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Publicado por mpierres o 10 Agosto 2010

http://www.coagpontevedra.es/?p=3938

Hoxe, martes, día 10 de Agosto, saíu publicado na web do Concello de Pontevedra o anuncio e bases que rexirán o CONCURSO CON INTERVENCIÓN DE JURADO PARA LA SELECCIÓN DEL ANTEPROYECTO DE REHABILITACIÓN DE ZONA DEGRADADA POR LAS TRASERAS DE LOS EDIFICIOS DE LA MANZANA 135 DE PONTEVEDRA, FRENTE AL SANTUARIO DE LA VIRGEN PEREGRINA.
O fin [...]

 

Esta vendo Revista de prensa

Maxia nas paredes brandas

Escrito por mpierres o 8 Setembro 2010

muro_autoportante_papelEl Pais- Diseño - ANATXU ZABALBEASCOA - Madrid - 07/09/2010

¿Qué genera un espacio? Los arquitectos debaten si la luz los determina tanto como la tectónica, pero los canadienses Stephanie Forsythe (Vancouver, 1970) y Todd MacAllen (Vancouver, 1966) sostienen que es lo pequeño y lo invisible (el tacto) lo que conserva todavía un potencial por explotar en la experiencia física de los espacios. Para demostrarlo, llevan cinco años investigando, y comercializando, soluciones arquitectónicas realizadas con papel.

Forsythe estudió arquitectura en la Cooper Union de Nueva York. Tras trabajar con Steven Hall en Manhattan, en 1996 eligió especializarse en diseño medioambiental y al hacerlo coincidió con su socio Todd MacAllen, que había estudiado carpintería antes de convertirse en arquitecto. Con ese pasado, y tras vivir varios años en Finlandia, decidieron que su estudio se dedicaría a investigar soluciones económicas que tuvieran en cuenta las culturas locales. De nuevo el interés por lo pequeño y lo invisible. Son muchos los diseños que han firmado en una década de trabajos conjuntos: un par de casas, varios pabellones, lámparas de agua o copas en las que los líquidos aparecen como una materia flotante, pero fue un amigo empresario, Robert Pasut, el que les animó a rentabilizar su imaginación.

Así nació el estudio Molo -www.molodesign.com-, con Pasut como tercer pie del grupo. Y fue precisamente esa pata empresarial la que los animó a realizar sus muebles en papel prensado. El proceso fue escalonado. Tras un taburete llegaría una escalera; tras los peldaños, una pared de papel, después un muro autoportante y un sinfín de nuevos elementos constructivos.

Su último invento ha sido añadir luz al papel. Las construcciones modulares pueden hoy esconder un dispositivo de leds que permite retroiluminarlas. El efecto es irreal. Si las mejores pantallas de lámpara son de papel, imaginen una habitación en la que son las paredes las que emiten la luz. Hoy Forsythe y MacAllen se ven capaces de diseñar cada uno de los componentes de una vivienda utilizando solo papel. Y a su afición por explotar el tacto le han añadido el nuevo divertimento de las ilusiones ópticas que transforman muebles en lámparas.

En 2002, cuando empezaban a trabajar juntos, un jurado compuesto por el japonés Tadao Ando y el francés Jean Nouvel eligió un proyecto suyo para la futura Casa Nebuta (un festival en el que se escenifican historias) de Aomori, al norte de Japón. Tras una larga espera, el año pasado comenzó a levantarse el edificio y esta temporada la revistaArchitectural Review lo ha elegido como el más prometedor para el año próximo. Ese museo de Nebuta, un prisma envuelto en cintas de acero que, asimétricas y replegadas, recuerdan a jirones de papel en movimiento, estará listo en 2011, pero habla ya el idioma de sus autores, capaces de levantar un muro blando, flexible y autoportante con la única ayuda de un imán. “Lo pequeño y lo no visible, pero susceptible de sorprender al tacto, encierra un potencial por explorar”, dicen. Sin embargo, recuerdan, con insistencia y con una incesante producción, que todo empezó rasgando tiras de papel.

Gallego Jorreto, o dignificador cultural

Escrito por mpierres o 6 Setembro 2010

El Correo Gallego - Mario Álvarez - 06.09.2010

O conselleiro de Educación entregoulle o premio Celanova Casa dos Poetas ao arquitecto e urbanista// No acto houbo unha homenaxe a Celso Emilio Ferreiro

O arquitecto e urbanista Manuel Gallego Jorreto recibiu onte, de mans do conselleiro de Educación e Ordenación Universitaria, Xesús Vázquez, o premio Celanova, Casa dos Poetas 2010, en recoñecemento á súa traxectoria profesional. Durante o acto, organizado e realizado pola Fundación Curros Enríquez e que se desenvolveu na Casa do Concello de Celanova, realizouse unha homenaxe a Celso Emilio Ferreiro no XXXI cabodano do seu falecemento.

Na súa intervención o titular autonómico de Educación reafirmou “o compromiso da Consellería de Educación coa Fundación, organizadora” destes galardóns ao tempo que aproveitou para felicitar o arquitecto Manuel Gallego Jorreto, “un galego que ten demostrado ao longo da súa traxectoria o seu amor e coñecemento do patrimonio cultural, a súa visión de futuro na propia obra creativa e, sobre todo, o compromiso con todo o que Galicia representa”, segundo argumentou.

Vázquez destacou o labor de- senvolvido por Manuel Gallego Jorreto nos ámbitos específicos do deseño arquitectónico, no que xa ten abarcado desde os edificios administrativos e oficiais como os da Xunta de Galicia en San Caetano (Santiago de Compostela) ata as vivendas unifamiliares localizadas nos concellos de Oleiros (A Coruña) e de Corrubedo (Ribeira).

Todo isto, lembrou, pasando polos espazos culturais e históricos como as casas de cultura de Valdoviño ou Chantada, ou o Museo de arte sacra da Colexiata de Santa María na Coruña, así como o centro cívico na rúa Colón de Ourense.


Traxectoria.
Co recoñecemento, segundo informou a Xunta nun comunicado, o galardoado viu recoñecido o seu traballo pola contribución á dignificación da cultura galega e de Galicia desde un ámbito tan importante como é o da arquitectura.

Durante o acto, Gallego Jorreto recibiu unha medalla de prata conmemorativa do galardón, que é obra do escultor ourensán Acisclo Manzano, na que se realiza un alegato simbólico da figura dos tres grandes poetas de Celanova -Celso Emilio, de Manuel Curros Enríquez e Castor Elices-. Ademais entregóuselle un diploma acreditativo no que se recolle un fragmento da acta.

Antes da entrega dos presentes ao persoeiro premiado, os asistentes realizaron unha ofrenda floral diante do monumento de Celso Emilio Ferreiro.

Nese momento, o presidente da Fundación Curros Enríquez, Antonio Mouriño Villar, presentou o acto, no que tamén actuou a formación musical Haulodia, e o novo patrón da Fundación Curros Enríquez, Felipe Ferreiro, fixo unha emotiva lembranza do poeta e galeguista Celso Emilio Ferreiro, no XXXI cabodano do seu falecemento.


ASISTENCIAS
. Hai que indicar que na entrega do premio que organizou a Fundación Curros Enríquez, estiveron presentes, entre outras personalidades, o vicepresidente do Parlamento, José Manuel Baltar; o presidente da Deputación provincial de Ourense, José Luis Baltar; o presidente da Real Academia Galega, Xosé Luis Méndez Ferrín; o secretario xeral de Política Lingüística, Anxo Lorenzo; o director xeral de Promoción e Difusión da cultura, Francisco López Gutiérrez e o delegado da Xunta de Galicia en Ourense, Rogelio Martínez.

A modernidade aerodinámica de Fuller

Escrito por mpierres o 4 Setembro 2010

Buckminster Fuller posa junto a su Dymaxion Car y con su cúpula de ojo de mosca en Snow Mass (Colorado) en 1980, que desarrolló en los años treinta.- ROGER WHITE STOLLLER

Buckminster Fuller posa junto a su Dymaxion Car y con su cúpula de ojo de mosca en Snow Mass (Colorado) en 1980, que desarrolló en los años treinta.- ROGER WHITE STOLLLER

El Pais - JAVIER MADERUELO 04/09/2010

Una exposición y un libro auspiciados por Norman Foster muestran la energía utópica del creador

La independencia de Estados Unidos como colonia inglesa trajo como consecuencia la necesidad de inventar un mundo nuevo en un territorio literalmente baldío y desconocido. El último de los episodios de aquella conquista lo protagonizaron dos personajes que coincidieron en diferentes ocasiones a lo largo de su vida y que se estimaron mutuamente. Me refiero a John Cage (1912-1992) y Buckminster Fuller (1895-1983), últimos descendientes de una estirpe de aventureros que tuvo que servirse del ingenio para sobrevivir a las adversidades que surgían en la ocupación de nuevos territorios. Fuller representó lo mejor del espíritu norteamericano: capacidad de innovación, sentido promocional y pragmatismo técnico.

Sin lugar a dudas, Buckminster Fuller fue todo un pionero en un siglo XX prolífico en la creación de personajes que idearon y produjeron los hechos y los inventos más increíbles e insólitos, desde teorías científicas y artilugios mecánicos hasta obras de arte que sorprendieron al mundo por lo inusitado de sus propuestas. Después de que en el siglo XIX el conocimiento se fragmentara en ciencias específicas y estas en especialidades, los sabios como Goethe dejaron de existir para dar paso a la raza de científicos y técnicos expertos en las minucias, hábiles en lo concreto, profundos en los detalles pero, por lo general, tediosamente metódicos y sin ingenio. Por eso sorprenden personajes como Buckminster Fuller que, desde una geometría pragmática, sin apoyo algebraico, ejerció de ingeniero y cartógrafo. La lista de personajes que lucharon contra las convenciones puede ser extensa, pero pocos como Bucky Fuller hicieron tabla rasa de lo que se sabía hasta entonces, sin despreciarlo, y reinventaron el mundo a la medida de sus intuiciones.

Fuller ha pasado a la historia por sus cúpulas geodésicas cuando logró aparecer retratado en la portada de la revista Time, pero, en verdad, su importancia es muy grande en la cultura estadounidense, ya que él representa la modernidad en un país profundamente conservador. Mientras que la asunción de la modernidad en Europa fue un tema de carácter filosófico y cultural, en Estados Unidos se redujo a un asunto técnico que se resolvió cuando la mecanización tomó el mando. Es aquí donde el ingenio de Fuller acierta en la diana inventando un automóvil con pretensiones de llegar a ser el supercoche anfibio del futuro o una especie de avión terrestre sin alas. Fracasado el proyecto, no se rindió y propuso construir casas de aluminio livianas que pudieran ser fácilmente transportables. De ahí pasó a idear cúpulas basadas en la indeformabilidad del tetraedro, consiguiendo sus famosos cascarones geodésicos, como el construido para la Expo 67 de Monreal, con sus 76 metros de diámetro y una altura de 61 metros. Sin contar con sus ideas sobre una “ciencia del diseño” o un nuevo sistema de proyección cartográfica que permitió una representación insólita del planeta Tierra.

La utopía de Fuller, de la que surge un auténtico raudal de propuestas e inventos, consistía en el intento de cambiar el mundo por medio de contribuciones individuales y con ello beneficiar a toda la humanidad. La filosofía intuitiva de Fuller tiene su origen en el trascendentalismo de Ralph Waldo Emerson que impregnaba la Universidad de Harvard, en la que comenzó Fuller unos estudios universitarios que abandonó pronto. Emerson había predicado una vía intuitiva, basada en la capacidad de la conciencia individual, de la que participó Fuller en todas sus empresas.

Como “científico del diseño” acuñó la fórmula “hacer más con menos”, lo que le llevó a idear formas y estructuras que redujeran costes de producción o de energía, como coches aerodinámicos o cúpulas geodésicas livianas, esto le condujo a desarrollar una serie de conceptos que expuso en gran cantidad de libros que editó y para los que ideó neologismos como “efemeralización”, “sinergia” y “tensegridad”. Por poner un ejemplo, esta última palabra surge de la contracción de los términos tensional e integrity y la utilizó para designar las estructuras cuya estabilidad depende del equilibrio que se consigue entre fuerzas de tracción y compresión cuando son puestas en tensión.

Su pensamiento trascendentalista y sus experiencias mecánicas le condujeron a ser consciente de lo limitados que son los recursos que posee la Tierra, siendo uno de los primeros que se preocupó por conseguir diseños de bajo consumo y por el empleo racional de los recursos, denunciando la dependencia del petróleo y abogando por la energía solar y eólica, cuando aún no existían posibilidades para conseguirlas, acuñando en sus escritos la imagen de la “nave espacial Tierra”.

La editorial Ivorypress presenta ahora un libro donde se muestra uno de estos inventos de Bucky Fuller, su Dymaxion Car, un automóvil que desarrolló en los años treinta, que se movía a más de cien kilómetros por hora y que era capaz de evolucionar como una bailarina. Después de haber transcurrido más de setenta años de la producción de los únicos tres prototipos de aquel invento fallido, el célebre arquitecto inglés Norman Foster, que conoció y colaboró con Fuller durante los últimos años de su vida, ha llevado a cabo, a su costa, la realización de un cuarto prototipo de aquel mítico automóvil de tres ruedas que pretendía ser una mezcla de barco, avión y coche, aunque en realidad el vehículo sólo podía rodar por una carretera provisto con el motor V8 de un Ford, pero el talante visionario de su inventor previó que aquel automóvil estaba destinado a revolucionar los medios de transporte. Precisamente fue el carácter visionario, futurista y utópico de su creador lo que ha dotado de cierta profundidad ideológica al invento, siendo hoy admirado como una auténtica obra de arte.

El empeño de Norman Foster, al realizar una réplica lo más exacta posible del tercero de los prototipos del Dymaxion Car, es también encomiable. Para ello, ha tenido que operar como un historiador sobre los documentos, los datos y las imágenes que han sobrevivido al tiempo y como un arqueólogo sobre los pecios del naufragio de aquella empresa de Fuller. El resultado es la construcción pieza a pieza de un coche, trabajando durante tres años hasta conseguir resolver todos los enigmas sobre sus mecanismos y detalles. El automóvil conseguido merece la pena, se trata de un vehículo de aspecto futurista, con forma de gota de agua, para ofrecer la menor resistencia al viento y con tres ruedas, para conseguir la máxima estabilidad. El diseño se inspiró en los zepelines, y para conseguir la eficacia formal que Fuller deseaba invirtió la disposición hasta entonces tradicional de los elementos del automóvil, ubicando el motor atrás, con el radiador hacia el interior y una tronera para tomar aire, la tracción delantera y la dirección en la única rueda trasera, que funciona como el timón en un barco.

A la vez que diseñaba y construía el prototipo no paró de recurrir a las más ingeniosas formas de promoción, empezando por el propio título del automóvil, Dymaxion, palabra que surge de la contracción, inventada por el publicista Waldo Warren, al reunir las palabras más repetidas por Fuller en sus explicaciones: dinamismo, máximo y tensión. Él mismo fundó una revista, Shelter, en la que publicó en 1932 una descripción del coche fantástico con unas fotografías de un modelo en madera realizado por su amigo el escultor Isamu Noguchi. Visto en retrospectiva, la empresa de fabricar un coche como Dymaxion estaba abocada al fracaso, sobre todo teniendo en cuenta los avances que en esa década realizaron ingenieros como Hans Ledwinka, Ferdinand Porsche o Pierre Boulanger, pero la fe voluntariosa y utópica de Fuller y sus socios fue admirable, tanto como la de Norman Foster al reconstruir no sólo el vehículo sino toda la historia de ese momento del diseño técnico.

Bucky Fuller & Spaceship Earth. Ivorypress Art + Books. Comisarios: Norman Foster y Luis Fernández-Galiano. Hasta el 30 de octubre. Comandante Zorita, 48. Madrid. Buckminster Fuller. Dymaxion Car. Foster + Partners. Ivorypress, 2010. 223 páginas. 59,90 euros.

Lugo: Comenzan as obras para a nova sede da Policía Local

Escrito por mpierres o 2 Setembro 2010

nueva-sede-policial-lugoLa Voz de Galicia - Enrique G. Souto - Lugo - 2/9/2010

El lunes comenzarán las obras de construcción de la nueva sede de la Policía Local y de Protección Civil, en San Fiz. Así lo anunció ayer el alcalde, José López Orozco, que acompañado de su delegado de Protección da Comunidade, José Rábade, presentó el proyecto del nuevo inmueble. Las características del edificio, cuya construcción no podrá prolongarse más de once meses, fueron explicadas por el arquitecto Jaime Blanco, del estudio Mestura, que ganó el concurso convocado por el Concello para diseñarlo. Tanto el PP como en ámbitos sindicalistas de la Policía Local lamentan que no se consultase a los miembros del citado cuerpo de seguridad para conocer las necesidades reales.

Orozco recordó que, una vez que finalicen las obras, la Policía Local se trasladará a la nueva sede y quedará libre la antigua cárcel, que será reformada para convertirla en un centro de usos múltiples; en estas instalaciones quedará una oficina de la Policía Local.

El arquitecto Blanco señaló que en el sótano estará el aparcamiento, con capacidad para 46 vehículos, además de los almacenes y la sala de tiro. El edificio tiene forma de U, con una pata más larga que la otra; en la nave de mayor tamaño, destinada a la Policía Local, en la planta baja estará el acceso, así como el local de atestados y una sala de espera, además de los vestuarios. En el ala correspondiente a Protección Civil, habrá una sala de reuniones y dos despachos para administración. En la zona común a los dos cuerpos, en la planta baja habrá una sala polivalente.

En la primera planta de la Policía Local habrá una sala de reuniones y locales para los distintos departamentos; en la de Protección Civil, cuatro dormitorios con literas y una oficina. En el espacio común a los dos cuerpos citados estará el centro de mando y una sala de telecomunicaciones.

El representante de Mestura, un estudio catalán, explicó que las mejoras ofrecidas por la empresa adjudicataria de las obras permiten que, como señaló el edil Rábade, el edificio se entregue en su día llave en mano, es decir, equipado y, según parece, listo para ser usado.

Arquitectura e veran 4: Arquitectos-mirlo e arquitectos-ruiseñor

Escrito por mpierres o 2 Setembro 2010

the-hepworth-en-wakefieldEl Pais- Anatxu Zabalbeascoa - 31-08-2010

 

Con su pico amarillo y su larga cola, el mirlo canta con voz pastosa “de una manera levemente ácida y en otros momentos dulcísima”. Explica Josep Pla que es uno de los pájaros que llevan el exhibicionismo hasta la desaparición. Su presencia fugitiva es su coquetería. Juega a esconderse y a exhibirse. Sus plumas son oscuras, pero es un pájaro burlón. Su canto es sorprendente. Cuando inicia un trino, las primeras frases causan una impresión de seriedad auténtica: parecen un reflejo de sentimientos musicales graves, elevados incluso ligeramente severos. Pero, de repente, el canto adquiere otro aspecto. Aparece una frase musical aberrante, descoyuntada. Sus primeras frases se habían producido en un sentido ascendente. Pero en lugar de rematar la elevación, todo queda destruido. Y aparece el pájaro burlón, cínico. Lo hacen siempre. No pueden evitarlo.

Contaba Josep Pla que el canto del mirlo no es susceptible de ningún progreso. Que los mirlos son como la vida: “En el momento de dar el do de pecho sublime resulta que se deshinchan y hacen el ridículo. Los mirlos nos enseñan a tener de la providencia una idea modesta.

El ruiseñor es el antimirlo. “Su destino es tomarse las cosas en serio. No es exhibicionista. Es casi invisible. No tiene vistosidad ni coquetería. Sus dimensiones son pequeñas, sus colores apenas se recuerdan. Pero el ruiseñor no falla nunca en los crescendos. Remata siempre sus frases con una elevación y una temperatura perfectas. Es un pájaro tan severo, de una educación tan rígida, que estoy seguro de que preferiría romper su garganta y morirse antes que le fallase la figura musical que elabora”, escribe Pla observando en Oxford a los mirlos un amanecer y añorando a los ruiseñores de su pueblo. Para entonces una ya se ha puesto a pensar en una ornitología de la arquitectura que, más allá de distinguir entre dandies y hacendosos, podría diferenciar entre cartesianos y artistas.

Lo vemos todo el tiempo. El cartesiano es un arquitecto que halla seguridad en los números exactos, redondos. Precisa que las cuentas le cuadren. Se mueve cómodo entre las referencias de su biblioteca, pero es la simetría la que le proporciona paz de espíritu. Para él los ángulos rectos son la medida de un trabajo bien hecho. El arquitecto cartesiano ha entendido que la modernidad es desnudar y simplificar y a esa ascesis dedica todos sus esfuerzos. No es que no le interesen las curvas, los colores, las emociones, los espacios inesperados u otros materiales más allá de los nobles, es que decidió excluirlos de su campo de actuación por miedo a perderse sin asideros. Lo último que haría sería saltarse sus propias normas. Como en todos los fundamentalismos, sabe que en el límite está su fuerza. Y hace lo mismo con su vida. Viste siempre de negro para no meter nunca la pata. Pero en realidad, se encierra en ese uniforme para tener un problema menos. El asunto es más evitar las dudas que afrontarlas. Y lo mismo hace con sus edificios. Evita estridencias. También tentaciones.  Naturalmente, cuando uno de estos arquitectos se lanza a inclinar un pilar el peligro de resultar tímido, inocente o cómico crece. De la misma manera que sobre un mantel blanco brilla más una mancha de vino que sobre un mantel estampado. Así, el arquitecto cartesiano se lo piensa mucho antes de lanzarse a caminar sin muletas. No basta abrocharse el cinturón de seguridad para conducir bien. Pero ellos viven dedicados al cumplimiento estricto de todas las normas. Con todo, hay cartesianos, como David Chipperfield, que de repente se sienten con ánimos de saltarse sus propias normas. El británico lo ha hecho en el museo Hepworth que ha concluido en Wakefield (Reino Unido). Y el resultado proporciona la triple alegría de haber intentado hacer algo, de haber sabido cuándo intentarlo y, finalmente, de haberlo logrado. Aunque el logro es subjetivo y ante esa duda, un cartesiano amante de certezas se pierda.

El arquitecto artista es otra cosa. No le interesan las certezas. Y no es que las ensaye, las fuerce o las planifique, simplemente es que no puede evitar la atracción de las dudas y la afinidad de las mezclas. Tal vez más guiado por las emociones o las impresiones que por los cálculos, el artista ve donde otros no perciben nada. Pero no es un mero observador.  Sabe digerir las impresiones. Es la digestión lo que lo hace artista. Visitando edificios, como Pla observaba a los mirlos, uno llega a pensar que, incluso en arquitectura, la genialidad es algo genético. Sólo se refina la puntería. Pero no se puede obtener por muchas normas que uno se autoimponga. Alvar Aalto fue un artista. Arne Jacobsen, un sobresaliente cartesiano. Un tipo tan responsable que ensayó ser otro con el diseño, no con los edificios.

El arquitecto artista sabe rectificar. No es esclavo de un estilo, pero sí de su propia necesidad de dar rodeos, de no conformarse. Ese imperativo que le mueve a idear  no forma parte de su voluntad. Está dentro de él. Tampoco lo puede evitar. No se apoya en muletas ni en estilos ni en lecciones aprendidas. Tiene la mente abierta. O completamente cerrada a lo que no sea hacer lo que considera que debe hacer. Pero no da explicaciones. No es una lección la que le ha llevado a ser como es. Son sus vísceras tanto como su cerebro, y la reacción de éstas ante todo lo que es capaz de asimilar. Así, el artista no busca teorías que expliquen sus ideas. Si acaso, las explica en simple, como si se las contara a su madre. Es en su madre en quien piensa cuando trabaja. En realidad, cuando idea un edificio lo que busca es averiguar algo. Ponerse a prueba. No se trata de demostrarse nada a sí mismo. Ni a nadie. Se trata de comprobar una intuición. En realidad, el artista tiene alma de científico. El cartesiano está más cerca de un notario. El primero adora partir de cero. El segundo vive cómodo entre los límites de una disciplina autoimpuesta. Llama orden a lo que podría ser rutina. Responsabilidad a lo que podría ser conservadurismo. Pero es un tipo realista y sabe que artistas hay muy pocos. Y ambiciosos (cegados por esa ambición) muchos más. Qué destino complicado tener que atreverse sin poder ser osado.

No hace falta ser ornitólogo para reparar en el comportamiento de los pájaros. También puede uno dedicarse a observar en un campo de futbol. En el pasado mundial Carles Puyol, tras cabecear el gol que haría pasar a España a la final ante la portería alemana explicó que, en la final, ante Holanda, él seguiría dándolo todo.
-“Siempre lo hago. No tengo el talento de alguno de mis compañeros. Lo mío es salir al campo y entregarme”.

Los cartesianos, cuando cumplen con sus propios objetivos de una manera severa e iluminada, pueden llegar a ser artistas. Mies van der Rohe es el cartesiano artista. El problema, como con los pájaros (imagino), se da cuando uno no sabe bien lo que es. Ni siquiera lo que quiere llegar a ser. Y sin saber ya quiere ser.  El mirlo y el ruiseñor quizás sean pájaros que se complementan –continúa Pla-. En el mundo tiene que haber de todo, al parecer.

Os arquitectos vigueses rebélanse contra o primeiro plan xeral de ordenación urbana

Escrito por mpierres o 1 Setembro 2010

La Voz de Galicia - 1/9/2010 - Vigo

La delegación en Vigo del Colegio Oficial de Arquitectos publicaba, el 17 de septiembre de 1967, un manifiesto en el que expresaba su oposición al proyecto de Plan General de Ordenación Urbana, que entonces estaba en período de exposición pública. Los arquitectos Francisco Castro, Emilio Salgado, Fernando Gallego, Desiderio Pernas, Jaime Riera, Alberto Baltar, Jaime Garrido, Arturo Fraga, Fernando Araújo, Antonio Román, Pedro ALonso, José Bar Boo, Fernando Molíns, Antonio Cominges, Tomás Pérez-Lorente, Francisco Yáñez, Severino González y Agustín Pérez Bellas resumían en varios puntos las razones de su rechazo.

Señalaban el incumplimiento de la Ley del Suelo de 1956, tanto en desarrollo del planeamiento como en el índice de edificabilidad, pero también la irreconciliable situación creada dentro de la zona ordenada entre los planes parciales legalmente aprobados y el criterio de la nueva ordenación. Criticaban que el plan presentaba una zonificación inadecuada para el desarrollo armónico de la ciudad, «que va a crear graves problemas de carácter social». En este mismo sentido, criticaban la red de viales, «que convertirán en más angustioso el problema del tráfico, en lugar de resolverlo».

Control del ministerio

La redacción del plan fue una imposición del Ministerio de Vivienda, y da comienzo en 1961, bajo la dirección de un arquitecto vinculado al ministerio. La corporación municipal defendió los intereses de los promotores, lo que provocó la dilación de los trámites, e incluso una vuelta a empezar en 1969.

Solo el cambio de criterios del ministerio, y el propio crecimiento de la ciudad permitió la aprobación del primer plan general vigués en 1972. Los arquitectos vigueses de entonces tuvieron una visión más próxima al urbanismo que a la especulación.

 

Video RTVE.es: “Arquitecta, mileurista y en paro”

Escrito por mpierres o 31 Agosto 2010

alexiaRTVE.es - MIRIAM HERNANZ / R.J. SIMÓN MADRID 03.03.2009

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Cuando siendo una adolescente Alexia Maniega decidió estudiar Arquitectura, nunca imaginó que después de toda una década de estudios quedaría en paro nada más ingresar en el mercado laboral. Una profesión tan cualificada significaba, en aquella época, trabajo seguro.

Pero las turbulencias económicas han impactado de lleno en los profesionales de gran formación académica y de sectores que rara vez registran paro, que han visto cómo sus esfuerzos en la universidad no están siendo recompensandos ni con un sueldo digno ni con un trabajo “en lo suyo”.

Alexia llevaba seis meses trabajando en una ingeniería cuando su jefe la convocó a una reunión. Junto a ella, el resto de compañeros que habían entrado a la empresa a la vez. “Nos explicaron que en el departamento de arquitectura nunca habían tenido que echar a gente, siempre había trabajo. Pero que en ese momento todo estaba parado y tenían que despedirnos”, recuerda.

“En la carrera jamás pensé que me pasaría algo así. Era una etapa muy floreciente, en la que se construía mucho… Muchos de mis profesores me ofrecían trabajos y llegó un momento en que tuve que decir no a muchas ofertas porque mi prioridad era terminar la carrera”, sostiene.

Su despido y el del resto de sus compañeros arquitectos fue una decisión insólita, pero que sí podía llegar a esperarse, ya que la mayoría de proyectos que encargaban a la empresa terminaban en agua de borrajas. “Había empezado a ahorrar, pero por mucho que ahorres, en seis meses no te da para mucho”, asegura resignada.


“Tengo edad para vivir fuera de casa”

El despido le llegó un mes después de que se independizara junto a su novio José Miguel, también arquitecto. En medio de la ilusión de montar su nueva casa -”la mayoría son muebles prestados o regalados”- recibieron el jarro de agua fría. Un inmueble de 60m2, por el que pagan 800 euros de alquiler y situado en el madrileño barrio de Lavapiés, pasó de ser su ilusión a su preocupación, al no contar con ingresos fijos. “Mis prioridades ahora son pagar el alquiler, las facturas y llenar la nevera”, dice Alexia.

“Antes sí que pensaba: si ahorro un poco me puedo ir de vacaciones a un lugar más lejano. Ahora sólo pienso en cubrir gastos”, reconoce esta joven de 30 años que sostiene que “ya tengo edad para vivir fuera de casa de papá y mamá. ¡Es lo único que pido!”.

“¿Mis ingresos? A día de hoy, ninguno. No tengo ningún ingreso. Cuento con el respaldo de mi pareja y mis padres“. Ésa es la agónica situación económica que atraviesa y a la que intenta hacer frente desde el optimismo y el trabajo.

Alexia busca empleo cada mañana. Manda currículos por internet y dedica muchas horas a preparar proyectos que presentar a los concursos públicos que van saliendo. Una vía de salida a su situación en la que cada vez se encuentra más “competidores”. “Antes se presentaban 25 ó 30 proyectos a un mismo concurso público… ahora puede haber hasta 300 solicitudes. Con la crisis ha llegado a multiplicarse por 10 la participación”, asevera.

El sueño de arquitecto estrella se rompió hace mucho tiempo para Alexia. Durante sus años de estudio, trabajó para algunos de sus profesores y, poco a poco, fue dándose cuenta de que sólo unos pocos privilegiados llegan a ser conocidos.

“Yo he renunciado a hacerme rica con mi trabajo. En la carrera nos venden una imagen que no es cierta. En ningún momento te hablan de las dificultades para encontrar un contrato o que tu sueldo va a ser de mileurista”, asegura indignada. “Ahora mismo, con tantísimo licenciado, es super difícil aspirar a arquitecto estrella”, dice con sorna.

“Es que se ven ofertas de 1.000 eutos al mes como autónomo. ¡Puestas en el colegio de arquitectura! Es que es para decir… ¿te estás quedando conmigo? ¡No se puede permitir!”, afirma.

“No tengo miedo a trabajar de cualquier cosa”

Muchos estudios de arquitectura optan por contratar como autónomos a gente que, en realidad, desarrollan trabajo por cuenta ajena. Unas condiciones laborales más propias de profesionales con mano de obra no cualificada. De este modo, muchos arquitectos se ven sin derecho a una paga de paro, sin derecho a una baja maternal o sin opción a vacaciones no pagadas.

“Mis padres no se podían creer que después de terminar esta carrera tan dura, en la que tanto sufrieron conmigo, su hija, toda una arquitecta, cobrara 1.300 euros como autónoma”, recuerda Alexia.

“Uff… ¿Que cómo me veo dentro de seis meses?”, dice esta joven madrileña con cara de circunstancias. “Trabajando. Me veo trabajando, sea de lo que sea. La palabra parado no me da miedo, porque, a fin de cuentas, no se puede estar sin trabajar toda la vida”, concluye.

Galicia descubre o urbanismo participativo

Escrito por mpierres o 31 Agosto 2010

instalacion-mobiliarioLa Voz de Galicia - 30/8/2010

Jóvenes arquitectos colocan mobiliario para disfrutar en espacios infrautilizados

«Si tú no participas en la construcción de tu ciudad o de tu barrio, tampoco te implicarás en su conservación y mantenimiento». Así de rotundo se muestra el arquitecto José Manuel Sánchez para definir su concepto de urbanismo participativo. Esta idea está muy arraigada en la cultura anglosajona, pero es ahora que se está dando a conocer en Galicia.

Nació en la década de 1950 en ciudades como Chicago o Detroit, que vieron surgir a grupos de estudiantes de diversas disciplinas que se preocupaban por la creciente degradación del espacio y la vida públicos en las grandes ciudades, provocada por un crecimiento especulativo. El fenómeno se extendió a todo Estados Unidos y posteriormente a Europa. En España, ciudades como Barcelona han estado siempre a la vanguardia en este tipo de intervenciones, enfocadas a que la construcción del espacio se haga desde un punto de vista sostenible, participativo y responsable.

La Escuela de Arquitectura de A Coruña ha sido el punto de partida de algunos de estos grupos, que aparecieron con el milenio. Gente joven y con inquietudes que opina que su profesión consiste en algo más que diseñar casas de ladrillo y hormigón.

Xiao Varela, José Manuel Sánchez y Jesús Carrazoni son tres de los ocho miembros con los que cuenta el estudio de arquitectura Desescribir, una iniciativa empresarial que nació en el 2003 y que siete años después funciona a pleno rendimiento. «No somos un estudio de arquitectos al uso», comenta Jesús. «También diseñamos casas como otros, pero nuestra actividad engloba desde el diseño gráfico hasta la intervención en espacios urbanos», prosigue. Xiao explica cuáles son sus inquietudes: «Normalmente as intervencións no espazo público fanse de forma vertical, de arriba abaixo, as Administracións constrúen as cidades sen atender ás necesidades reais dos seus habitantes, sen ter en conta as peculiaridades de cada espazo nin a súa historia. Isto provoca que zonas nas que se invisten centos de millóns despois estean infrautilizadas, sinxelamente porque o cidadán non participa de dita construción», concluye.

Para los miembros de Desescribir, este problema de desarraigo con respecto al entorno público es algo generalizado en Galicia. «Non sei se é algo cultural, pero o certo é que en Galicia a xente participa menos do espazo público que en outras partes de España, pode ser o clima, o peso do rural ou simplemente unha falta de cultura urbana», apunta Xiao.

Intervenciones

Entre las intervenciones de este grupo se encuentra una contrapropuesta al Plan Foster para la zona de Salgueirón, en Cangas, donde la especulación estuvo a punto de llevarse por delante zonas de alto valor etnográfico y ecológico. «El Concello nos pidió que hiciéramos un estudio de usos para esta zona, con el fin de ver qué valor patrimonial entrañaba la zona; finalmente, algunos de nuestros puntos fueron incluidos en el plan general del municipio», afirma Jesús.

En el 2009, el Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG) se propuso hacer un estudio de las necesidades de los barrios de A Coruña. La iniciativa partía de la base de que el plan general coruñés dejaba de lado los pequeños espacios para centrarse en asuntos más globales. El estudio, denominado A cidade dos barrio s, contó con la participación de Desescribir, así como con la de otros grupos entre los que se encontraba Ergosfera, una asociación de estudiantes de arquitectura cuyo objetivo es experimentar con el espacio urbano para aprender de él. Borja Díaz, miembro de la entidad, comenta cómo surgió el grupo: «Nos juntamos en el 2003, tras un experimento organizado por estudiantes de arquitectura en A Coruña que se llamó Ingertables ». Aquella intervención, coordinada con la universidad, contó con la participación de estudiantes y profesores de diversas disciplinas como arquitectura, aparejadores o sociología: «No tenía más cometido que el de aprovechar espacios del campus en desuso para darles alguna utilidad. Para ello usamos todo tipo de materiales que la gente y la propia universidad nos cedió desinteresadamente», explica Borja.

«Después de eso decidimos que nos apetecía continuar realizando intervenciones en otros espacios degradados o infrautilizados, y por ello nos asociamos en Ergosfera», comenta, para añadir: «Entre nuestras colaboraciones están A cidade dos barrios en A Coruña o Ferrol vello, o mapa dos desexos , donde hicimos una documentación e intervención en el marco de una tesis de una investigadora de la Universidad de Turín».

Fruto de su trabajo surgieron actuaciones como la instalación de sillas en una gran glorieta del interior de un barrio que en pocos días la gente convirtió en área de recreo. En otras zonas habilitaron paneles para ver si los vecinos los usaban y la respuesta fue inmediata: enseguida los tablones se llenaron de avisos y anuncios. Lo mismo ocurrió al colocar bancos en solares olvidados, ruedas de camión en rincones infrautilizados o juegos infantiles en espacios comunes donde no había nada para los niños.

Asasinando ao arquitecto

Escrito por mpierres o 31 Agosto 2010

La Voz de Galicia -Carlos José Palacios Suárez 30/8/2010

El arquitecto les preguntó sobre su situación. Cuántos hombres, cuántas mujeres formaban el grupo civil. Cuánto estimaban que podía crecer el grupo, si tenían pensado tener o adoptar hijos, cuándo, cuántos y hasta qué edad los retendrían. A partir de los 6 años era obligado el ingreso de los niños en los Institutos Estatales, hasta su primera mayoría de edad. También podían dejarlos a cargo del Estado a partir de los 3 años. Pagando, por supuesto.

Las preguntas del técnico se sucedieron en una sesión casi interminable sobre cuestiones profesionales, sociales, estéticas y de carácter incluso privado. Normalmente todo este proceso de proporcionar datos al técnico se podía hacer por la hipernet. Pero en el Estudio de Arquitectura A4+PLUS tenían como política ofrecer un trato muy personal al cliente. Para el minucioso estudio psicológico de los clientes era recomendable la personación de los mismos, pues igualmente importante era la medición de las reacciones emocionales que provocaban las preguntas y que acompañaban a las respuestas dadas. Al terminar, a los visitantes les salía humo de la cabeza.

La secretaria los esperaba a la salida del despacho principal.

-Ahora comprobaremos la licencia. En unos minutos les mostraremos el proyecto y el presupuesto, para su aprobación. Si aceptan el presupuesto, calculamos que en un par de semanas estará terminada la obra. Debido a nuestra política de calidad -trató de explicar la secretaria-, empleamos supervisión humana. Creemos que mejora ciertos matices técnicos a la hora de ejecutar la obra. Ello conlleva trámites y cierta burocracia. Y retrasa el asunto. Otros estudios trabajan solo con máquinas y autómatas. Terminan antes, pero no alcanzan la calidad, llamémosla… «humana», que nosotros ofrecemos. Les aseguro que el resultado será notable y compensará la espera. No obstante -esbozó una sonrisa-, somos uno de los estudios más prestigiosos de la Federación.

El proyecto fue sorprendentemente satisfactorio para los integrantes del grupo. Aunque no demasiado económico.

-Pues yo creo que todo lo que sea meter mano de obra humana es un retraso- comentaba uno de ellos al salir del estudio.

-Como hace 100 años, que se hacía toda la obra con personal exclusivamente humano. Cavernícola, vamos. Y seguro que sube el coste de la obra. Y con los proyectos, otro tanto de lo mismo. Si hasta los arquitectos eran humanos.

-Qué me estás contando.

-Pfff. Imagínate.

Atocha alóngase cara o Sul

Escrito por mpierres o 30 Agosto 2010

obras-atochaEl Pais- PILAR ÁLVAREZ - Madrid - 28/08/2010

La antigua estación de Mediodía se estira hacia el Sur. Atocha, la estación de trenes más transitada de España, estrenará año con una nueva terminal solo para llegadas. La imponente estructura de acero blanco, cubierta con grandes ventanales de vidrio y enormes pasarelas rodantes llevarán en volandas al viajero desde el andén hasta la calle. Atocha, en obras desde hace un año, ha seguido prestando servicio. Más de 800 obreros amplían la construcción a un lado, mientras al otro el viaje sigue.
 

 La inauguración está prevista en diciembre, con la llegada del primer tren de Alta Velocidad que conecte Madrid con Valencia. La gran Atocha vuelve a estar bajo la supervisión del arquitecto Rafael Moneo, el único premio Pritzker español, que ya se encargó de la remodelación para que en 1992 entrara al andén el primer AVE procedente de Sevilla. Aquel tren era casi un intruso. Ahora la alta velocidad copa en exclusiva la ampliación, que dividirá Atocha en dos.

Los futuros pasillos rodantes y los andenes de granito que ya están acabados forman parte de la terminal de llegadas. Igual que ocurre con los aviones, el viajero del tren dispondrá de dos espacios diferentes. La estación actual se reservará a las salidas. Los que entren a Madrid lo harán más al sur.

La terminal forma parte de la primera fase de ampliación prevista por el Ministerio de Fomento, con un presupuesto de 171,4 millones de euros que también ha servido para adaptar las vías. La primera intervención de Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, dependiente de Fomento) supuso un nuevo trazado de vías (con trenzados llamado bretelles) que permite que los trenes se desvíen de un rail a otro. Es una operación simple que amplía enormemente la capacidad de tránsito. “Las nuevas vías permitirán duplicar el número de viajeros”, explica a pie de obra el gerente de Infraestructuras de la línea centro de Adif, Manuel Puga, que acompaña a EL PAÍS en un recorrido por la obra adjudicada a la UTE Dragados Tecsa. El objetivo es doblar la capacidad diaria de 42.000 a 80.000 viajeros. O, lo que es lo mismo, pasar de 16 a 36 millones de usuarios en los próximos 15 años.

La estructura de la nueva estación cubre 15 vías repartidas en ocho andenes. El techo alcanza en algunos tramos los 20 metros de altura. Y desde lo alto, entra la luz. Los ventanales miran hacia el norte. Es una elección pensada, que permite que entre la claridad pero no el sol. Durante la visita, cuando la temperatura prevista es de 35 grados centígrados en los últimos coletazos de la ola de calor, se puede pasear (o construir) bajo la nueva marquesina sin sudar una gota, casi al fresco, un detalle que agradece el visitante y, por supuesto, el obrero. Más de 800 trabajadores participan en la segunda ampliación de Atocha. Se agrupan a un lado, en la parte nueva, mientras los pasajeros entran y salen a lo lejos, al fondo de una estación que no ha dejado de funcionar ni un solo día durante los meses de obra.

El trasiego de trenes (tanto los AVE como los de Cercanías, que operan a pocos metros) ha condicionado el proyecto. Entre otros aspectos, en la selección de materiales, como explica el arquitecto director del equipo de Atocha, Pedro Elcuaz, responsable junto a Moneo y otros cinco profesionales del avance de los trabajos. “Para las estructuras hemos usado sobre todo acero, lo que nos permite trasladar a la estación grandes elementos que rápidamente puedes juntar y soldar”, explica por teléfono.

Grúas, cables y redes ocupan ahora terminal en la que opera la tropa de profesionales: carpinteros, soldadores, instaladores… Trabajan todo el día, en turnos de mañana, tarde y noche porque hay operaciones que solo se pueden hacer sin actividad, cuando no hay tránsito y se puede cortar el suministro para manipular catenarias o vías, cuando se puede entrar para descargar las nuevas piezas que descansan embaladas bajo las bóvedas del corredor, pasado y futuro del proyecto. El arquitecto Rafael Moneo las incluyó en la primera ampliación para cubrir el aparcamiento. Parte de esas bóvedas se mantendrá como está, dando sombra a los coches. Y otras cubrirán al viajero.

“Hemos utilizado y aislado 16 cúpulas antiguas en la ampliación”, señala Elcuaz.

Es uno de los nexos entre el primer proyecto de Moneo y la evolución, en la que el cambio que más salta a la vista es el del color. Ya no habrá hormigón desnudo ni vigas rojizas. Ahora el blanco cubre de arriba abajo los enormes pilares de 12 metros y también los techos, tanto por dentro como por fuera. El nuevo tono lo eligió sobre el terreno el propio Moneo, que visita la obra al menos cada 15 días para ver cómo marchan los trabajos. “Rafael está en todos los detalles”, asegura el gerente de Adif. El pasado marzo pintaron con media docena de tonos distintos de blanco una de las columnas y Moneo seleccionó el que mejor se adaptaba a la obra.

Casi toda la estación está ya cubierta de ese nuevo blanco, el color que mejor recoge la luz. Solo faltan por cubrir algunas vigas pendientes de la soldadura. Encajar las gigantescas piezas de acero traídas a Atocha desde talleres de Vitoria o Coslada es una de las tareas “más difíciles de todo el proyecto”, asegura Manuel Puga. Mientras habla, saltan chispas en lo alto de una grúa instalada sobre un andén vacío. Un soldador ensambla ese “puzle perfecto” del que habla el gerente. Otro obrero coloca filas de ladrillos junto al futuro pasillo rodante que transportará en unos minutos al viajero desde el tren al vestíbulo que queda cubierto por una viga enorme que descansa sobre dos sujeciones.

Atocha sigue creciendo. A finales del siglo XIX el arquitecto Martín Alberto de Palacio terminó el primer edificio, un empeño de la Casa Real para conectar la ciudad con el Real Sitio de Aranjuez. En 1992, se amplió para el primer AVE, el que unía Madrid con la Exposición Universal de Sevilla. Ya en el siglo XXI se hace aún más grande. Faltan otras dos fases de plazos aún difusos para los que se han previsto 350 millones de euros más. Queda obra pendiente dentro del mismo proyecto de Rafael Moneo.

La Atocha futura, la del tercer estirón, tendrá un aparcamiento subterráneo cubierto por un jardín, más espacio para los trenes de Cercanías, cuya terminal también se ampliará, y una nueva estación subterránea bajo la calle de Méndez Álvaro, por la que circularán tanto trenes de Alta Velocidad con parada en Atocha como los que prosigan su viaje hacia el norte por el tercer túnel que le conectará con la estación de Chamartín a finales de 2011.