molestarle, visto que en su discurso de agradecimiento del Pritzker, el año pasado, se presentó como un anticonformista.

La decisión de la Comisión, lejos de zanjar el debate público, lo ha potenciado. Burden ha recibido críticas por una parte de la ciudadanía, que tacha a la administración municipal de conservadora y le atribuye querer hacer de Nueva York una Venecia del siglo XXI.

Lo que el caso Nouvel pone sobre la mesa es una cuestión que ningún político se ha atrevido a decir en público, pero que ya corre como la pólvora en foros especializados, como Curbed o NYTimes: que la ciudad no admitirá edificios más altos que el Empire State Building. Una decisión que no cuadra con la superación del modelo florentino (el hombre como medida de todas las cosas) y que además puede tener efectos nefastos para la eficiencia de las metrópolis. Las voces más críticas ponen de manifiesto contradicciones como que Nueva York se limite ahora a una determinada escala cuando la ha superado hace décadas.

La opinión general de los arquitectos es que un control restrictivo de la altura podría provocar disfunciones en la ciudad. “Todas las ciudades contemporáneas tienen necesidad de altura. Hay que elevar la densidad media de la periferia. Manhattan se ha demostrado una zona muy eficiente y, sin embargo, vemos que el modelo de viviendas unifamiliares de Nueva Jersey no es sostenible, porque genera dependencia del automóvil antes que del transporte público”, explica el sociólogo José María Ezquiaga.

“La historia dice que las ciudades siempre han tenido elementos que destacan: torres, piezas icónicas, referencias en el paisaje Lamentablemente, mucha gente piensa que esos hitos son los del pasado y que ciudades como París o Nueva York ya tienen las suyas para siempre y no deben ser superadas”, resume el arquitecto Juan Herreros. Precisamente, su museo Munch en Oslo constituye uno de los ejemplos más cercanos del control de la sociedad civil sobre el arquitecto. Desde que se fallara el concurso, la opinión del país ha pasado de rechazar sus 55 metros de altura (se temía que eclipsara la Ópera, último premio de arquitectura Mies van der Rohe de la Unión Europea) a apoyar su contenido icónico.

Otra cuestión que se desprende del control de la altura afecta a temas tan relevantes como el impacto medioambiental. “A los arquitectos y a los urbanistas nos interesa más cómo obtener organizaciones de los centros de trabajo eficientes desde el punto de vista energético, que cómo puede interpretarse que un edificio sea más alto que otro”, explica Andrés Jaque. “Estoy contra el simbolismo. Si un edificio funciona mejor siendo más alto, habrá que hacerlo así, aunque eso lo haga más vistoso que el Banco Mundial o la catedral de Westminster”, agrega.

Pero hay casos y casos. En España, uno de los más recordados es la Torre de Valencia, construida en Madrid en los años setenta y que modificó irremediablemente la perspectiva de la Puerta de Alcalá como una peineta inesperada. “Todas las ciudades tienen iconos muy queridos por los ciudadanos que deben respetarse porque forman parte de la identidad de estas personas, de su memoria. Por eso es muy importante valorar el impacto de las nuevas construcciones sobre esos iconos”, alerta Ezquiaga.

Tags: , ,

Artigos semellantes

Deixar unha resposta

That lineage can be seen in the Rolex Oyster fake watches Perpetual's straightforward and practical design. Legibility is cheap ralph lauren shirts strong and the dial design offers nothing more than is necessary to display the time.