replicas de relojes
replicas de relojes splash
Publicado por admin o 7 junio 2011

Presidente: D. Manuel Abelleira Argibay  presidente.pontevedra@colexiodearquitectos.org
Tesorera: Dña. María Pierres López tesorera.pontevedra@colexiodearquitectos.org
Secretario: D. Wenceslao López Velasco secretario.pontevedra@colexiodearquitectos.org
Podeis contactar directamente con la Junta Directiva a través de la siguiente dirección de correo:
xd.pontevedra@colexiodearquitectos.org

 

Archivado en 14 marzo 2010

El Berbés, a la enésima va la vencida

Escrito por mpierres o 14 marzo 2010

berbasLa Voz de Galicia - María Jesús Fuente - 13/3/2010

El barrio vigués, uno de los más degradados de Galicia, lleva casi dos decenios en lista de espera para su recuperación. Ahora se afrontará «por las buenas o por las malas»

Hubo una vez un barrio de pescadores en el centro de Vigo con una pequeña playa y embarcaciones varadas en las puertas de las viviendas hasta las que llegaba el agua.

Con el tiempo, el cemento ganó la partida y, por no quedar, no quedaron ni vistas a la ría. Cuando ya no había enmienda, los políticos de turno convocaron un concurso, ganado por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, a quien prometieron restaurar los edificios de la plaza de O Berbés. Ese compromiso llevó al artista sevillano a construir gradas de cara a las fachadas para su contemplación. Al menos, se dijo, los vigueses podrán sentarse y observar lo poco que quedaba de su historia. De paso, aprovechaba y le daba la espalda a los vehículos, sustitutos ahora del agua. El mar de otros tiempos lo invocó a través de un estanque.

La restauración de la plaza fue inaugurada el 12 de abril del 2002, diez años después de fraguarse el proyecto. Transcurridos ocho años del estreno, lo único que se advierte desde las gradas es un montón de ruinas o, como dijo un político local recientemente, una especie de decorado del Oeste. Algunas de las viviendas han sido compradas por empresarios vigueses y ourensanos, que las mantienen en ruinas. El estanque, símbolo de la playa de antaño, fue eliminado poco después de su construcción para evitar que las gaviotas hicieran en él sus necesidades. El concejal de Patrimonio Histórico ha dado un ultimátum: «Por las buenas o por las malas se solucionará este año». Está dispuesto a recurrir a la expropiación para recuperar la memoria

La asignatura pendiente de un Casco Vello que empieza a ver la luz al final del túnel

La plaza de O Berbés es la gran asignatura pendiente de un barrio antiguo que en los últimos años ha empezado a ver la luz. Tal era el grado de deterioro, que ha sido necesaria una inversión millonaria y mucha voluntad para ver las primeras luces.

El primer impulsó llegó de la mano de Teresa Táboas al frente de la Consellería de Vivenda a través de un consorcio participado al 90% por ese departamento. El 10% restante era aportado por el Concello. De esa época data la compra de una treintena de inmuebles para su restauración.

Ahora, la arriesgada apuesta por el Casco Vello del teniente de alcalde y responsable de barrios históricos, Santiago Domínguez, se ha traducido en una discriminación positiva con la implantación de cuidadores de barrio, brigadas de mantenimiento, rehabilitación de una veintena de calles y, la última medida, Internet gratuito en las plazas. El próximo proyecto pasa por la puesta en marcha de un microbús eléctrico para salvar las cuestas que separan la parte alta y baja del barrio y, más a largo plazo, la instalación de un funicular.

La plaza de O Berbés ha sido siempre la patata caliente a la que nadie ha querido hincar el diente. El concejal de Patrimonio Histórico, Eudosio Álvarez, no está dispuesto a permitir por más tiempo que los turistas coman las centollas entre terrazas apuntaladas ni, menos aún, que los vecinos se jueguen su integridad física. Pondrá en marcha ayudas específicas para los propietarios y, después, reformará la plaza.

La brillantez de los otros arquitectos

Escrito por mpierres o 14 marzo 2010

azca_madridEl Pais -M. JOSÉ DÍAZ DE TUESTA- 11.03.2010

Una muestra expone la excelencia de los profesionales de los años cincuenta

No eran los arquitectos más conocidos y tampoco lo pretendían. Sobre los maestros de la década de los cincuenta no había dudas: Sáenz de Oiza, Javier Carvajal, Fisac, Alejandro de la Sota… Pero en la segunda fila, desde un anonimato casi premeditado, muchos otros realizaron obras brillantes que dan una idea de la excelencia de la arquitectura española de esos duros años, en un país que acababa de dejar atrás un conflicto bélico, la Guerra Civil y se resentía tras la II Guerra Mundial. La exposición Los brillantes 50 -hasta el 18 de abril en la sala Arquería de Nuevos Ministerios- rinde homenaje a nombres como Luis Cubillo, Rafael de la Hoz, José María García de Paredes, Ramón Vázquez Molezún o César Ortiz-Echagüe, además de Rafael Echaide.

Después de un ayuno de dos décadas sin construir, estos arquitectos se lanzaron con vehemencia y optimismo ante la precariedad y la necesidad de viviendas, un afán que dio lugar a una arquitectura vibrante que miraba hacia adelante con entusiasmo. Su legado está repartido por Andalucía, Aragón, Levante, Castilla o Navarra, lo que demuestra que la arquitectura española no sólo es la de Madrid y Barcelona. Ni tampoco la de sus arquitectos. Estos secundarios construían casi socializadamente, dejando de lado la autoría. Sus preocupaciones eran más prosaicas: resolver problemas. “Todos participaban de dos características: gran sensibilidad por la cuestión social y por el problema de la vivienda, a la que se entregaron de forma entusiasta con las limitaciones de la falta de medios económicos y técnicos”, explica el comisario, José Manuel Pozo, profesor en la Escuela de Arquitectura de Navarra.

De los 35 proyectos que se exponen destaca, en el ámbito de la vivienda, el conjunto de De la Hoz en Montilla (Córdoba), que suponía un avance notable en cuanto al espacio mínimo necesario y el aprovechamiento de la superficie. Incorporar nuevos materiales (uralita, chapa) fue otro rasgo de estos arquitectos, así como industrializar los procesos constructivos para abaratar costes y que el beneficio de las nuevas formas arquitectónicas llegase a todos los estratos sociales. El resultado es un momento quizás “irrepetible”, según Pozo, en la historia de la arquitectura española.

That lineage can be seen in the Rolex Oyster fake watches Perpetual's straightforward and practical design. Legibility is cheap ralph lauren shirts strong and the dial design offers nothing more than is necessary to display the time.