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Publicado por admin o 7 Xuño 2011

Presidente: D. Manuel Abelleira Argibay  presidente.pontevedra@coag.es
Tesoreira: Dña. María Pierres López tesorera.pontevedra@coag.es
Secretario: D. Anselmo Villanueva Peón secretario.pontevedra@coag.es
Podedes contactar directamente coa Xunta Directiva a través da seguinte dirección de correo:
xd.pontevedra@coag.es

 

Esta vendo Revista de prensa

Casi 125.000 inmuebles de Galicia tienen deficiencias

Escrito por mpierres o 6 Xuño 2011

El Correo Gallego - ROI RODRÍGUEZ SANTIAGO- 06.06.2011

Un 15% del total de 880.013 edificios están en estado ruinoso, malo o deficiente//A Coruña es la provincia que más concentra// Los arquitectos ven en la rehabilitación el único nicho de empleo

Casi el 15% de los edificios gallegos están en estado ruinoso, malo o deficiente, y muchos de ellos -como se ve en las fotos de la página 9- piden a gritos una reforma. Del total de 880.013 inmuebles de la comunidad, según los últimos datos, 123.371 no están en buenas condiciones frente a los 756.566 que hay en perfecto estado de revista. Estas cifras, unidas a que la obra nueva está “parada” explican, como reconocen los profesionales, que la rehabilitación sea “el principal nicho de trabajo” del sector de la construcción.

Según LDC, líder en Administración de Comunidades, de los 319.016 edificios de la provincia de A Coruña, 41.523 -a la cabeza de Galicia- son ruinosos (3.650), están en estado malo (8.415) o están en estado deficiente (29.458), por los 277.494 cuya situación es buena. En Lugo, sobre 141.726 inmuebles hay 1.456 en ruinas, 5.590 en mal estado y 18.799 en estado deficiente. En total, 25.845 frente a 115.881 que están bien. Ourense concentra 22.845 edificaciones claramente candidatas a una reforma (1.623 ruinosos; 3.699 en mal estado y 17.523 en estado deficiente), mientras que 132.804 aguantan. Finalmente, en la provincia de Pontevedra hay que 33.518 inmuebles que optan a la rehabilitación por 230.465 en estado OK.

En cuanto a las siete grandes ciudades gallegas, la estadística indica que es Vigo la urbe que cuenta con más edificios que esperan ser remozados, con un total de 4.782. Le siguen Lugo con 3.458 y A Coruña con 3.427 si se suman los que están en estado ruinoso, malo y deficiente. Ourense, por su parte, contabiliza 2.759; Ferrol 2.235; Santiago 2.172 y Pontevedra 1.596. No obstante, ojo, porque el propio estudio concreta que en el caso de las ciudades habría que aumentar este número en una media del 25%.

Los cascos viejos concentran, en gran parte de los casos, el mayor número de casas fantasma y que son terreno abonado para que profesionales como los arquitectos puedan desarrollar su labor, aunque también hay ejemplos en plenas millas de oro como se ve a la derecha, en Vigo.El presidente de la delegación de Pontevedra del Colegio de Arquitectos de Galicia, Manuel Abelleira, reconoció que ante la ausencia de nuevas promociones, estas edificaciones en mal estado y susceptibles de ser rahabilitadas, son una “gran oportunidad”.

La delegación pontevedresa del Colegio de Arquitectos, indica, está trabajando para que el concello instaure en la ciudad la Inspeccción Técnica de Edificios (ITE), una especie de ITV como la que pasan los coches, en este caso orientada al control periódico de los inmuebles que sobrepasan cierta edad y que serviría para detectar y solucionar a tiempo las deficiencias. “En Vigo y el casco vello de Ferrol está funcionando muy bien”, constató Abelleira, “y puede ser también una oportunidad de trabajo para los arquitectos de cara a conseguir encargos”, dijo.

Los problemas del ladrillo. Sobre los males del ladrillo, Abelleira insiste en que el principal sigue siendo la falta de crédito, lo que hace que en muchas ocasiones la alternativa sea emigrar a países más prósperos en obras como Brasil. “Para un arquitecto que empiece puede ser un mercado interesante, aunque uno ya consagrado tiene difícil salir de España por los proyectos en marcha, la responsabilidad civil, etcétera”, añadió. A su juicio, el futuro de la profesión pasa por una arquitectura “de más calidad, orientada a la vivienda bioclimática…”, aunque “no siempre es fácil convencer al cliente para que asuma ese plus”.

Souto de Moura, técnica e poesía

Escrito por mpierres o 5 Xuño 2011

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El arquitecto portugués Eduardo Souto de Moura.- MIGUEL MANSO (AP)

El Pais - JUAN MIGUEL HDEZ. LEÓN 03/06/2011

“Una inconfundible inteligencia irónica fue la que llevó a Eduardo Souto de Moura -que ayer recibió en Washington el Premio Pritzker de Arquitectura- a afirmar que ‘la ruina deja de ser arquitectura y pasa a ser naturaleza…”

Una inconfundible inteligencia irónica fue la que llevó a Eduardo Souto de Moura -que ayer recibió en Washington el Premio Pritzker de Arquitectura- a afirmar que “la ruina deja de ser arquitectura y pasa a ser naturaleza”. Era su justificación de la transformación del Convento de Santa Maria de Bouro en una sofisticada y lujosa pousada, con el consiguiente escándalo por parte de algunos ortodoxos de la restauración. Los que nunca comprendieron la sutileza de un argumento que conducía a aclarar la utilización de los fragmentos existentes del antiguo monumento, en una operación combinatoria resultante de la relación intuida entre ruina y paisaje.

Siempre se ha relacionado la obra arquitectónica de Souto de Moura con la técnica. Una verdad a medias, a la que no es ajena su inicial, y explícita, inspiración en la obra de Mies van der Rohe. Pero que hay que complementar con su otra definición de la arquitectura como “un acto mental”, una operación que reivindica el pensamiento, y por tanto una cierta forma de “escritura”, para el proyecto arquitectónico.

Porque la precisión en el detalle constructivo, del que la obra de Souto hace gala, no se agota en la voluntad de eficiencia, sino que trasciende en clave poética la dimensión apagada de lo funcional.

El lugar es un instrumento, una herramienta, nos dice Souto de Moura, un pre-texto, añadiría por mi cuenta, que permite un despliegue de interpretaciones bajo la atenta mirada del arquitecto. Como demuestra con la integración paisajística del Estadio de Braga, adosado a una ladera rocosa, que previamente había sido modificada en su perfil mediante la construcción de una serie de terrazas excavadas en la piedra, en un gesto de que incorpora el perfil poniente a la arquitectura, al mismo tiempo que la abre al ámbito urbano. En un último guiño surrealista, toda la sugestión constructiva que el estadio expresa en la exhibición de los pórticos de hormigón, es puesta en cuestión por la gigantesca gárgola diseñada para evacuar el agua de lluvia.

Souto de Moura, que inició su trabajo creativo con proyectos de viviendas unifamiliares como norma general, parece considerar que la escala, el tamaño relativo del objeto, es indiferente a su cualidad. Como si las relaciones métricas dependieran sólo de la naturaleza interna de aquél y de la tensión ejercida por el contexto donde se ubica.

Siempre en deuda con aquel principio de la construcción que caracterizó a las vanguardias del arte objetivo, y que exigía aquella disolución de lo subjetivo en la lógica formal del objeto, nunca renunció a subvertir la supuesta indiferencia tecnológica mediante el extrañamiento de su gramática. Si, para Souto de Moura, diseñar una mesa es como diseñar una casa, también es consciente de que cada cosa contiene un imaginario que reclama salir a su exterior. Como aquella mampara de cristal en el Museo Nacional del Transporte de Oporto, que se desliza sobre una rueda de bicicleta, de manera tan sorprendente como una pieza de Duchamp. Una decisión análoga a la que tomó sobre la gigantesca maqueta del proyecto para la Torre Burgo, un edificio de oficinas en la avenida de Boavista-Burgo que quedó paralizado en la crisis de los noventa y no llegó a construirse hasta el año 2007. De la imagen inicial tomada de un apilamiento de materiales habituales en la construcción, pasó a ser un mueble-bar doméstico.

Cuando la pintora Paula Rego le confía el proyecto de la Casa das Historias en Cascais, Souto de Moura, que puede elegir por una vez el sitio donde ubicar su edificio, ya no solo va a jugar al contraste entre artificio y naturaleza (ese impactante color del hormigón rojo enmarcado por el verde del arbolado), sino que los volúmenes de los lucernarios-chimeneas despiertan el arquetipo arcaico como deseo oculto de la edificación. La insistencia en una ficción de naturalidad no depende ya exclusivamente de la sintaxis constructiva, puesto que en esta indudable evolución del lenguaje de Eduardo Souto de Moura lo técnico tiene una recepción ambigua, pero siempre cercana a su sentido originario, tan cercano a la auténtica sustancia del proceder artístico: la intuición poética, esa posibilidad de presionar la aparición de los significados más ocultos, aquella que permite trascender la apariencia de lo real.

Los premios Pritzker de Arquitectura, que llevan el nombre de la familia que creó la cadena internacional de los hoteles Hyatt, han tenido una trayectoria desigual desde aquel primer galardón otorgado a la influyente personalidad de Philip Johnson. Pero también supo rescatar para la historia arquitecturas tan sensibles como las del mejicano Luis Barragán, en una conducta oscilante entre el reconocimiento de lo obvio, de aquellas figuras ya con excesiva presencia, para sus méritos reales, en los medios de comunicación, al de la recuperación de algunas figuras ajenas a los circuitos publicitarios. Este año acierta, en mi opinión, de manera plena, otorgando otro premio a un arquitecto portugués, que como el anterior a Alvaro Siza, en cuyo despacho colaboró Eduardo Souto de Moura en sus años de estudiante, reconocen la vitalidad cultural de un país que, crisis financieras aparte, nos resulta, o nos debería resultar, tan cercano.

Juan Miguel Hernández León es arquitecto y presidente del Círculo de Bellas Artes de Madrid.

El COAG pedirá a los concellos de la provincia un «empujón» a los PXOM

Escrito por mpierres o 31 Maio 2011

La Voz de Galicia - 31.05.2011

Manuel Abelleira Argibay (Pontevedra, 1970) es desde este mes el nuevo presidente de la delegación de Pontevedra del Colegio de Arquitectos de Galicia (COAG), tras imponerse en las elecciones celebradas por el colectivo al otro candidato, Luis Alberto Martínez González. Colegiado desde 1997, Abelleira, que ocupaba el cargo de tesorero en la anterior directiva encabezada por María José Fariña Busto, destacó que su decisión de presentarse a estos comicios fue casi «de compromiso con el colegio», sobre todo «después de pasar una época muy dura estos últimos cuatro años». «No continuar me parecía dejarlo un poco todo en el aire».

El nuevo presidente incide en este sentido en que la crisis ha golpeado sobremanera al colectivo, que en la demarcación de Pontevedra aglutina a cerca de 300 miembros. «Los pisos han bajado muchísimo, la actividad ha bajado y es evidente que el colegio no tiene los medios que tenía -señala-. Donde antes se podía realizar por ejemplo una labor cultural, ahora estamos más limitados. Pero también estamos con ilusión y a lo mejor hay que tener más imaginación para convencer a las administraciones o a las cajas para que nos presten dinero».

Casos como A Estrada

En la misma declaración de intenciones con la que Abelleira se presentó al cargo, destaca que uno de los retos de la delegación será el intentar que los concellos «den un empujón fuerte a la aprobación de los planes generales, Pontevedra sobre todo». Además de la capital, localidades como Marín, A Estrada, Vilagarcía y, en breve, Poio y Sanxenxo, tramitan cambios en sus planeamientos y Abelleira indicó que tras la toma de posesión de las nuevas corporaciones, se solicitarán reuniones a los ayuntamientos «para expresar nuestras inquietudes y demandas». «Que tengamos voz no solo en la parte más amable, sino también en la más reivindicativa de la profesión, que es la de la agilidad en las licencias y también la implantación de las licencias digitales», dijo

“As dificultades son acicates”. Entrevista: Carlos Quintáns

Escrito por mpierres o 2 Maio 2011

carlos-quintansLa Voz de Galicia - Nacho Mirás Fole -02.05.2011

Consola escoitar que as puñaladas urbanísticas que desangran a Galicia poden ter cura, que o tempo de espremer a paisaxe pasou. Carlos Quintáns Eiras (Senande-Muxía, 1962) é un deses arquitectos que usan o lapis para acariñar a paisaxe, non para cravalo nel.

-Seguro que a crise do ladrillo non vén acompañada de crise de creatividade…

-Sempre pensei que as dificultades son acicates. As crises son dolorosas, pero son boas porque che forzan a facer cousas. A crise tamén permite visualizarnos a aqueles que estabamos a ter unha actitude distinta. Desde o punto de vista educativo, este momento é especial.

-¿Pero non resulta frustrante proxectar e non poder construír?

-Depende. Se cadra, antes estábanse construíndo cousas que non valían a pena.

-Teñen fama de ser profesionais caros…

-Algúns arquitectos. Cando che compras un coche, que pode ter unha franxa de vida duns dez anos, ¿canto tempo dedicas a pensar que coche vasche comprar? Posiblemente, unha décima parte do tempo que vai durar. A túa vivenda é o maior investimento de toda a túa vida. Ten unha duración mínima de cincuenta anos. Deberías dedicarlle a pensala, polo menos, tanto tempo como ao coche. Non ten sentido buscar o mellor médico, o mellor concesionario de coches e , con todo, un arquitecto que che diga a todo que si, que non che axude a razoar e que se limite a ver como podes legalizar a obra e xa. Un arquitecto non ten por que ser máis caro.

-Difícil atopar un alcalde que non queira transcender cunha gran obra pública, faga ou non faga falta…

-Alcaldes e outros políticos. A xente é cada vez máis consciente de que hai cousas que non é necesario facer. Hai que saber explicar onde se gasta o diñeiro e onde non. Cada un debe saber onde está a rendibilidade política, pero non se pode gastar o diñeiro inutilmente.

-Alguén como vostede, que crea, que racionaliza, ¿non sofre vendo como está Galicia?

-Pódese arranxar. Pero hai que ver isto como unha guerra. Ou, como dixo Manolo Rivas, é un pobo que se está matando a si mesmo. Pero si ten remedio.

-¿Metendo a pa?

-Hai que derrubar moitas cousas, evidentemente, pero ten que haber un momento no que se pare a destrución. Podes varrer a casa cando non a estás ensuciando ao mesmo tempo. Unha vez que paremos de ensuciar, poderemos varrer. Á marxe da pa, haberá situacións nas cales unha certa destrución poida xerar un bo remedio. O que non entendo é que haxa quen saque rendibilidade política permitindo a destrución do país.

-Pero se derruba pouco, ¿non? Saen sentenzas, pero se executan poucas…

-É certo que se fala de edificios que son moi daniños e que se deben tirar. Pero, posiblemente, son daniñas pezas moito máis pequenas sobre as que non hai sentenzas. É necesario derrubar; agora ben: están a producirse derribas en lugares onde non eran necesarios. O recente si que convén derrubalo, e canto antes; hai que dar mostras de saúde. Pero, insisto, aquilo que, se se derruba, mellora significativamente o lugar. ¿Que se gañou tirando o chiringuito da praia de Mera?

-¿Que parte de culpa teñen os arquitectos nas barbaridades urbanísticas?

-Moitas veces é o estimulador do dano. Pero é coma se vas a un médico que ten un pésimo historial. Cando alguén vai falar co arquitecto xa sabe con quen trata, as súas obras están á vista.

-¿A saída profesional pasa por emigrar?

-En España estamos moi ben formados, por iso un arquitecto español está moi ben valorado en calquera parte do mundo. Pero a profesión ten máis saídas que unicamente a construción.

El TS suspende a denominación Enxeñería de Edificación na UPV-EHU

Escrito por admin o 21 Abril 2011

El País- EFE - Bilbao - 14/04/2011

El Tribunal Supremo (TS) ha acordado la suspensión cautelar de la denominación de Graduado en Ingeniería de la Edificación para títulos que imparte la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) así como las de Burgos y San Pablo-CEU. La resolución, a la que ha accedido Efe, responde a un petición del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales, incluida en un recurso contencioso administrativo contra el acuerdo del Consejo de Ministros de diciembre de 2010 que establece el carácter oficial de esos grados universitarios y la inscripción en el Registro de Universidades, Centros y Títulos.

Según el TS, el recurrente argumenta que la cuestión de fondo ya fue resuelta hace un año por este tribunal, cuando declaró la nulidad del nombre de Graduado en Ingeniería de la Edificación dado por el Gobierno en 2007 a los planes de estudios de títulos que habilitaran para el ejercicio de la profesión regulada de Arquitecto Técnico.

“La nueva denominación de título ‘Graduado en Ingeniería de la Edificación’ induce a confusión”, en contra de la Ley de Universidades, que prevé que el nombre de los estudios universitarios oficiales deberá facilitar la identificación de la profesión para la que capacitan y no podrá conducir a error, según argumentó el Supremo en marzo de 2010. El tribunal recuerda, con motivo de la suspensión cautelar, que otra sentencia, basada en la citada, anuló ya el carácter oficial e inscripción del título de ese mismo nombre de la Universidad Antonio de Nebrija.

Os aires modernos da arquitectura española

Escrito por mpierres o 22 Marzo 2011

facultad_geologicas_biologicas_1965-1969_oviedo1El Pais -Mª José Díaz de Tuesta- Madrid- 22.03.2011

Frente a la arquitectura especulativa de las últimas décadas, tan ansiosa por encontrar efectos especiales, está sin ir muy lejos una arquitectura basada en la racionalidad, en el uso preciso de los materiales y con una cualidad ética: cumplir una función social. Estos valores llegaron de la mano del Movimiento Moderno que en España se sitúa entre 1925 a 1965. Luego se abandonaron en los años ochenta con el culto a la posmodernidad y ahora se percibe un cierto regreso, quizá a fuerza de la crisis. Ejemplos magníficos hay unos cuantos repartidos por toda la geografía española. La Fundación Docomomo , que se dedica a documentar, cuidar y difundir ese impagable patrimonio, acaba de publicar el primer volumen de Equipamientos Lugares públicos y nuevos programas, 1925-1965. Recoge con apreciable minuciosidad, con su ficha, planos, fotografías y una breve descripción, 300 obras ordenadas por comunidades autónomas de edificios educativos, sanitarios, religiosos y administrativos. El segundo tomo se encargará de los comerciales, turísticos, de ocio, deportes y de transportes.

“Es necesaria una mirada al pasado para descifrar lo que somos, porque cada estilo es el reflejo de las inquietudes y los gustos de una determinada época”, dice Celestino García Braña, presidente de la Fundación. “Por ejemplo, la Alhambra fue cantera y cueva de ladrones hasta que los románticos se fijaron en ella porque conectaba con ese interés que tenían por los cultos exóticos”.

Los edificios de la modernidad dicen adiós a los estilos anteriores basados en lenguajes históricos: neorromanticismo, barroco, neoclásico…e irrumpen con un lenguaje funcional, técnico y con la expresividad de los nuevos materiales, el hormigón, el hierro y el vidrio. Uno de los ejemplos es el Centro de Investigaciones Geológicas, en Madrid, de Miguel Fisac. “Toda la expresividad del edificio se concentra en el uso del hormigón”, aprecia García Braña. Del mismo arquitecto se derribó no hace tantos años, en 1999, La Pagoda, algo que los arquitectos compararon como “la quema de un “miró”. ¿Hoy hubiera sido derribada? “Quiero creer que no”, afirma el presidente de esa Fundación que ejerce de “vigilante” de esos edificios. “El patrimonio hay que crearlo día a día y las administraciones públicas y la sociedad tienen que ser conscientes de ello”.

Espacios religiosos

En cuanto a los espacios religiosos, los aires renovadores que llegaron con el Concilio Vaticano II encajaron bien con esa nueva visión de la arquitectura. En pleno debate sobre la arquitectura de culto, en los años cincuenta, prolifera la construcción de iglesias. Una de las más originales por su imagen y por el uso del hormigón y superficies de vidrieras es la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Guadalupe (1965), en Madrid, de Félix Candela, que empieza a construir en España tras un largo exilio en México. También se integran en este movimiento, Nuestra Señora de Aránzazu (1955), en Oñate, Guipúzcoa, de Sáenz de Oíza y Luis Laorga o la iglesia de Fuencisla (1965), en Madrid, de José María García de Paredes. Esa nueva arquitectura también entró de lleno en los colegios cuya organización cambió radicalmente. La luz es vital, el aula debe ser un espacio iluminado uniformemente, pero los rayos de sol no pueden molestar, tienen que ser indirectos, así que la orientación norte es esencial.

El colegio de Las Teresianas (1969), en Córdoba, de Rafael de la Hoz, el Colegio Mayor Casa de Brasil (1962), de Alfonso D`Escragnolle y Fernando Moreno, en Madrid, o el de Nuestra Señora de Santa María (1962), de Fernández Alba, también en Madrid, con las aulas que se repiten dispuestas para buscar el sol son dos buenos ejemplos de que la función no solo es una cuestión de estilo, sino la que organiza todo el edificio. Junto con la funcionalidad, la austeridad de medios era otro de los valores supremos del Movimiento Moderno y que según García Braña vuelve a tener razón de ser: “O sea, más humildad”.

¿Cómo lidiar co existente?

Escrito por mpierres o 22 Febreiro 2011

El Pais -Anatxu Zabalbeascoa- 21.02.2011

Buena parte de las obras de los próximos años deberán mejorar, ampliar, actualizar o remodelar edificios existentes. Así, muchos arquitectos se preguntan cómo lidiar con lo que existe, cómo hablar a edificios de otras épocas y cómo convivir con inmuebles preparados para otros usos y construidos para transmitir otros mensajes. Seis arquitectos en activo de diversa obra, ideología, situación profesional y económica responden a esta pregunta. Abrimos el debate a arquitectos y no arquitectos.

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Emilio Tuñón y Luis M. Mansilla:

Lo existente es el marco de actuación del arquitecto. Para la producción de la arquitectura, el respeto a ese marco es fundamental, tanto hablando en términos relativos al paisaje, como a la ciudad o al contexto histórico. Pero  es fundamental entender que lo existente no se refiere exclusivamente a una realidad física material, sino que existen otro tipo de contextos más amplios que están ligados a lo intangible… es lo que nosotros llamamos el “concepto ampliado del contexto”: la memoria individual y la memoria colectiva, los anhelos de las personas y las necesidades de la sociedad, los lenguajes individuales y los lenguajes universales…

Para nosotros la mejor manera de trabajar con el contexto supone una doble actitud. Por una parte el respeto a lo existente, ya sea tangible o intangible, y por otra la asunción de la responsabilidad que tenemos los arquitectos de construir los soportes donde se desarrollan las actividades de las personas, y por extensión de las sociedades, con el optimismo de un mundo mejor, necesariamente múltiple y diverso.

Porque no existe pasado, presente y futuro, sino presente del pasado, presente del presente y presente del futuro.

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FOTO: ROLAND HALBE

Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano:

Intervenir en un edificio ya existente exige tomar postura ante su transformación en el espacio y en el tiempo: consiste en última instancia en desvelar las leyes que la generaron y ser consciente de cómo se transformó a lo largo de su historia. Nos gusta imaginar que todo edificio es capaz de narrar cómo actuar en/sobre/junto a él: tan solo debemos saber leer las instrucciones que nos indican cómo extenderlo, envolverlo, vaciarlo, cubrirlo o fragmentarlo.

La idea del arquitecto como único responsable intelectual de un edificio se pone en cuestión al intervenir en un proyecto concebido previamente por otros, y ahí entraña la dificultad y la singularidad de la arquitectura frente a otras artes: nadie comprendería que un artista modificara una obra ajena en el campo de la música, la pintura, la literatura o el cine, pero todo el mundo acepta que un edificio puede ser modificado por otro arquitecto en algún momento de su historia.

Proyectar/rehabilitar/transformar arquitecturas preexistentes significa descifrar las intenciones de quien las proyectó en otro tiempo, ser capaz de interpretar un edificio como la suma de diferentes textos yuxtapuestos. Como aquellos libros que narran una historia dentro de otra y así indefinidamente, la transformación o ampliación de una obra arquitectónica se parece a la inserción de un nuevo capítulo en un texto siempre inacabado. Reconstruimos con otras palabras ideas que ya estaban presentes: recomponemos nuevos espacios que nosotros vemos y que probablemente el autor del proyecto original nunca imaginó así, al igual que hacemos nuestros los concebidos por otros antes que nosotros. La mejor manera de trabajar sobre lo ya existente es, en nuestra opinión, aproximarse a cada nueva situación sin juicios preconcebidos.

Museo de los Molinos en Palma. Foto Duccio Malagamba

FOTO: DUCCIO MALAGAMBA

Ricardo Flores y Eva Prats:

Trabajar en edificios antiguos tiene algo de estar de segunda mano, en sitios en cuya creación no has participado, jugando el papel de observador. Así, el trabajo comienza observando… cosas que han hecho otros, y que puedes juzgar desde fuera. Observas dibujando, lo registras todo, lo que te gusta y lo que no… hasta que pasa a ser un dibujo propio, un proyecto tuyo, que comienzas a modificar, adaptándolo al nuevo programa.

Nuestra manera de trabajar en edificios existentes es trabajar a partir de lo que nos encontramos, estirando, amplificando sus cualidades. En este sentido, este trabajo tiene algo de ir transformando unas cosas en otras, dibujándolo todo como un dibujo (o pensamiento) continuo, donde una cosa lleva a otra, hacia atrás y hacia adelante en el tiempo… borrando las distancias físicas y temporales. El libro Las Metamorfosis, de Ovidio, es una buena lectura sobre este tema.

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Íñigo García, Tomás Valenciano, Jon Muniategiandikoetxea, Javier Ubillos y Marta Álvarez, de VAUMM:

Para nosotros lo existente es la realidad en la que se desarrolla y opera la arquitectura.

En el proyecto lo existente es el contexto, mostrarse respetuoso con la topografía, reinventar lo vernáculo, tal vez contrastar el paisaje o crear un nuevo lugar. Se trata de leer las condiciones de entorno e integrarse en él respetando los equilibrios del contexto. Se trata de proponer algo nuevo dentro del proceso continuado que ha generado ese entorno. No existe el papel en blanco. Nos gusta lo que decía Oteiza, el que avanza creando algo nuevo lo hace como un remero, avanzando hacia delante pero rema de espaldas, mirando hacia  atrás, hacia el pasado, hacia lo existente para poder reinventar sus claves.

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FOTO: JESÚS GRANADA


Sara de Giles y Pepe Morales, de MGM:

El proyecto de ampliación o intervención sobre lo ya existente arranca, la mayoría de las veces, sobre una arquitectura en desuso, obsoleta o abandonada. Intervenir sobre estas preexistencias conduce a tener que reinterpretar los espacios y las historias; pero siempre es una interpretación, no un seguimiento fiel al dictado que los restos “oficiales” nos proponen.

El objetivo de esta interpretación es que dicha arquitectura vuelva a la vida hoy, dando respuesta a los requerimientos espaciales y de uso de nuestros tiempos.

En vez de la intervención de oficio, sobre las arquitecturas, proponemos, en coherencia con todo aquello que nos vamos encontrando en la obra, abandonar el proyecto hacia una búsqueda de las sugerencias de los restos, siguiendo los fenómenos y las sensaciones  a través de las ruinas, o en su caso, a partir del edificio de partida.

La posible lógica de este proyecto, es decir el criterio de intervención en estas situaciones, consistiría en descubrir espacios, texturas y materialidades. Escuchar entre los muros, averiguar entre las luces, o torciendo el rumbo de los restos averiguados.

Se trataría de hacerle el juego a este encuentro fortuito entre cuerpos, espacios y atmósferas. Este proyecto, (como documento técnico que precede a la obra a ejecutar), no existe; es preciso descubrirlo en cada visita de obra, en cada abandono, en cada rumbo.

Vicente Guallart:

La ciudad es energía informada, una acumulación de esfuerzo humano y material construido a lo largo de siglos. La ciudad y la arquitectura del siglo XX fueron estructura y función. En el siglo XXI se les superpondrá un metabolismo. La arquitectura, como la naturaleza, tiende hacia la autosuficiencia, a partir de la regneración de edificios y ciudades construidas sobre las que se aplicara la lógica de producción distribuida de la sociedad de la información.

La arquitectura y la ciudad se construyen, se deben construir, no tanto para lograr la eficiencia de un sistema abstracto, sino para el bienestar del hombre.

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Espacio público en el puerto de Keelung, Taiwan, creando una gran plaza sobre el mar, en el centro de la ciudad, hoy cruzada por vías de circulación de alta capacidad.

Modelando a cidade

Escrito por mpierres o 9 Febreiro 2011

La Voz de Galicia - Felipe Peña - 09.02.2011

No es solo el urbanismo de Galicia el que queda medio vacío con su desaparición, sino una cultura del pensamiento en la que nada es ajeno para quien mantiene su mente activa: territorio y política; las ciudades son para que la gente viva en ellas. Desdeñaba los artificios que exageran el valor de los signos afirmando que lo urbano debe ser primero pensado racionalmente. Este aparentemente leve territorio para su trabajo le apasionaba, entre otras cosas porque, como muchos de su generación, creía que el mundo podría llegar a ser mas justo modelando con precisión las calles y las plazas de las ciudades. Ofrecía audiencia a lo razonable y se enfrentaba desasosegado a lo imaginativo, pero nunca dejaba de acercarse, curioso, generoso y sonriente, hacia sus interlocutores menos científicos. No era solo el artífice de bellas palabras que tantas veces le reprochamos con envidia, sino una mente despejada y ágil capaz de organizar un conocimiento con un discurso; muchos de ellos están en la memoria de sus alumnos y ex alumnos de la Escuela de Arquitectura de A Coruña. Empezó a trabajar en el territorio de Galicia con el Plan Ciudad de las Rías y el grupo EUSA, al que Albalat propuso para desarrollar su idea metropolitana, y sus labores continúan luego en los más delicados tejidos históricos y más frágiles espacios de Galicia. La Ciudad Difusa de Oporto a Ferrol o el espacio rural de Ourense son las últimas tareas que había decidido tomar en sus manos en los últimos días; sus compañeros de la Oficina de Planeamiento los continuarán. Sus pasiones se centraban en la organización de nuestros espacios. Nuestras ciudades echarán de menos sus palabras.

Vigo, a estrana cidade

Escrito por mpierres o 4 Febreiro 2011

El Pais - Blog Paco Nadal - El Viajero- 02.02.2011

El MARCO, el Museo de Arte Contemporáneo de Vigo

Sigo mi viaje por Galicia. Voy subiendo desde la desembocadura del Miño, es decir desde la frontera con Portugal, hacia las Rías Baixas. Y mi siguiente parada es Vigo.

Vigo siempre me ha parecido una ciudad extraña. En el imaginario colectivo del viajero Vigo es una ciudad industrial, moderna, bulliciosa, caótica y demasiado transformada. Es verdad que no tiene la monumentalidad del casco histórico de Pontevedra o de Santiago.

Pero Vigo tiene un punto especial, una faceta cosmopolita y cultural, canalla y burguesa a la vez, que la hace envidiable. Hay algo que engancha en esta ciudad que ha crecido sin respetar su pasado (ves fotos de lo que fue la Ribeira del Berbés y de lo que es ahora y te caes muerto), pero que es vibrante y dinámica. Que tiene rincones aún de sórdido puerto de ultramar, con lupanares en los callejones que suben a la praza do Rei que traen memorias de las putas tristes de García Márquez. Y rincones fabulosos como la rúa Príncipe o la rúa Colón, con la mejor arquitectura burguesa de España, palacios eclécticos de poderosas fachadas, importantes galerías de arte, algunos de los mejores museos de Galicia.

Muchos piensan que la movida de los 80 fue un invento de Madrid y de Tierno Galván. Pero Vigo fue la co-capital de aquella experiencia que dejó grandes grupos y grandes obras, y también muchos damnificados por el camino.

Si queréis descubrir esta cara vanguardista de la ciudad más industrial de Galicia, os recomiendo dos museos:

Por un lado, el MARCO, el Museo de Arte Contemporáneo, una inteligente rehabilitación de los antiguos juzgados de la rúa Príncipe. Las salas giran en torno a un patio circular cubierto que tiene más de terma romana que de cárcel municipal decimonónica. Ahora mismo (y hasta el 24 de abril) hay colgada una exposición retrospectiva del fotógrafo gallego Virxilio Vieitez que os recomiendo vivamente.

El otro espacio es el Museo do Mar de Galicia, una genial intervención de César Portela, uno de mis arquitectos más respetados, junto con el italiano Aldo Rossi sobre una antigua fábrica de pescado a orillas del mar, camino de la playa de Samil. El museo engloba de manera portentosa las viejas naves industriales, las nuevas construcciones, el faro, el espigón, las ruinas de un castro de la Edad del Bronce que aparecieron debajo y el mar, como un elemento más. Una pasada de edificio.

Formas extrañas y sugerentes para una ciudad extraña y sugerente.

Y este es el Museo do Mar de Galicia

As celosías de Foster

Escrito por mpierres o 4 Febreiro 2011

El Pais - Anatxu Zabalbeascoa - 4.01.2011

Foster abu dhabi 3

El primer edificio que Norman Foster inaugurará este año forma parte de un mundo que quiere ser nuevo y para hacerlo rebusca entre lo de siempre. Foster ha diseñado el escenario para que el mercado central de Abu Dabi cambie de mercancía sin cambiar de naturaleza. ¿Será posible? El arquitecto británico ideó en uno de los barrios más antiguos de la ciudad un mercado que explica así: “Hemos querido huir de la idea del centro comercial global para hacer de la tradición vernácula una propuesta para el mundo”. Su conjunto de edificios de mediana altura, con un parque público de jardines en la azotea, con claustros, tres torres arrinconadas, para no molestar, y mucho aparcamiento subterráneo cuenta con varios de los elementos característicos de la arquitectura islámica: celosías y pérgolas, arcilla y ventilaciones naturales. Así, el propio arquitecto ha descrito el proyecto como un “microcosmos que unirá lo ordinario y el lujo, la artesanía y la comida”. Y será cierto que los bolsos de Gucci se compren al lado de las frutas, pero también lo es que el conjunto permitirá otro tipo de convivencia, la que da la mano a las oficinas y los comercios, a las boutiques y a los hoteles. ¿Habrá espacio para un mercado tradicional?

La convivencia tipológica ordenada está más cerca de los proyectos llegados con paracaídas que de los mercados tradicionales, en los que lo que abunda es el caos y las formas, siempre cambiantes y en realidad “deformadas”, son todo menos contenidas y precisas. El nuevo y pulcro mercado de Abu Dabi ambiciona, además, convertirse en centro urbano. Parte con la ventaja de su emplazamiento, en uno de los barrios más antiguos, y deja claro la idea de convivencia sobre todo comercial que Foster lee en un centro urbano.

El ambicioso doble idioma de convivencias de Foster está también presente en la escala del proyecto, que, con las torres agrupadas contribuye a definir un nuevo skyline para la ciudad al tiempo que con los patios, las terrazas y las áreas porticadas quiere acercarse a la escala humana del usuario.

Como muchos de los trabajos del último Foster, este mercado alcanza una escala internacional con ideas tradicionales como la ventilación natural y los edificios consumidores de energía limpia. Que el futuro eche mano de la tradición para solucionar los problemas del pasado reciente da que pensar. Y exige que lo hagamos.

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