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Publicado por admin o 7 June 2011

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Esta vendo Americana

Oscar Niemeyer, mi querido gran amigo

Escrito por mpierres o 6 December 2012

Fonte: http://www.plataformaarquitectura.cl

Por Giuliano Pastorelli

Seguimos volviendo atrás en el tiempo y buscando en el baúl de la arquitectura situaciones y recuerdos que nos despierten la imagen de Oscar Niemeyer, quien hoy tras 104 años de vida nos ha dejado.

Vinicius de Moraes, uno de los padres de la Bossa Nova fue un gran amigo de Oscar Niemeyer. Se conocieron en las ruedas  literarias del Café Vermelhinho, en Rio de Janeiro ‘en los años 40. Incluso trabajaron juntos para la obra de teatro “Orfeu da Conceição” en 1956, para lo cual Niemeyer diseñó los escenarios. Su adaptación al cine en 1959, se llamo “Orfeo Negro” de Marcel Camus, recibió  el Oscar a la mejor película extranjera, además de la Palma de Oro y el Golden Globe. Por los años 60 probablemente Vinicius escribió un breve texto sobre y para  su amigo Oscar.

“Pocas declaraciones he leído más emocionantes que el articulo-reportaje de Oscar Niemeyer en Brasilia en su experiencia. Para aquellos que sólo conocen el arquitecto, el artículo puede pasar una defensa por sí mismo -. La reacción de un padre normal que deja su dulzura habitual para defender a un niño que quieren molestar. Pero para aquellos que conocen el hombre, el artículo asume proporciones dramáticas. Para Oscar no es sólo el opuesto del defensor de causas, como uno de los seres menos se auto promociono que he conocido en mi vida.

Su modestia no es, como de común, una forma de vanidad infame. No tiene nada que ver con el conocimiento realista – que Oscar tiene su valor profesional y sus posibilidades. Es la modestia de los creadores verdaderamente integrados con la vida, de los que saben que no hay tiempo que perder, es necesario construir la belleza y la felicidad en el mundo, por esta razón que en el individuo es todo tan frágil y precario. Este sentimiento de lo frágil y precario de las cosas, que tocan en Oscar en las notas más altas de la partitura, como que sirve para resaltar aún más la dignidad de hombre  y  de artista, porque nunca hay en él la sensación de estar sirviendo uno mismo, o incluso a los suyos, sino a los hombres en general, en un futuro que él espera sea mejor.

Oscar no cree en el Padre del Cielo, ni que va a construir algún día basílicas angelicales en los verdes pastos del Paraíso. El prefiere como un hombre de verdad, la felicidad de sus semejantes en el uso de los pastos verdes de la Tierra, en el ejemplo de trabajo por el bien común y la creación de condiciones urbanas y rurales, con el fin de  estimular y desarrollar este noble fin: hacer al hombre feliz en el corto plazo que se le dio para vivir.

o también creo en eso, y cuando veo lo que creo reflejado en un testimonio como el de Oscar Niemeyer, querido viejo amigo, como no  emocionarse? Es bueno verse entre amigos, uno cuyos puntos de vista coinciden con los nuestros; uno a quien los años, en lugar de esclerosar o encerrarse políticamente, al revés, rejuvenecen, renuevan, revitalizan; un cuya visión práctica del mundo y de los hombres no se desprecia nunca la dimensión de la poesía. Porque la verdad es que la mayoría, cuando habla de política, casi sólo abre la boca para decir tonterías, y se defiende cada vez más de los arduos problemas de la responsabilidad humana con la armadura del reaccionarismo más egoísta. Y lo peor es que ni por eso podemos dejar de gustarle de ellos …

Dijo el gran Ésquilo que “todo lo que existe es justo e injusto, y en ambos casos justificables por igual”. Dialécticamente, perfecto, si se analiza la frase desde la perspectiva de la historia, la lucha extraordinaria del hombre para llegar a donde ha llegado. Pero, humanamente, vamos más despacio… Hitler, que es históricamente justificable, no obstante, no deja de ser un monstruo horrible. Fulgencio Batista, que es históricamente un Judas en las manos de los sacerdotes supremos de los filisteos del azúcar, tampoco por eso deja de ser un traidor infame a su país y uno de los réprobos más asquerosos dentro de la comunidad latinoamericana.

Así que, mi querido Oscar, no des importancia a tus detractores. La mayoría de ellos son “los mismos de siempre”. Hay, como usted bien dijo, “los que no tienen una visión más realista de la vida, que los ubique dentro de la fragilidad de las cosas, haciéndolas más sencillas, humana y distante.” Y éstos, como usted muy bien hace, hay que “entender sin resentimiento”. Pero también hay, por desgracia, los viejos, los tramposos, los matones y los policías. Con estos, usted necesita tener más cuidado. Porque ellos están ahí, y los partidos de la ignorancia.”

Arquitectos de familia

Escrito por mpierres o 15 March 2011

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El desalentador momento profesional al que se enfrentan los arquitectos locales (España) y las nuevas generaciones ha puesto de manifiesto la necesidad de reflexiones de cambio y la articulación de nuevas estructuras para el actual escenario de acción y para que el que vendrá, post-crisis. Una necesidad que no debe entenderse como una forzosa consecuencia de la explosión de la burbuja inmobiliaria y la actual crisis económica, sino también como la búsqueda de una posición distinta –más cercana y sostenible- de la arquitectura y del significado de ser arquitecto.

Ejemplo de esta posibilidad es el trabajo que la organización ‘Arquitectos de la Comunidad’ viene desarrollando en Uruguay desde hace ya diez años, basándose en el planteamiento que apelaba a un reconocimiento realista del estado de la profesión de arquitecto y de las demandas de la sociedad en relación a la vivienda para diseñar un modelo de acción consecuente, propuesto por el arquitecto argentino Rodolfo Livingston.

Sostiene este arquitecto: “La gente responde a sus necesidades cambiantes por su cuenta porque los arquitectos están para hacer torres de vidrio. Y en las facultades también se preparan arquitectos para hacer obras grandes, pero el grueso de la energía constructiva y económica no está en la construcción de viviendas nuevas, sino en la infinidad de pequeñas reformas que hace la gente por su cuenta”. Así, convencido de la necesidad de despojar al arquitecto de su aura de inaccesibilidad y elitismo Livingston ha reivindicado la reformulación del arquitecto, creando la figura del ‘arquitecto de familia’ como un especialista al alcance de la población - de la misma manera que un médico o un abogado- valorizando esas acciones de lo que él define como ‘microarquitectura’ (Cirugía de Casas, Kliczkowski, 1990), relacionadas con intervenciones arquitectónicas supuestamente menores pero cuya finalidad es contribuir a hacer del hogar un espacio de bienestar, adaptado a las necesidades de sus usuarios.

Para subsanar esa brecha entre usuario y profesional y capacitar al arquitecto para saber decodificar la demanda del cliente y responder a sus necesidades reales, Livingston desarrolló en Cuba durante los años 60 un protocolo que ayudase a establecer los canales adecuados de comunicación entre ambos. Éste se concretaría posteriormente en lo que Livingston denominaría el ‘Método’ (Arquitectos de Familia. El Método, Kliczkowski, 2002) y que, además de en Cuba (donde cuenta con 140 consultorios actualmente), definió diferentes formas de aplicación y arraigo en otros puntos de Latinoamérica. Aún en los puntos fuertes y puntos débiles que puede poseer, el ‘método’ –que posiblemente conviene entender fruto de una época tendiente a la creencia en la estructuración ideológica-, mantiene intacto su potencial como estructura capaz de ramificarse en diversidad de variables capaces de adaptarse a condiciones específicas.

‘Arquitectos de la Comunidad’ en Uruguay , que cuenta hoy con más de un centenar de profesionales asociados en activo, es uno de ellos y evidencia de la factibilidad de aplicación y flexibilidad de este modelo a las situaciones concretas de cada lugar. Su actividad tiene como objetivo constituir un marco protector que resulte beneficioso ecuánimemente tanto para el arquitecto como para el cliente: asegurando para el primero las condiciones para un desarrollo profesional digno y de plenas garantías para el segundo. La organización permite al ciudadano ponerse en contacto con un través de atención telefónica y de establecimientos barriales distribuidos por la periferia de Montevideo y el interior del país, que actúan como consultorios-centros de asistencia y que se encuentran ubicados a pie de calle. Son locales de pequeña superficie, austeros, que tratan de comunicar la sensación de proximidad y disponibilidad, adonde cualquier persona puede acceder a solicitar asesoramiento en relación a cualquier necesidad de servicios de arquitectura que requiera.

Los arquitectos trabajan en pareja, también con el objetivo de generar una red de experiencias que permitan definir un panorama de discusión y crítica acerca de condiciones reales y plantear cómo aproximar la profesión a ámbitos y situaciones de los que –por un concepto posiblemente equivocado del sentido de su profesión y servicio- ha tendido a mantenerse al margen, y contribuyendo también a difundir un mejor conocimiento del patrimonio arquitectónico local a través de actividades culturales.

Estas experiencias demuestran que no hacen falta grandes gestos ni discursos pomposos (tramposos) para abordar la dimensión social de la arquitectura. Surge totalmente desligada de nociones de lo social relacionados con la pauperización o la limosna, sino que define la implicación y responsabilidad del arquitecto dentro de la realidad social.

La razón esencial que subyace en el compromiso de Arquitectos de la Comunidad es la de democratizar y humanizar la arquitectura , enfatizando la valiosa importancia de esa dimensión del conocimiento y el servicio del arquitecto que se ha considerado vulgar, acatada meramente por necesidades pecuniarias y considerada degradadora de aquella supuesta otra alta tarea para la que el arquitecto supuestamente se educa. No excluyente, sino asumible y compatible con la práctica de otras aproximaciones profesionales y conceptuales de la arquitectura, la reivindicación de la importancia del arquitecto de proximidad, cuya concepción de su labor no es exclusiva y necesariamente la de producir nueva construcción sino definir cómo recuperar y reciclar y actuar en servicio de las demandas específicas de la población, propone una idea de sostenibilidad, no meramente en términos de equilibrio ecológico, sino también de una economía sostenible y que conduce hacia un consistente cambio de paradigma.

Fredy Massad y Alicia Guerrero Yeste

Publicado en el suplemento cultural de ABC, Madrid - Número 987

Lucio Costa e Niemeyer en Brasilia

Escrito por mpierres o 16 February 2011

O compañeiro Manuel Abelleira achegounos as seguintes imaxes de obras de Lucio Costa e Oscar Niemeyer en Brasilia.

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Arquitecto egocéntrico e xenial recupera esposa desenganada

Escrito por mpierres o 13 November 2010

 

Mazzucchelli traza juegos formales y cromáticos para expresar los estados de ánimo de sus personajes en la novela gráfica 'Asterios Polyp'.- SINS ENTIDO

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El Pais -ABEL GRAU - Madrid - 12/11/2010

 Se publica en España ‘Asterios Polyp’, la aclamada novela gráfica del historietista David Mazzucchelli, una sátira sobre el amor trufada de mitos griegos, digresiones existenciales y juegos estéticos

Que no le vengan con historias al dibujante David Mazzucchelli sobre lo que quiere el lector medio. Su nueva obra, la novela gráfica Asterios Polyp (Sins Entido), es una sátira sobre el reencuentro amoroso de un arquitecto y una escultora, trufada de -cojan aire- alusiones a la mitología griega, indagaciones metaficcionales, citas de Aristófanes, Hesse y Calvino, digresiones sobre los Padres fundadores de EE UU, y sesudas disquisiciones acerca de la tensión entre rigidez formal y sutileza emotiva. Menudo desafío al público masivo. Un cubo de Rubik de 300 páginas, elegante, cerebral y divertido, galardonado con tres premios Eisner, que se acaba de publicar en España

Es la hora de Mazzucchelli (Rhode Island, EE UU, 1960). Tras renovar el género de superhéroes a mediados de los ochenta , después de ilustrar los juegos metaficcionales de Paul Auster en los noventa y firmar varias portadas del semanario New Yoker, Mazzucchelli toma ahora los mandos por primera vez con su obra más personal y ambiciosa, en la que explora obsesivamente el concepto de dualidad. Su protagonista, Asterios Polyp, es un arquitecto arrogante y genial que jamás ha construido nada. Su prestigio se basa en unos diseños espectaculares sobre el papel, pero nunca edificados. Lo suyo son las abstracciones. Todo lo ve en forma de dualidades tajantes. Forma y contenido, razón y emoción. Su misma cabeza es bidimensional: un semicírculo y dos curvas. Y que no le hablen de matices emocionales.

Huida hacia el apogeo

La historia arranca en pleno desastre. Polyp cumple los cincuenta y su mundo se viene abajo. Su mujer, Hana, le abandona y su sofisticado apartamento de Manhattan arde en un incendio. Tras perderlo todo, toma un autobús que le lleve lo más lejos posible, en un intento de huir de sí mismo. Y llega a un pueblo en medio de ninguna parte, Apogee, donde encuentra empleo en el taller del corpulento mecánico Stiff Major. Así que tiene que aprender a trabajar con las manos. Allí conoce a la mujer de Stiff, la mística Ursula (”No te preocupes si te enamoras de mí, le pasa a todo el mundo… Soy una diosa”), y la banda de country-punk radical The Radniks.

Mientras vive su retiro espiritual, se intercalan los flashbacks. Son recuerdos narrados por el hermano gemelo del protagonista, Ignazio, que murió en el parto pero cuya presencia merodea el relato desde el principio y se aparece en sueños. Recuerda cómo Polyp conoció a su mujer, la encantadora escultora japoalemana Hana, y cómo encajaron desde el principio. Y eso que eran simétricamente opuestos. En la descripción del enamoramiento, Asterios es un conjunto de rígidas líneas azules que poco a poco se entrelaza, en una especie de ósmosis formal y cromática, con la figura de Hana, una maraña de nerviosos trazos rojos. Cuando discuten, la unidad se desgarra y vuelven a su aislamiento. Lo que suele suceder a menudo, debido a la personalidad asfixiante de Polyp. “¿Qué te hace pensar que siempre tienes razón?”, se queja Hana. “Eso no es verdad y lo sabes”, zanja Polyp.”Sólo la tengo a menudo”.

Combates dialécticos

Buena parte de la narración, de hecho, son las elevadas discusiones en las que se enzarzan los personajes. Abordan cuestiones de diseño (”si no es funcional, es decorativo”), religión (”la historia de ’santos’ que oyen voces, tienen visiones y se creen perseguidos por su relación personal con lo divino”) y memoria (”todo recuerdo es recreación, no reiteración”). Uno de los más dogmáticos es el coreógrafo Willy Ilium, un enano grandilocuente (”¿Cómo se puede aspirar al triunfo rodeado de imaginaciones flácidas y mentes débiles cuando mi mente… mi mente está llena de Nietzsche?”) y bastante salido, que vive de la posmoderna costumbre de refundir obras célebres. Su nuevo montaje es un Orfeo (Underground) para el que quiere contar con las esculturas de Hana.

Con un dominio absoluto del arte secuencial, Mazzucchelli compone un complejo engranaje de forma y contenido, con sus correspondientes leitmotivs: una navaja suiza, un reloj con imanes y un encendedor zippo. Para empezar, limita la paleta a los tres colores primarios. Aplica el cian (Polyp) y el magenta (Hana) para los recuerdos. El amarillo ilustra las apariciones oníricas del hermano muerto y el presente de redención en Apogee (apogeo, que, según el diccionario es “la culminación de un proceso”), donde Ursula Major (es decir, Osa mayor) guía la catarsis de Polyp. Y su deliciosa epifanía sensorial tras construir una casa de madera en un árbol.

Cada episodio y cada personaje cuenta con sus propios recursos visuales. Mazzucchelli incluso mezcla estilos artísticos, como en el espléndido capítulo del descenso a los infiernos. En una atmósfera fantasmagórica, Asterios-Orfeo se adentra en un sombrío metro de Nueva York en busca de Hana-Eurídice (incluso cruza el río Leteo en un vagón). Vigorosos trazos en blanco y negro que evocan el expresionismo alemán y la obra del dibujante Lynn Ward. Sutil es también el episodio de la ampolla en el pie izquierdo de Polyp. Muestra que, tras la separación, incluso los pequeños detalles menos agradables de Hana son evocados con nostalgia.

Saltos metaficcionales

Dos caras, Polyp y Hana, razón y emoción. ¿Una trama demasiado simple? En una de las piruetas metaficcionales de la novela, el propio protagonista responde. La dualidad “sólo es un principio organizativo cómodo”, explica Polyp. “Al elegir dos aspectos de un tema que parecen opuestos, puede examinarse cada uno a la luz del otro, para así ver con más claridad el conjunto”. Siempre que no se confunda ese sistema con la realidad, matiza su hermano. “Exacto”, asiente Polyp. Y cita como ejemplos Narciso y Goldmundo, de Hermann Hesse, y El vizconde demediado, de Italo Calvino. “Habrá quien argumente que semejante simplificación es más adecuada para los cuentos infantiles, o para los cómics”, advierte Ignazio. “Eso es completamente distinto”, responde Polyp.

¿Una novela gráfica muy compleja? Pues al autor no se le van a poder pedir explicaciones, porque, desde su cargo de profesor de arte en la School of Visual Arts de Nueva York, ha renunciado a conceder entrevistas a cualquier medio de comunicación, según señalan desde su editorial española. Asterios Polyp es un desafío para el lector y pide varias relecturas. Al menos, ese es el consejo que ofrece el historietista y ensayista Scott McCloud , autor de Entender el cómic (Astiberri) , para paladear apropiadamente esta odisea visualmente lúdica, a menudo divertidamente erudita, y de un gran vuelo poético.

A modernidade aerodinámica de Fuller

Escrito por mpierres o 4 September 2010

Buckminster Fuller posa junto a su Dymaxion Car y con su cúpula de ojo de mosca en Snow Mass (Colorado) en 1980, que desarrolló en los años treinta.- ROGER WHITE STOLLLER

Buckminster Fuller posa junto a su Dymaxion Car y con su cúpula de ojo de mosca en Snow Mass (Colorado) en 1980, que desarrolló en los años treinta.- ROGER WHITE STOLLLER

El Pais - JAVIER MADERUELO 04/09/2010

Una exposición y un libro auspiciados por Norman Foster muestran la energía utópica del creador

La independencia de Estados Unidos como colonia inglesa trajo como consecuencia la necesidad de inventar un mundo nuevo en un territorio literalmente baldío y desconocido. El último de los episodios de aquella conquista lo protagonizaron dos personajes que coincidieron en diferentes ocasiones a lo largo de su vida y que se estimaron mutuamente. Me refiero a John Cage (1912-1992) y Buckminster Fuller (1895-1983), últimos descendientes de una estirpe de aventureros que tuvo que servirse del ingenio para sobrevivir a las adversidades que surgían en la ocupación de nuevos territorios. Fuller representó lo mejor del espíritu norteamericano: capacidad de innovación, sentido promocional y pragmatismo técnico.

Sin lugar a dudas, Buckminster Fuller fue todo un pionero en un siglo XX prolífico en la creación de personajes que idearon y produjeron los hechos y los inventos más increíbles e insólitos, desde teorías científicas y artilugios mecánicos hasta obras de arte que sorprendieron al mundo por lo inusitado de sus propuestas. Después de que en el siglo XIX el conocimiento se fragmentara en ciencias específicas y estas en especialidades, los sabios como Goethe dejaron de existir para dar paso a la raza de científicos y técnicos expertos en las minucias, hábiles en lo concreto, profundos en los detalles pero, por lo general, tediosamente metódicos y sin ingenio. Por eso sorprenden personajes como Buckminster Fuller que, desde una geometría pragmática, sin apoyo algebraico, ejerció de ingeniero y cartógrafo. La lista de personajes que lucharon contra las convenciones puede ser extensa, pero pocos como Bucky Fuller hicieron tabla rasa de lo que se sabía hasta entonces, sin despreciarlo, y reinventaron el mundo a la medida de sus intuiciones.

Fuller ha pasado a la historia por sus cúpulas geodésicas cuando logró aparecer retratado en la portada de la revista Time, pero, en verdad, su importancia es muy grande en la cultura estadounidense, ya que él representa la modernidad en un país profundamente conservador. Mientras que la asunción de la modernidad en Europa fue un tema de carácter filosófico y cultural, en Estados Unidos se redujo a un asunto técnico que se resolvió cuando la mecanización tomó el mando. Es aquí donde el ingenio de Fuller acierta en la diana inventando un automóvil con pretensiones de llegar a ser el supercoche anfibio del futuro o una especie de avión terrestre sin alas. Fracasado el proyecto, no se rindió y propuso construir casas de aluminio livianas que pudieran ser fácilmente transportables. De ahí pasó a idear cúpulas basadas en la indeformabilidad del tetraedro, consiguiendo sus famosos cascarones geodésicos, como el construido para la Expo 67 de Monreal, con sus 76 metros de diámetro y una altura de 61 metros. Sin contar con sus ideas sobre una “ciencia del diseño” o un nuevo sistema de proyección cartográfica que permitió una representación insólita del planeta Tierra.

La utopía de Fuller, de la que surge un auténtico raudal de propuestas e inventos, consistía en el intento de cambiar el mundo por medio de contribuciones individuales y con ello beneficiar a toda la humanidad. La filosofía intuitiva de Fuller tiene su origen en el trascendentalismo de Ralph Waldo Emerson que impregnaba la Universidad de Harvard, en la que comenzó Fuller unos estudios universitarios que abandonó pronto. Emerson había predicado una vía intuitiva, basada en la capacidad de la conciencia individual, de la que participó Fuller en todas sus empresas.

Como “científico del diseño” acuñó la fórmula “hacer más con menos”, lo que le llevó a idear formas y estructuras que redujeran costes de producción o de energía, como coches aerodinámicos o cúpulas geodésicas livianas, esto le condujo a desarrollar una serie de conceptos que expuso en gran cantidad de libros que editó y para los que ideó neologismos como “efemeralización”, “sinergia” y “tensegridad”. Por poner un ejemplo, esta última palabra surge de la contracción de los términos tensional e integrity y la utilizó para designar las estructuras cuya estabilidad depende del equilibrio que se consigue entre fuerzas de tracción y compresión cuando son puestas en tensión.

Su pensamiento trascendentalista y sus experiencias mecánicas le condujeron a ser consciente de lo limitados que son los recursos que posee la Tierra, siendo uno de los primeros que se preocupó por conseguir diseños de bajo consumo y por el empleo racional de los recursos, denunciando la dependencia del petróleo y abogando por la energía solar y eólica, cuando aún no existían posibilidades para conseguirlas, acuñando en sus escritos la imagen de la “nave espacial Tierra”.

La editorial Ivorypress presenta ahora un libro donde se muestra uno de estos inventos de Bucky Fuller, su Dymaxion Car, un automóvil que desarrolló en los años treinta, que se movía a más de cien kilómetros por hora y que era capaz de evolucionar como una bailarina. Después de haber transcurrido más de setenta años de la producción de los únicos tres prototipos de aquel invento fallido, el célebre arquitecto inglés Norman Foster, que conoció y colaboró con Fuller durante los últimos años de su vida, ha llevado a cabo, a su costa, la realización de un cuarto prototipo de aquel mítico automóvil de tres ruedas que pretendía ser una mezcla de barco, avión y coche, aunque en realidad el vehículo sólo podía rodar por una carretera provisto con el motor V8 de un Ford, pero el talante visionario de su inventor previó que aquel automóvil estaba destinado a revolucionar los medios de transporte. Precisamente fue el carácter visionario, futurista y utópico de su creador lo que ha dotado de cierta profundidad ideológica al invento, siendo hoy admirado como una auténtica obra de arte.

El empeño de Norman Foster, al realizar una réplica lo más exacta posible del tercero de los prototipos del Dymaxion Car, es también encomiable. Para ello, ha tenido que operar como un historiador sobre los documentos, los datos y las imágenes que han sobrevivido al tiempo y como un arqueólogo sobre los pecios del naufragio de aquella empresa de Fuller. El resultado es la construcción pieza a pieza de un coche, trabajando durante tres años hasta conseguir resolver todos los enigmas sobre sus mecanismos y detalles. El automóvil conseguido merece la pena, se trata de un vehículo de aspecto futurista, con forma de gota de agua, para ofrecer la menor resistencia al viento y con tres ruedas, para conseguir la máxima estabilidad. El diseño se inspiró en los zepelines, y para conseguir la eficacia formal que Fuller deseaba invirtió la disposición hasta entonces tradicional de los elementos del automóvil, ubicando el motor atrás, con el radiador hacia el interior y una tronera para tomar aire, la tracción delantera y la dirección en la única rueda trasera, que funciona como el timón en un barco.

A la vez que diseñaba y construía el prototipo no paró de recurrir a las más ingeniosas formas de promoción, empezando por el propio título del automóvil, Dymaxion, palabra que surge de la contracción, inventada por el publicista Waldo Warren, al reunir las palabras más repetidas por Fuller en sus explicaciones: dinamismo, máximo y tensión. Él mismo fundó una revista, Shelter, en la que publicó en 1932 una descripción del coche fantástico con unas fotografías de un modelo en madera realizado por su amigo el escultor Isamu Noguchi. Visto en retrospectiva, la empresa de fabricar un coche como Dymaxion estaba abocada al fracaso, sobre todo teniendo en cuenta los avances que en esa década realizaron ingenieros como Hans Ledwinka, Ferdinand Porsche o Pierre Boulanger, pero la fe voluntariosa y utópica de Fuller y sus socios fue admirable, tanto como la de Norman Foster al reconstruir no sólo el vehículo sino toda la historia de ese momento del diseño técnico.

Bucky Fuller & Spaceship Earth. Ivorypress Art + Books. Comisarios: Norman Foster y Luis Fernández-Galiano. Hasta el 30 de octubre. Comandante Zorita, 48. Madrid. Buckminster Fuller. Dymaxion Car. Foster + Partners. Ivorypress, 2010. 223 páginas. 59,90 euros.

Premios “Wan Awards 2010″: Categoría Sanitaria

Escrito por mpierres o 23 August 2010

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Tseshaht First Nation Health Centre

El Estudio Lubor Trubka ha diseñado esta instalación sanitaria que utiliza las “propiedades curativas de la madera”.

Este edificio, terminado en octubre de 2007, fue concebido e inspirado en los valores históricos de la cultura Tseshahts, en honor a un sentido de orgullo dentro de la comunidad. La madera expuesta del sistema estructural, los detalles y  vocabulario arquitectónico, fueron diseñados para expresar el respecto de la cultura Tseshahts por la naturaleza, el patrimonio cultural y su reverencia histórica por la madera utilizada en su día a día.


El sitio, un peñasco grande de granito sobre el río de salmón-freza, ofreció la oportunidad de proponer una solución que preservase la naturaleza. En vez de la voladura de la roca y de excavaciones masivas, el diseño del edificio respeta la topografía existente, con una estructura de madera elevada sobre el borde del río.

Vigo e A Coruña comparten o deseño reciclado dos Campana

Escrito por mpierres o 7 July 2010

hermanos-campana1La Voz de Galicia - vigo/a coruña. 2/7/2010

A Barrié organiza xunto ao Vitra Museum a mostra dos artistas brasileiros

A Fundación Barrié preparou para o verán un programa afín ás correntes de desenvolvemento sostible, un «verán de deseño» con actividades didácticas e campamentos nas súas dúas sedes, pero ao redor da obra dos deseñadores brasileiros Fernando & Humberto Campana, cuxas creacións se basean na reutilización de materiais para a creación de todo tipo de obxectos. A exposición inaugurada onte, Anticorpos 1989-2009 , procede do Vitra Design Museum de Berlín, que mostrou a ampla retrospectiva na súa sede de Weil am Rhein ata o pasado mes de febreiro. A colaboración do museo alemán coa fundación galega leva quince anos de frutífera relación, como recordou onte o seu director, Alexander von Vegesack. A mostra, que foi presentada polo seu comisario, Mathias Schwatz-Clauss, repasa os 20 anos de traxectoria dos soados creadores, autores dalgúns das iconas actuais do deseño, como a cadeira favela. Nesta ocasión, como xa ocorreu outras veces, as sedes da Barrié en Vigo e A Coruña repártense as obras para ofrecer un discurso complementario.

Humberto Campana (1953) e o seu irmán Fernando (1961) traballan xuntos en Sãou Paulo desde 1989. Humberto abandonou a senda da avogacía para crecer como artista autodidacta, mentres que Fernando formouse como arquitecto.

A exposición destaca os trazos dunha obra cuxa preocupación pola reciclaxe, a fusión de materiais naturais e artificiais e a simultaneidade de culturas reflexa aspectos esenciais da sociedade actual.

A exposición dedica especial atención á súa forma de traballar e mostra as súas variadas fontes de inspiración: a natureza das selvas tropicais, a improvisación dos vendedores rueiros, as chozas das favelas, o cine, a música e as belas artes.

A súa produción logrou o recoñecemento de numerosas publicacións e institucións que albergaron mostras da súa obra, entre elas Experiméntaa de Lisboa, o MoMA de Nova York e o Design Museum de Londres, aínda que o éxito mundial das súas pezas únicas feitas a man saen a miúdo do taller con destino a coleccións públicas ou particulares. Ademais, colaboran con outros talleres externos e empresas internacionais como Alessi, Edra ou Vitra. Anticorpos é a máis ampla exposición sobre o seu traballo ata a data e contén un gran número de prototipos, estudos e maquetas que se exhiben por primeira vez en público. En total hai ao redor de setenta mobles, trece lámpadas, oito pezas de xoiería e vestidos, medio centenar de obxectos do fogar, vinte pezas de arte, unha maqueta de arquitectura, 25 obxectos coleccionados polos mesmos Campana, catro películas, unha serie de diapositivas e unha decena de fotografías.

En cada unha das sedes a mostra arrinca cunha área biográfica sobre a súa traxectoria, unha entrevista filmada e as dúas cadeiras, Negativo e Positivo, coas que os irmáns iniciaron o seu traballo en común. A continuación, cada sede presenta distintas áreas compostas por exemplos da obra dos Campana clasificada segundo os principios que guiaron o seu labor.

Campamentos e talleres

Destaca tamén na exposición unha profusa batería de actividades didácticas, todas gratuítas, que se desenvolverán en xullo, agosto e setembro e incluirán campamentos semanais para nenos en horario de mañá, talleres de hora e media de duración, actividades para pais e fillos e visitas guiadas.

As actividades han de reservarse previamente ben presencialmente, ou nos teléfonos 981060095 (A Coruña) e 986110220 (Vigo).

Instrumentos por fusís

Escrito por mpierres o 5 July 2010

biblioteca_espana_ciudad_medellinEl Pais- IKER SEISDEDOS - Medellín -05.07.2010

Si uno toma en estación Acevedo el teleférico para cubrir los dos kilómetros que hay hasta San Antonio, allá arriba en las montañas donde Medellín pierde el nombre, será obsequiado con un ejemplar del clásico Cartas a una princesa de Alemania, del matemático del siglo XVIII Leonhard Euler. En él, entre otras lecciones “sobre diversos temas de física y filosofía”, se explica porqué el cielo es azul.

Raramente luce completamente azul el cielo en el nuboso y turbulento valle de Aburrá. Y menos, si este se escruta desde las angostas callejuelas adonde conducen las modernas cabinas del metro-cable. Al final aguarda la Comuna 1, tristemente célebre como uno de los virreinatos donde imperó la ley del narco Pablo Escobar. Las casas alfombran las laderas con la uniformidad del ladrillo que domina el paisaje de la ciudad colombiana, que ayer clausuró la tercera edición del Congreso Iberoamericano de Cultura. Solo un edificio negro, una biblioteca del arquitecto Giancarlo Mazzanti, altera el paisaje de decadencia urbana.

Nada de todo esto (el teleférico, la arquitectura de vanguardia o Euler) solía estar reservado a los vecinos de los barrios pobres de Medellín (cuatro millones de habitantes). Es la historia de la transformación de una de las ciudades más peligrosas del mundo gracias, en gran parte, a la cultura. Y puede sonar a cuento no apto para cínicos, pero es que los vecinos de la Comuna 1 prefieren creer, como esos chavales que, bajo la atenta mirada policial, relatan la metamorfosis a cambio de unos pesos.

El Parque-Biblioteca España, de Mazzanti, fue inaugurado en 2007 y forma parte de una red de cinco centros diseminados por los barrios deprimidos de la ciudad (hay en proyecto la construcción de otros cinco). Además de ofrecer servicio de préstamo de libros o de acceso a Internet, actúan como punto de encuentro y espacio público de las comunidades a las que embellecen con sus formas vanguardistas, ideadas en estudios de arquitectos de prestigio e inspiradas en la idea de que la estética puede ser motor de cambio social.

El binomio Parque-Biblioteca y metro (hay toda una orgullosa cultura ciudadana alrededor de las dos líneas que atraviesan la urbe) se sitúa en el centro de la transformación al aplicar un concepto decimonónico: la comunicación es civilizatoria. Con la instalación del teleférico, muchos habitantes de Comuna 1 bajaron al centro por primera vez en décadas. “Una de las principales causas de violencia urbana es hallarse en un limbo, en un no-lugar”, explica el alcalde Alonso Salazar.

Los presupuestos municipales que maneja destinan 45 millones de dólares anuales (35,8 millones de euros) al fomento de la cultura. Un dinero que, combinado con aportaciones privadas a través de Cajas de Compensación Familiar, se destina a centros como el deMoravia, en la Comuna 4. Una de las últimas obras de Rogelio Salmona, el edificio está abierto (metafórica y literalmente) a los 38.000 vecinos de un barrio que solía albergar el vertedero de la ciudad.

Enfocado a la enseñanza de la música, el Moravia ofrece clases de dirección de orquesta o escenarios para bandas como los Peligrosos, cuadrilla de hip-hop dirigida por Henry, el Jeque. De 29 años, combina rap clásico con cumbia colombiana y un afán de liderazgo comunitario. Consigue dinero para montar festivales en Aranjuez, barrio pobre del que proviene, o media en peleas entre bandas. Su labor no difiere mucho de la de Son Batá, colectivo que por medio de la música, trata de que los chicos de la Comuna 13 trasciendan a los dilemas retratados por Víctor Gaviria en la película Rodrigo D. No Futuro, que narra la vida de un chico sin alternativas que acaba de sicario.

El presidente Álvaro Uribe recordó en su discurso inaugural del Congreso Iberoamericano de la Cultura un adagio recurrente en Medellín: “Cada chico que abraza un instrumento, no empuñará un fusil”. No en vano, otro de los orgullos de la ciudad es el sistema educativo de orquestas, que desde hace veinte años permite el acceso a pianos, violines u oboes a niños con talento.

“Pero conviene no engañarse”, aconseja el alcalde Salazar. “La violencia organizada no se combate con hip-hop”. Carlos Uribe, director del centro Moravia, también se apresura a diluir la impresión de que el trabajo ya está hecho. Esta semana, sin ir más lejos, ocho personas murieron a manos de unos sicarios en una discoteca, la tasa de asesinatos por cada 100.000 habitantes ronda los 70 (cierto que alcanzó los 380) y en la Comuna 1, cuando cae el sol y el cielo se vuelve negro cuentan que le pueden matar a uno por 5.000 pesos. Al cambio, apenas dos euros.

Santiago Calatrava presenta o “Museo del Mañana” en Río de Janeiro

Escrito por mpierres o 23 June 2010

El Pais - EFE - Río de Janeiro - 22/06/2010

futuro_museo_manana_rio_janeiroEl arquitecto español explica que será una institución dedicada a la sostenibilidad y la ecología construida en la zona portuaria de la ciudad

El arquitecto español Santiago Calatrava ha presentado en Río de Janeiro la maqueta de su próximo proyecto, el Museo del Mañana, una institución dedicada a la sostenibilidad y la ecología que será construido en la zona portuaria de la ciudad. “Este es el proyecto museístico más importante que he hecho en toda mi carrera”, ha señalado el arquitecto, quien una vez más se inspiró en el mundo vegetal para diseñar las líneas del edificio, esta vez en las formas de la selva atlántica característica de la región.

En una original presentación del proyecto, Calatrava ha hecho en directo un boceto de lo que será el Museo del Mañana, donde se presentarán exposiciones sobre ciencia, tecnología y conocimiento con el objetivo de concienciar sobre el futuro y la necesidad de adoptar actitudes más ecológicas. “La intención es hacer un museo con un impacto económico ínfimo: con materiales reutilizables y que sea enérgicamente suficiente”, señaló Calatrava, quien espera que el edificio sirva de ejemplo para una filosofía de vida más sostenible.

Estructura del edificio

En la maqueta presentada, el estilo del español se percibe de inmediato en el exterior del museo, que constará de dos plantas y tiene “una estructura sencilla, fácil de reconocer, pero sobre todo accesible”. El nivel inferior estará rodeado por dos estanques de agua que llegan hasta el mar, para reflejar la importancia de este bien, y quedará delimitado por dos zonas verdes que permitirán el acceso desde cualquier parte de la alargada estructura.

El techo del piso superior, al que se podrá acceder por dos rampas, estará compuesto por múltiples placas solares que cambiarán de posición durante el día y ofrecerán una silueta cambiante al visitante. “Debe ser un edificio vital porque es un museo sobre la vida”, aseguró el español, quien valoró que la obra ofrezca “una pedagogía sencilla” a las generaciones futuras, para que sean concienciadas sobre la importancia de conservar el medio ambiente.

Las autoridades de la ciudad han explicado que el museo también servirá para revitalizar el puerto de Río de Janeiro, zona que en la actualidad alberga un recinto ferial y que en el futuro deberá alojar parte de las instalaciones logísticas de los Juegos Olímpicos de 2016. El Museo del Mañana ocupará una superficie de 12.500 metros cuadrados en el puerto de la ciudad, tendrá una inversión de 130 millones de reales (unos 73 millones de dólares) y será inaugurado a finales de 2012, con motivo de la Conferencia sobre Desarrollo Sostenible que la ONU organizará en Río de Janeiro.

Arquitectura chilena: Casa Concepción, Elton+Leniz arquitectos

Escrito por mpierres o 22 June 2010

1276644958-cc-ela-3-528x322Plataforma Arquitectura - Carlos J. Vial

La casa Concepción, de los arquitectos Elton y Leniz, se ubica en una comunidad sobre un cerro con una espectacular vista sobre el rio Bio-Bio.

El partido general parte de una planta en L, en la cual se generan 2 fachadas hermeticas que dan hacia la calle de la comunidad y al vecino. Las otras 2 fachadas se abren hacia un patio central y a las vistas sobre la quebrada y el rio, como tambien a la luz Norte.

La estructura se concibe como un gran techo a 1 agua que genera un volumen de tabiquería revestido en miniwave en 2 piso posado sobre una estructura de hormigón en primer piso que contiene el programa público + el dormitorio principal, el volumen del 2 piso resuelve el programa de dormitorios, sala de estar y estudios, orientados hacia el Norte.

Fotografías Natalia Vial